Uruguay no es un gran productor de cocaína. Pero eso no significa que esté fuera del mapa del narcotráfico. Por el contrario, su ubicación geográfica, sus fronteras terrestres y fluviales y su infraestructura logística lo han convertido en una pieza cada vez más relevante dentro de las rutas utilizadas por organizaciones criminales para trasladar estupefacientes hacia mercados de mayor valor.
El desafío comienza en las fronteras. Uruguay posee aproximadamente 900 kilómetros de frontera con Argentina, delimitada fundamentalmente por los ríos Uruguay y de la Plata, y más de 1.100 kilómetros de frontera con Brasil, una parte importante de ellos sobre territorio terrestre. Esa extensión representa una dificultad permanente para los dispositivos de vigilancia y control. La geografía juega a favor de las organizaciones criminales.
El ingreso de drogas puede producirse por tierra, agua o aire, utilizando mecanismos que buscan aprovechar los puntos donde la capacidad de control estatal resulta más limitada. El problema, además, no permanece estático: las organizaciones modifican sus rutas en función de los controles existentes. La droga no necesariamente toma el camino más corto.Toma el camino que considera más vulnerable. De acuerdo con este informe de prensa la expansión del cultivo de coca y las mejoras en los procesos de transformación de la hoja en cocaína han incrementado la disponibilidad de droga en la región. Colombia, Perú y Bolivia concentran la producción y buena parte de la cocaína tiene como destino los mercados de Europa y Estados Unidos.
Para llegar allí, las organizaciones combinan diferentes modalidades. Una de las rutas que adquirió relevancia es la denominada ruta del Cono Sur, que utiliza Paraguay como plataforma y combina la hidrovía Paraná-Paraguay con vuelos clandestinos y posteriormente con otras vías de transporte. En ese circuito, Uruguay aparece como un punto estratégico.El Puerto de Montevideo adquirió particular importancia para el tráfico marítimo de cocaína y como punto de salida hacia Europa. El fenómeno obliga a mirar el puerto no solamente como una infraestructura comercial, sino también como un espacio que requiere altos niveles de seguridad y trazabilidad.
Vuelos clandestinos: el cielo como frontera
El ingreso por vía aérea constituye otra de las modalidades señaladas. Pequeñas aeronaves pueden ingresar al territorio uruguayo y arrojar cargamentos en zonas rurales donde la capacidad de vigilancia es menor. También se utilizan pistas clandestinas en Uruguay y operaciones rápidas de abastecimiento que buscan reducir al mínimo el tiempo de permanencia en tierra. Un episodio ocurrido que encendió las luces en diciembre de 2022 muestra la dimensión del problema: en Salto fueron detenidos dos ciudadanos bolivianos luego del aterrizaje de una aeronave pequeña que transportaba 440 kilos de cocaína. El dato revela que la frontera no termina en un paso internacional.
La vía marítima presenta una problemática diferente. La operativa consiste en transportar cargamentos desde Paraguay y utilizar el Puerto de Montevideo como punto de transbordo o salida hacia otros continentes. Los antecedentes más críticos del 2018 a la fecha incluyen importantes incautaciones de cocaína en contenedores vinculados con operaciones que pasaron por Montevideo. Uno de los casos mencionados corresponde a un cargamento de 700 kilos de cocaína oculto en un contenedor con carne refrigerada, procedente de Paraguay. Otros episodios alcanzaron dimensiones todavía mayores.

En 2019 fueron incautadas cuatro toneladas de cocaína en el Puerto de Montevideo con destino a Lomé, Togo. Ese mismo año, autoridades alemanas decomisaron aproximadamente cuatro toneladas y media en Hamburgo dentro de un contenedor que había partido desde Montevideo. Son antecedentes que explican por qué la seguridad portuaria constituye uno de los puntos críticos de la lucha contra el narcotráfico.El problema no es solamente impedir que la droga ingrese a Uruguay.
Es impedir que Uruguay sea utilizado como plataforma de salida hacia el mundo. El paso Concordia-Salto aparece señalado como uno de los principales puntos de ingreso del transporte internacional de carga paraguayo.Alrededor de 200 camiones cruzan diariamente por ese punto, en su mayoría de origen paraguayo.
