“Palestina necesita justicia, no compasión”

El nuevo embajador Ahmad Alsweis expuso en Montevideo la visión palestina sobre Gaza, sobre una posible salida para la paz, describió su misión en Uruguay y se refirió al legado de Mujica.

"La paz no puede construirse desde la imposición. Tiene que surgir del reconocimiento mutuo y del respeto a los derechos de cada pueblo." señaló el nuevo embajador palestino en Uruguay, Ahmad Salem Ahmad Alsweis.

La entrevista transcurre en un entorno cargado de simbolismo. La sede de la Embajada del Estado de Palestina en Montevideo funciona en la histórica Vivienda Morató, una residencia de valor patrimonial ubicada en Carrasco. Allí, pocas horas después de presentar sus cartas credenciales ante el presidente Yamandú Orsi en el Palacio Estévez, el nuevo embajador palestino en Uruguay, Ahmad Salem Ahmad Alsweis, recibió a Diario La R para exponer su visión sobre el conflicto en Medio Oriente, el papel de Uruguay y los desafíos de su misión diplomática.

Sobre Uruguay, planteó que nuestro país puede desempeñar un papel relevante en la defensa del derecho internacional. Alsweis no proviene de la carrera diplomática tradicional. Su designación responde a los mecanismos de representación política existentes dentro de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), de la cual forma parte a través del Frente Democrático para la Liberación de Palestina. Su trayectoria incluye actividad política en España y Jordania, participación en organizaciones juveniles, sindicales y estudiantiles palestinas, además de experiencias empresariales vinculadas a la construcción, la óptica y el turismo.

Desde el comienzo de la conversación dejó en claro cuál será el eje central de su gestión en Uruguay: ampliar el conocimiento sobre la realidad palestina y ofrecer una visión alternativa a lo que considera una narrativa históricamente predominante en favor de Israel.

A su juicio, el vínculo entre Uruguay y Palestina comenzó a fortalecerse especialmente durante la presidencia de José Mujica, período que considera un punto de inflexión en la relación bilateral. “A partir de allí Uruguay empezó a tener un papel más significativo en el apoyo al derecho internacional respecto a Palestina”, sostuvo.

Según Alsweis, uno de los objetivos principales de la embajada será profundizar el diálogo con la sociedad uruguaya y con las autoridades nacionales para impulsar una mayor adhesión a las resoluciones internacionales vinculadas al conflicto palestino-israelí. “La cuestión no es inventar soluciones nuevas. Las resoluciones de Naciones Unidas ya existen. Lo que falta es que se exija su cumplimiento”, afirmó.

Durante buena parte de la entrevista el diplomático se refirió a la situación en Gaza, a la que describió como un “genocidio” y una catástrofe humanitaria de dimensiones históricas con miles de muertos, desaparecidos y desplazados. Consideró que la ofensiva militar israelí continúa bajo distintas modalidades y denunció que la población enfrenta condiciones extremas debido a la falta de alimentos, medicamentos, agua potable y servicios básicos. Alsweis aseguró que la destrucción de infraestructura civil ha sido sistemática y que la población gazatí permanece sometida a un proceso de desplazamiento y asfixia económica que dificulta cualquier perspectiva de reconstrucción inmediata.

«Lo que destruyen lo volveremos a construir. Esa ha sido siempre la historia de nuestro pueblo.»

“Lo que destruyen lo volveremos a construir. Esa ha sido siempre la historia de nuestro pueblo”, expresó. A su vez, la pérdida de vidas humanas aumenta a manos del ejército israelí, aun hoy pese a la vigencia del alto el fuego, Consultado sobre el papel de la comunidad internacional, sostuvo que la respuesta global ha sido insuficiente y cuestionó lo que definió como una política de “doble rasero” en la aplicación del derecho internacional.

Según explicó, mientras algunas crisis internacionales reciben sanciones inmediatas y contundentes, en el caso palestino predominan declaraciones de preocupación que no se traducen en medidas concretas. En cuanto a una eventual salida política al conflicto, el embajador reiteró el respaldo de la OLP a la solución de dos Estados sobre las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital palestina. También reclamó la aplicación integral de las resoluciones de Naciones Unidas vinculadas al retorno de refugiados palestinos y al desmantelamiento de asentamientos israelíes en territorios ocupados.

“El problema no es la ausencia de interlocutores palestinos. El problema es que los acuerdos alcanzados durante décadas no han sido implementados”, señaló.

