El Ministerio de Relaciones Exteriores formalizó el inicio de los procedimientos político-administrativos orientados a suprimir de forma definitiva el requisito de visado de ingreso para los ciudadanos provenientes de la República Popular China. El anuncio estratégico fue realizado por el canciller de la República, Mario Lubetkin, durante la ceremonia oficial de despedida del embajador chino en Montevideo, Huang Yazhong, quien culmina su misión diplomática en el país. Desde el Poder Ejecutivo se proyecta que esta flexibilización migratoria actúe como un dinámico dinamizador de la actividad comercial, hotelera y conectividad aérea, generando un fuerte y sustentable impacto de desarrollo en el sector turístico nacional.
La resolución de la Cancillería uruguaya se fundamenta en el principio de reciprocidad internacional, respondiendo directamente a la política de apertura implementada por el gobierno de Xi Jinping en mayo del año pasado. Desde el 1 de junio de 2025, las autoridades de Beijing eximieron de visado a los ciudadanos de un selecto grupo de naciones de América Latina, listado que incluyó formalmente a Uruguay junto a socios regionales como Brasil, Argentina, Chile y Perú. Con este paso, la administración uruguaya busca corresponder las facilidades de movilidad y consolidar los canales de intercambio cultural y de negocios abiertos tras la visita de Estado efectuada por el presidente Yamandú Orsi a China en febrero de este año.
Los equipos técnicos de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Turismo destacaron que la eliminación de las barreras burocráticas para los viajeros chinos representa una oportunidad histórica para diversificar la matriz de visitantes receptivos. Al prescindir del trámite consular previo, Uruguay se posiciona de forma competitiva en los circuitos turísticos internacionales de alta gama orientados al público asiático, permitiendo multiplicar los ingresos en un sector clave y sensible para las finanzas y la generación de empleo en el país.