La utilización de dobles fondos y otros mecanismos de ocultamiento muestra la capacidad de adaptación de las organizaciones. Y esa adaptación constituye uno de los principales desafíos para el Estado. Porque mientras los organismos de seguridad perfeccionan sus mecanismos de control, las redes criminales modifican sus procedimientos. Pero existe otra dimensión del fenómeno. El narcotráfico internacional y el mercado interno no deben confundirse automáticamente. El propio material advierte que no está comprobado un vínculo directo entre las grandes organizaciones dedicadas al tráfico y los grupos que abastecen el consumo interno.
Sin embargo, el microtráfico y la violencia asociada al control territorial constituyen un problema creciente.Hay grupos familiares vinculados al abastecimiento de distintas zonas de Montevideo. Aquí el problema adquiere otra dimensión.Ya no se trata solamente de toneladas que atraviesan el territorio nacional.Se trata de la droga que llega a los barrios, alimenta mercados clandestinos, genera disputas territoriales y puede contribuir a ciclos de violencia. Durante mucho tiempo, Uruguay fue considerado una excepción regional por su estabilidad institucional, política y económica. El crecimiento del narcotráfico desafía esa imagen.El país no necesita convertirse en un gran productor para sufrir las consecuencias del fenómeno. Basta con convertirse en una ruta conveniente. Y esa conveniencia puede depender de algo tan simple como la percepción de los delincuentes sobre dónde existen mayores posibilidades de atravesar controles.
La advertencia es clara: las rutas del narcotráfico cambian cuando aumenta la presión sobre ellas. Por eso Uruguay no puede limitar su estrategia a perseguir cargamentos después de que ingresaron.Debe fortalecer fronteras, vigilancia aérea, controles terrestres, inteligencia criminal, seguridad portuaria y coordinación regional. También debe atacar las estructuras financieras que permiten que el narcotráfico continúe siendo uno de los negocios ilegales más rentables. La droga puede viajar por tierra, por agua o por aire.El Estado necesita estar presente en los tres espacios. Porque el verdadero riesgo no es solamente que Uruguay sea utilizado como territorio de tránsito.El riesgo es que el país termine incorporándose de manera permanente al mapa logístico de las organizaciones criminales internacionales. Y cuando una ruta se vuelve rentable para el narcotráfico, abandonarla resulta mucho más difícil que impedir que se consolide.


«Uruguay no es un gran productor de cocaína.»
NO ES PRODUCTOR directamente. Acá no se puede producir, el territorio no cuenta con las condiciones climáticas ni geográficas necesarias para su desarrollo. Lo que hay que hacer es blindar toda la frontera norte y oeste con radares y controles cívico-militar en cadena. Pistas para aviones militares y helicópteros cerca de esas fronteras para llegar a tiempo, ya que no tenemos aviones a reacción que lleguen con rapidez sino los de turbohélice de la 2GM que son lentos.
En el momento solo el «comercio internacional ilegal» usa y «confia» en el hube Puerto de Montevideo.
Si se evita este flujo comercial el puerto pasaria a empresa estatal de pais si no comunista con seguridad regimen economico comunista. Empresa con actividad deficitária cubierta en su viabilidad por los im´puestos, «contribuciones», de sus habitantes para que sus «representantes, clase política, y/o sindicatos de afinidad ideológicas tenga una vida de primer mundo ……
Hoy el país tiene un presidente frenteamplista que gobierna para todos los uruguayos y un ministro de trabajo lideranza del partido comunista junto con las autoridades del Puerto de Montevideo que por omisión pasan a manifestar concordancia con él que actua en acuerdo con su ideologia y consequentemente NO ES auxilar responsable del presidente uruguayo en gobernar para TODOS los uruguayos en su área de actuación constitucional….
A camino de una economia comunista que no tuvo ni tiene ejemplo de país que mejorase la calidad de vida de sus habitantes ….
Recordemos que por ejemplo hoy y desde hace un buen tiempo (el tiempo que comenzó a mejorar la República Popular China 9popular de número de habitantes y no de gobierno democrático verdadero) es por AUTODECLARACIÓN una econimia de mercado, siendo mercado la antítesis/opuesto a regimen económico comunista….