Alsweis también abordó la relación entre la OLP y Hamas. Explicó que Hamas no integra la organización fundada en 1964 y recordó que se trata de una estructura política posterior, surgida en 1988. Si bien marcó diferencias políticas con ese movimiento, insistió en que todas las facciones palestinas comparten el objetivo común de alcanzar la autodeterminación nacional.

Respecto a los acontecimientos del 7 de octubre de 2023, sostuvo que la dirigencia palestina considera que cualquier evaluación definitiva deberá realizarse una vez finalizada la guerra.

“La OLP eligió el camino de la lucha política y pacífica, pero tampoco puede ignorarse el contexto de ocupación y conflicto que vive el pueblo palestino desde hace décadas”, argumentó.

Otro de los temas abordados fue el papel de Naciones Unidas. El diplomático expresó una visión crítica sobre la capacidad actual del organismo para hacer cumplir sus resoluciones y sostuvo que la estructura internacional ha perdido capacidad de actuación frente a los intereses de las grandes potencias.

En ese contexto, planteó la necesidad de una nueva conferencia internacional que incluya actores emergentes como China, además de potencias regionales y organismos multilaterales capaces de impulsar una negociación más amplia.

También tuvo palabras para América Latina, región que visita por primera vez. Destacó la historia de luchas sociales y procesos políticos latinoamericanos como una referencia para numerosos palestinos y afirmó que figuras como Salvador Allende, Ernesto Che Guevara y especialmente José Mujica son ampliamente conocidas en el mundo árabe (ver recuadro). Sobre Uruguay, afirmó que observa una diferencia entre las posiciones oficiales de algunos gobiernos y el sentir de amplios sectores de la sociedad civil.

Según dijo, las movilizaciones de solidaridad con Palestina reflejan una sensibilidad creciente respecto al conflicto y una preocupación genuina por la situación humanitaria en Gaza. Alsweis sostuvo además que los países pequeños tienen un interés especial en defender el derecho internacional, ya que la vigencia de las normas multilaterales constituye una garantía fundamental para preservar su soberanía frente a los Estados más poderosos.

“Si se normaliza que un país fuerte pueda actuar sin respetar las reglas internacionales, los primeros perjudicados serán los países pequeños”, advirtió.

A lo largo de la entrevista insistió en que la solución pasa por el reconocimiento mutuo, el respeto a los derechos nacionales de ambos pueblos y el cumplimiento de los acuerdos internacionales ya existentes. En su visión, la paz sigue siendo posible, pero exige condiciones de igualdad y garantías reales para ambas partes. “La paz no puede construirse desde la imposición. Tiene que surgir del reconocimiento mutuo y del respeto a los derechos de cada pueblo”, concluyó.

«No se puede hacer la paz con una pistola en la cabeza. Eso no es reconciliación, eso es sometimiento.»

Semillas de salvia de Jerusalén para Mujica

A lo largo de la entrevista hubo un momento en el que la política internacional cedió espacio a la emoción. Ocurrió cuando el embajador Ahmad Alsweis habló de José Mujica, figura a la que definió como una referencia moral para gran parte del mundo árabe.

El diplomático reconoció que conoció tardíamente la trayectoria del expresidente uruguayo, pero aseguró que desde 2012 comenzó a seguir con atención sus discursos y reflexiones. Desde entonces, dijo, Mujica se transformó en una figura admirada por miles de palestinos.

“Era un hombre que decía y hacía lo mismo. Un hombre coherente con sus ideales”, afirmó.

Alsweis relató que hubiera deseado conocer personalmente al exmandatario uruguayo, aunque su llegada a Montevideo se produjo después de su fallecimiento. Sin embargo, anunció que ya solicitó formalmente reunirse con Lucía Topolansky y visitar la tumba de Mujica para realizar un gesto simbólico especialmente preparado desde Palestina.

El embajador llegó a Uruguay trayendo semillas de salvia provenientes de Jerusalén. Su intención es plantarlas junto a la tumba del expresidente como una señal de gratitud y reconocimiento. “Es nuestra forma de decirle que su mensaje nos llegó”, explicó. La elección de la salvia no es casual. Se trata de una planta profundamente vinculada a la cultura popular palestina y utilizada tradicionalmente para infusiones. Para Alsweis, esas semillas representan un puente entre dos pueblos geográficamente distantes pero unidos por valores que considera comunes: la defensa de la dignidad humana, la solidaridad y la resistencia frente a las adversidades. Durante la conversación recordó varias reflexiones de Mujica relacionadas con el consumismo, la austeridad y la necesidad de construir sociedades más humanas.

