William Orbit, el músico y productor británico que revitalizó la carrera de Madonna con el álbum Ray of Light (1998) y colaboró con artistas como Blur, All Saints, Pink y U2, falleció a los 69 años.
Dejó la escuela a los 16 años y pasó gran parte de la década de 1970 como un “post-hippie”, realizando trabajos ocasionales y viviendo en okupas. Adoptó el apellido Orbit por su interés en la cohetería y la astronomía. En 1980 formó el trío de electrónica ambient Torch Song junto a Laurie Mayer y Grant Gilbert. El grupo editó varios discos y una de sus canciones, “White Night”, apareció en la película The Texas Chainsaw Massacre 2 (1986).
Durante los años 80 y principios de los 90 se consolidó en los círculos de clubes con remixes de Peter Gabriel, Depeche Mode y otros, y fundó el sello Guerilla Records. Su gran salto llegó a finales de los 90, cuando Madonna que venía de álbumes menos exitosos como Erotica y Bedtime Stories lo contactó en busca de un sonido más arriesgado. El resultado fue Ray of Light, un disco que fusionó pop, trip-hop, house y ambient con sintetizadores densos y ritmos complejos inspirados en la escena de clubes londinense. Generó hits como “Frozen”, “The Power of Good-Bye” y la canción título, y obtuvo seis nominaciones a los Grammy, de las que ganó cuatro, ganaron juntos un Grammy por “Beautiful Stranger” de la banda sonora de Austin Powers: The Spy Who Shagged Me. Más adelante colaboraron en temas de Music (2000) y MDNA (2012). Tras el éxito con Madonna, Orbit produjo el aclamado 13 (1999) de Blur y trabajó en singles y pistas para All Saints, Pink, U2, No Doubt, Britney Spears, Chris Brown y otros.

