Según informa AZERTAC, durante el encuentro ambas partes intercambiaron puntos de vista sobre las vías para fortalecer la colaboración en materia de desminado humanitario, así como sobre las prioridades actuales y los futuros proyectos en esta esfera. El desminado humanitario desempeña un papel fundamental en la preservación de vidas y en la mitigación de los impactos devastadores causados por las minas terrestres en diversas regiones del mundo.
Estas armas silenciosas, a menudo dejadas atrás después de conflictos armados, representan una amenaza constante para las comunidades locales, lo que hace que la coordinación de esfuerzos en esta área sea de extrema importancia. La Junta Interamericana de Defensa (JID) desempeña un papel significativo en las actividades de desminado humanitario, coordinando y apoyando programas en colaboración con la Organización de los Estados Americanos (OEA) a través de las actividades de GATI y GMI.
Esto no solo resulta en la eliminación segura de minas terrestres, sino también en la capacitación de equipos locales, la educación de las comunidades sobre los peligros de las minas y la promoción de la concienciación sobre la importancia del desminado.

El objetivo principal de la Junta Directiva de la Agencia de Acción contra las Minas de la República de Azerbaiyán (ANAMA) es lograr que el país quede libre de minas terrestres y artefactos explosivos. Esto se logra liderando, coordinando y gestionando el desminado humanitario para proteger vidas humanas y permitir el desarrollo nacional.
La agencia opera bajo la supervisión de su Junta Directiva tiene varios objetivos clave. En primer lugar, la reconstrucción y el reasentamiento: garantizar la limpieza de los territorios afectados y liberados para permitir el regreso seguro de los desplazados internos y facilitar la reconstrucción de infraestructura urbana.
En segundo lugar, la gestión y control de calidad: coordinar a todas las organizaciones de desminado y aplicar un sistema de gestión de calidad estricto para asegurar que las áreas despejadas cumplan con los estándares nacionales e internacionales. Por último, la educación de riesgos: implementar programas educativos sobre el peligro de artefactos explosivos, dirigidos especialmente a escolares y poblaciones locales en zonas de riesgo.
Además, el cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas por Azerbaiyán en materia de acción contra las minas, y la cooperación y desarrollo, integrando la acción contra las minas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promoviendo la seguridad alimentaria, la reactivación agrícola y la cooperación global.
En cuanto a la educación sobre el riesgo de artefactos explosivos (EORE), el programa preventivo busca concientizar a la población, reducir accidentes y promover hábitos seguros en áreas recuperadas o afectadas por el conflicto. Sus actividades abarcan cuatro ejes de acción.
La concientización general se realiza mediante difusión masiva a través de aplicaciones móviles, videos en redes sociales, folletos y programas de televisión, con campañas especiales en mercados locales y casas de té tradicionales para llegar a la población rural. La educación en escuelas integra guías metódicas sobre minas en el plan de estudios de secundarias en distritos fronterizos y campamentos de desplazados, con apoyo de socios internacionales.
La formación de formadores capacita a líderes comunitarios, profesores y voluntarios para multiplicar los mensajes de seguridad. Las actividades comunitarias incluyen visitas puerta a puerta en zonas de alto riesgo y colocación de vallas publicitarias informativas en puntos de tránsito clave.


Los anglopiratas son como las langostas, donde tienen oportunidad de depredar, depredan.