“Nos hablaba de menos materialismo y más humanismo. Son mensajes que nuestro pueblo siente muy cercanos”, señaló.

El diplomático sostuvo además que muchas de las frases del exmandatario uruguayo circularon ampliamente en medios y redes sociales del mundo árabe, convirtiéndolo en una figura respetada incluso entre personas alejadas de la política.

Para Alsweis, el homenaje que proyecta realizar tiene una dimensión profundamente humana. “Queremos agradecerle porque fue una voz justa. Porque habló para todos los pueblos y porque nos hizo sentir escuchados”, concluyó.

 


“La reconciliación debe darse entre iguales”

Uno de los conceptos que el embajador Ahmad Alsweis repitió con mayor énfasis durante la entrevista fue que la paz entre palestinos e israelíes sigue siendo posible, pero únicamente sobre bases de igualdad.

“El conflicto terminará algún día y tendremos que reconciliarnos. Pero la reconciliación tiene que darse entre iguales”, afirmó.

Para el diplomático, una paz construida bajo condiciones de subordinación no puede considerarse una verdadera solución. “No se puede hacer la paz con una pistola en la cabeza. Eso no es reconciliación, eso es sometimiento”, expresó.

Alsweis diferenció entre el pueblo israelí y la ideología sionista, a la que responsabilizó por el actual conflicto. Según explicó, la eventual desaparición del sionismo como sistema político no implica la desaparición del Estado de Israel ni del pueblo israelí.

Por el contrario, sostuvo que una convivencia futura requerirá precisamente el reconocimiento mutuo y el abandono de las doctrinas que promuevan la superioridad de un pueblo sobre otro.

Como ejemplo histórico citó el caso de Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Según su visión, la derrota del nazismo permitió la reconciliación entre los pueblos europeos sin que ello implicara la desaparición del Estado alemán.

“Los responsables fueron juzgados, pero el pueblo alemán siguió existiendo y pudo convivir con sus vecinos”, señaló.

Alsweis insistió en que palestinos, judíos y cristianos convivieron durante siglos en la región y sostuvo que la diversidad religiosa nunca constituyó el verdadero problema.

“La tierra es de Dios y todos tienen derecho a vivir, rezar y desarrollarse en ella”, afirmó.

Desde su perspectiva, cualquier acuerdo futuro deberá incluir el reconocimiento de los derechos nacionales palestinos, la autodeterminación y el cumplimiento de las resoluciones internacionales.

Solo entonces, concluyó, podrá abrirse una etapa de reconciliación auténtica y duradera entre ambos pueblos.


Valoró la posición del Frente Amplio frente al “genocidio”

Durante la entrevista con Diario La R, el embajador del Estado de Palestina en Uruguay, Ahmad Alsweis, estableció una diferencia entre la actitud del gobierno nacional y las expresiones realizadas por sectores del Frente Amplio frente a la situación en Gaza.

Consultado sobre la postura del presidente Yamandú Orsi y de la actual administración respecto a la situación en Palestina, el diplomático señaló que percibe cautela por parte de las autoridades uruguayas a la hora de utilizar términos como “genocidio” para referirse a la ofensiva israelí en Gaza. Según afirmó, esa actitud responde en parte a la influencia que atribuye a sectores vinculados al sionismo dentro de la vida política uruguaya y al temor de algunos dirigentes a las consecuencias políticas o económicas que podría generar una posición más firme. Sin embargo, destacó que el Frente Amplio sí ha realizado pronunciamientos más contundentes sobre el conflicto y consideró que esas declaraciones reflejan en mayor medida el sentir de amplios sectores de la sociedad uruguaya. “El Frente Amplio ha condenado el genocidio. Creo que es la fuerza política que más refleja la opinión pública en este tema”, sostuvo. Alsweis aseguró además que las movilizaciones de solidaridad con Palestina realizadas en Uruguay evidencian una sensibilidad creciente de la ciudadanía frente a la situación humanitaria en Gaza. A su entender, existe una distancia entre algunas posiciones oficiales y el reclamo expresado por organizaciones sociales, sindicatos y ciudadanos que han participado en manifestaciones públicas durante los últimos meses. “El pueblo ha avanzado más rápido que muchos gobiernos en la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional”, concluyó.

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