La Asociación Turística de Montevideo (ATM) lleva a cabo «48 horas Montevideo», un programa de escapadas temáticas diseñado para que turistas regionales y nacionales vivan la capital en un fin de semana intenso.
La iniciativa surge de la premisa de que Montevideo cuenta con una oferta turística rica y diversa que incluye museos, bodegas, gastronomía, vida nocturna, rambla, cultura afro y fútbol. Pero que hasta ahora estaba dispersa y sin un empaquetamiento que facilitara su comercialización. «48 horas Montevideo» resuelve esa dispersión al armar paquetes cerrados con precio fijo, listos para reservar, que integran la oferta de los 95 socios de la ATM, entre ellos museos, operadores de experiencias, restaurantes, bodegas, hoteles, agencias de viajes, guías y empresas de transporte.
El modelo contempla tres categorías -Base, Plus y Premium- para adaptarse a distintos presupuestos y perfiles de viajeros. El sistema funciona a través de un esquema de «matchmaking» que cruza disponibilidad y categorías de servicios entre los distintos proveedores. Además, la ATM implementó un «Sello 48h» para validar estándares de calidad y acuerdos de servicio entre los participantes.

Las autoridades calificaron la instancia como fructífera para seguir fortaleciendo a Montevideo como destino y destacó el trabajo del equipo que, pese a los altibajos, nunca perdió las ganas de construir. De este modo la ATM es uno de los espacios asociativos priorizados a nivel nacional y que el ministerio trabaja en conjunto con la Intendencia para impulsar el programa. Por otro lado, es preciso hacer ese esfuerzo, sobre todo por la atomización de actores que existe o por las características de mipymes en la mayoría de las ofertas.
Montevideo está en un gran momento y la campaña de fortalecimiento del turismo interno que impulsa la división, así como la necesidad de promoción digital para dar a conocer la diversidad de ofertas tanto a nivel nacional como en el exterior.
El proyecto forma parte del Plan Estratégico 2026-2028 de la ATM y del Hub de Comercialización Transversal desarrollado con apoyo de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE). En esta primera etapa, la iniciativa está enfocada en captar turistas provenientes de Buenos Aires, el litoral argentino y el interior de Uruguay, aunque ya se proyecta una expansión hacia el sur de Brasil y campañas segmentadas por intereses. Entre los perfiles identificados aparecen parejas, grupos de amigos, viajeros interesados en la cultura, el vino o propuestas vinculadas a la diversidad.
La comercialización se realiza a través de canales digitales, incluyendo la web oficial del proyecto, el marketplace Montevideo Pass y redes sociales. Una vez realizada la reserva, el usuario recibe un voucher digital con el itinerario completo, confirmación por WhatsApp y un canal de atención durante toda la experiencia. La propuesta también tendrá una pata física: próximamente, «48 horas Montevideo» contará con presencia en la Vitrina ATM, un espacio ubicado frente al Mercado del Puerto que funcionará como centro de información y venta turística para visitantes.
La iniciativa apunta a transformar el fin de semana en un producto turístico integrado y comercializable, aprovechando que la estadía promedio de los turistas que llegan a Uruguay ronda las 48 horas y que, en muchos casos, Montevideo funciona como base de esa visita. El programa también busca generar ingresos directos para cada integrante de la cadena turística a partir de la venta de experiencias integradas.
Con esta propuesta, Montevideo da un paso hacia la profesionalización de su oferta turística, articulando a pequeños y medianos actores en una estrategia común que busca posicionar a la capital como un destino de fin de semana atractivo para la región.


Sí, pasamos 72 hs oliendo los gases de la bosta de las vacas del puerto que traen los tira ubre del PN, el perfume que reciben nuestros turismo tan promocionado. Me imagino los comentarios de los extranjeros cuando llegan a la capital y ven en que estado esta todo descuidado y grafiteado, y el perfume que se siente en cada bocanada de «oxigeno» que aspiran.