A las 8.15 de la mañana del sábado, el rugido de los motores del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Uruguaya marcó el inicio de una de las mayores operaciones humanitarias organizadas desde Uruguay en los últimos años. La aeronave despegó desde la Base Aérea Nº 1 transportando las primeras 15 toneladas de ayuda destinadas a los miles de afectados por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio y que ya han dejado al menos 2.645 muertos, más de 12.000 heridos y miles de desaparecidos.
La misión, coordinada entre organismos del Estado uruguayo, la comunidad venezolana residente en el país y decenas de organizaciones sociales, constituye la primera etapa de un puente humanitario que prevé el envío de las más de 60 toneladas de insumos recolectadas en menos de una semana gracias a una movilización solidaria sin precedentes.
La aeronave aterrizó en horas de la noche del sábado en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, en La Guaira, uno de los epicentros de la tragedia, cuya pista había sido rehabilitada recientemente luego de sufrir severos daños estructurales durante el desastre.
Está previsto que el próximo miércoles parta un segundo vuelo con medicamentos esenciales e insumos hospitalarios, una vez culminados los controles sanitarios realizados por el Ministerio de Salud Pública previstos para este lunes.
La diplomacia como herramienta de cooperación
La operación humanitaria también evidenció las consecuencias positivas del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Uruguay y Venezuela, decidido por el gobierno uruguayo el 12 de junio de 2025.
El canciller Mario Lubetkin mantuvo contactos directos con su homólogo venezolano, Yván Gil, quien transmitió el agradecimiento del gobierno y del pueblo venezolano por la ayuda recibida.
Pedro Sassone, ministro consejero y jefe de la Sección Consular de Venezuela en Uruguay, destacó que la coordinación entre ambos países permitió construir una respuesta rápida frente a la emergencia.
«El pueblo venezolano está profundamente agradecido con Uruguay. Este es un mensaje de vida, de solidaridad y de esperanza», afirmó.
La influencer que encendió la chispa de la solidaridad
La operación humanitaria organizada desde Uruguay tuvo un rostro visible: el de la creadora de contenidos venezolana Natalie Busiello, quien asegura haber sido una de las impulsoras iniciales de la campaña solidaria.
«Yo fui la persona que encendió la chispa para que todo el mundo dejara a un lado la política, las diferencias y los protocolos, y se pusiera a recibir donaciones», afirmó a Diario La R.
Busiello explicó que, apenas conocida la tragedia, comenzó a utilizar sus redes sociales para convocar voluntarios y organizar centros de acopio.
En pocos días lograron instalar 45 centros de recepción de donaciones y movilizar a miles de personas. Uno de esos centros, funcionó en la Casa del Partido Colorado.
«Fuimos nosotros los que buscamos empresas, conseguimos montacargas, camiones y coordinamos a los voluntarios», sostuvo.
La influencer destacó especialmente la solidaridad de la sociedad uruguaya y de la comunidad migrante venezolana.
«El pueblo uruguayo respondió de manera extraordinaria», señaló.
Busiello aseguró que cientos de voluntarios trabajaron jornadas de hasta doce horas diarias clasificando y preparando las donaciones.
La joven también relató el impacto emocional que provocó la tragedia entre los venezolanos residentes en Uruguay.
«Tengo amigos que perdieron casas, familias enteras y hoy están durmiendo en la calle», expresó.
A pesar del dolor, sostiene que la tragedia permitió construir una experiencia inédita de unidad.
«Acá no importaron las diferencias políticas ni ideológicas. Todos trabajamos por la misma causa», concluyó.
«La solidaridad internacional está salvando vidas»
Para Pedro Sassone, ministro consejero y jefe de la Sección Consular de Venezuela en Uruguay, la operación organizada desde Montevideo constituye una demostración concreta del valor de la cooperación internacional.
«El pueblo venezolano sabe del corazón abierto del Uruguay y está profundamente agradecido», afirmó a Diario La R.
Sassone explicó que el operativo fue el resultado de un intenso trabajo de coordinación entre la comunidad venezolana residente, las autoridades uruguayas y diversas organizaciones sociales.
«Nos sentamos con todos los actores y logramos construir una respuesta conjunta», destacó.
