Al momento de elegir qué darle de comer a un gato, no alcanza con pensar en si el alimento “parece saludable” o si contiene determinados ingredientes. La nutrición felina responde a características biológicas específicas y requiere un aporte adecuado de nutrientes esenciales.
Para la World Small Animal Veterinary Association (WSAVA), los gatos son carnívoros obligados desde el punto de vista nutricional. Esto significa que necesitan determinados nutrientes que se encuentran naturalmente en tejidos animales. Entre ellos está la taurina, un aminoácido esencial para el gato, además de otros aminoácidos y ácidos grasos que forman parte de sus requerimientos nutricionales.
La WSAVA recomienda priorizar alimentos que sean completos y equilibrados para la especie y la etapa de vida correspondiente. La lista de ingredientes, por sí sola, no permite determinar la calidad nutricional de un alimento. La organización señala que la información sobre adecuación nutricional y el aporte calórico son elementos relevantes para evaluar qué producto ofrecer.
Seco, húmedo y la importancia del agua
Una de las diferencias entre los alimentos para gatos es su presentación. Existen alimentos secos y húmedos, y ninguno puede considerarse automáticamente superior en todos los casos.
De acuerdo con la WSAVA, muchos gatos no son buenos bebedores, por ese motivo, incorporar alimento húmedo, al menos parcialmente, puede contribuir a aumentar la cantidad de agua ingerida y producir una orina menos concentrada. La organización indica que esto puede ser particularmente útil en gatos con enfermedades urinarias. También señala que muchos animales alimentados principalmente con comida seca pueden tener una vida larga y saludable.
La hidratación no debería quedar exclusivamente en manos del alimento. Según las recomendaciones, pueden utilizarse varios puntos de agua en distintos lugares de la vivienda o fuentes de agua para favorecer su consumo.

La edad y las necesidades
Un felino en crecimiento no tiene las mismas necesidades que uno adulto y tampoco que uno que atraviesa la etapa senior. La WSAVA plantea que la nutrición debe individualizarse y que la evaluación nutricional debería formar parte de la atención veterinaria habitual.
Por lo tanto, se recomienda valorar el peso, la condición corporal, la masa muscular, la alimentación habitual, las golosinas y otras fuentes de calorías. También dispone de herramientas específicas para evaluar la condición corporal y estimar las necesidades calóricas de gatos adultos saludables.
El control del peso es sumamente relevante. La WSAVA identifica a la obesidad de los animales de compañía como un problema creciente y sostiene que la cantidad de alimento debe ajustarse a las necesidades individuales, en lugar de asumir que las indicaciones generales del envase sirven de la misma manera para todos los animales.
Dietas improvisadas
La búsqueda de una alimentación natural tampoco debería llevar a reemplazar una dieta equilibrada por preparaciones caseras sin asesoramiento profesional. Los especialistas advierten sobre los riesgos asociados a las dietas basadas en carne cruda y destaca la necesidad de evaluar científicamente la composición y seguridad de cualquier régimen alimentario.
En tanto, alimentar bien a un gato implica conocer sus necesidades biológicas, ofrecer un alimento nutricionalmente completo, controlar las cantidades, favorecer una adecuada ingesta de agua y observar cambios de peso, apetito, conducta o condición corporal.
La WSAVA sostiene que la evaluación nutricional debe integrarse a la atención veterinaria y que el equipo veterinario debe ocupar un papel central en la definición de una alimentación adecuada para cada animal.