El diplomático recordó que aún quedan más de 40 toneladas de ayuda pendientes de envío y señaló que la solidaridad internacional está resultando decisiva para atender la emergencia.
«El mensaje hoy es la vida: la vida de quienes pudieron sobrevivir, la vida de quienes están siendo rescatados y la vida de las familias que intentan reconstruirse», expresó.
También destacó el papel desempeñado por los voluntarios uruguayos y venezolanos que trabajaron en la clasificación y preparación de las donaciones.
«Ver médicos uruguayos y venezolanos trabajando juntos, revisando cada insumo, es una imagen que demuestra lo mejor de nuestros pueblos», señaló.
Sassone consideró además que la tragedia dejó una enseñanza sobre la importancia de mantener abiertos los canales de cooperación regional.
«La solidaridad no tiene fronteras. Cuando ocurre una catástrofe, la respuesta debe ser colectiva», concluyó.
La Iglesia Católica convocó a una misa en memoria de las víctimas
La comunidad católica uruguaya y venezolana celebrará este domingo 5 de julio, a las 11 horas, una misa en memoria de las víctimas de los terremotos que devastaron Venezuela. La ceremonia tendrá lugar en la Catedral Metropolitana de Montevideo, en Plaza Matriz, y será presidida por el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla. La convocatoria está abierta a toda la comunidad venezolana residente en Uruguay, instituciones y público en general, bajo la consigna: «Unidos en oración y esperanza».
El PIT-CNT trabaja para habilitar un puente marítimo de ayuda
La central sindical PIT-CNT se convirtió en uno de los actores clave de la operación humanitaria organizada en Uruguay para asistir a las víctimas de los terremotos en Venezuela. A través de su participación en la mesa de coordinación instalada junto a la comunidad venezolana, la embajada y organismos públicos, la central asumió tareas logísticas, de recepción de donaciones y articulación institucional para garantizar la llegada de la ayuda.
Ricardo Fierro, dirigente del PIT-CNT y uno de los representantes de la central en el operativo, explicó a Diario La R que su participación responde al compromiso histórico del movimiento sindical uruguayo con las causas humanitarias y la solidaridad internacional.
«El motivo de mi presencia es darle una mano al pueblo venezolano, como un ciudadano más, un uruguayo solidario con el pueblo venezolano», señaló mientras supervisaba las tareas de clasificación y carga de las donaciones.
Fierro explicó que fue designado por la dirección del PIT-CNT para colaborar en la coordinación diaria de la campaña, una tarea que implicó desde la recepción de alimentos y medicamentos hasta la articulación con sindicatos, organizaciones sociales e instituciones públicas.
«La central está haciendo gestiones y una inmensa cantidad de cosas para tratar de dar una mano ante este desastre», afirmó.
El dirigente destacó especialmente el nivel de coordinación alcanzado entre la comunidad venezolana, la representación diplomática, el gobierno uruguayo y las organizaciones sociales.
«Lo más importante es que todos pusieron su voluntad y su disposición. Se lograron generar las condiciones para que esta operación pudiera salir adelante en muy pocos días», sostuvo.
Fierro señaló además que, mientras se ultimaban los detalles del primer vuelo humanitario, los equipos de trabajo ya se encontraban organizando una segunda misión aérea y analizando alternativas para ampliar la capacidad de transporte.
«Ya estamos preparando el segundo vuelo. Tenemos toneladas y toneladas de materiales y de insumos médicos», explicó.
En ese sentido, reveló que el PIT-CNT participa también en gestiones con la Cancillería uruguaya para intentar habilitar un puente marítimo que permita transportar el enorme volumen de ayuda que continúa llegando desde distintos puntos del país.
«Estamos trabajando para intentar gestionar una embarcación. Porque no sabemos si serán 60 toneladas o más; las donaciones siguen llegando desde departamentos, organizaciones, empresas, laboratorios e instituciones», indicó.
El dirigente sindical destacó además el aporte de iglesias, colectivos sociales, empresas privadas y ciudadanos anónimos, que transformaron la campaña en una movilización solidaria sin precedentes.
«Esto desbordó todas las previsiones. Sería mezquino nombrar a alguien en particular, porque realmente fue una respuesta colectiva», concluyó.




