La ARU mira para otro lado con Malvinas

La Asociación Rural del Uruguay es la misma  que apoyo y respaldo el golpe de estado del 27 de junio 1973 .

La posición asumida por el presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Rafael Ferber, frente a la polémica por el espacio dedicado a las Islas Malvinas dentro de la exposición británica en la Expo Prado resulta, como mínimo, insuficiente para una institución del peso de la ARU. El argumento parece sencillo: el stand corresponde al Reino Unido y la Rural no debe intervenir en aquello que exhiben las delegaciones internacionales. Pero Malvinas no es una marca comercial.No es una empresa británica mostrando maquinaria, genética, tecnología o alimentos. Es un territorio cuya soberanía permanece disputada entre Argentina y el Reino Unido y sobre el cual Uruguay mantiene históricamente una posición diplomática favorable a una solución negociada y acorde con las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas.

Por eso resulta demasiado cómodo refugiarse detrás del argumento de que la ARU simplemente entrega un espacio y luego no interviene.La Expo Prado es organizada por la Asociación Rural. La institución establece las condiciones de participación, define normas, determina qué actividades están permitidas y administra uno de los acontecimientos empresariales, productivos e institucionales más importantes del país. Por lo tanto, la ARU sí tiene responsabilidad sobre lo que ocurre dentro del Prado. Nadie pretende convertir a Rafael Ferber en canciller ni exigir a la Asociación Rural que resuelva un conflicto diplomático que lleva décadas. Pero existe una enorme distancia entre resolver el conflicto y permitir que una cuestión territorial internacionalmente controvertida sea presentada como si se tratara simplemente de promoción comercial.La diferencia es sustancial.

Además, no estamos frente a una polémica imprevisible. La representación argentina ha manifestado anteriormente su disconformidad con la presentación británica sobre las islas. La sensibilidad política y diplomática del asunto era conocida. La ARU podía establecer reglas claras antes de abrir sus puertas.No lo hizo.

Y ahora pretende colocarse prácticamente como espectadora de algo que sucede dentro de la exposición que ella misma organiza.Ese argumento no se sostiene.La neutralidad no significa ausencia de responsabilidad. ¿La Rural tampoco tendría nada que decir?Las instituciones se miden precisamente cuando deben establecer límites. La ARU posee una enorme influencia en Uruguay. Reclama ser escuchada por los gobiernos, cuestiona políticas públicas, formula propuestas económicas y exige respuestas cuando considera afectados los intereses del sector agropecuario.Está en todo su derecho. El punto de discusión es otro.Una cosa es promocionar al Reino Unido. Otra muy distinta es utilizar ese espacio para presentar institucionalmente a las Malvinas bajo la denominación y perspectiva británicas sin considerar la controversia de soberanía existente.La diferencia debería resultar evidente. Por eso la respuesta de la ARU decepciona.

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21 Comentarios

  1. Errado razonamiento el del Sr. Blanco. El stand pertenece a la embajada del Reino Unido, y por lo tanto y en cuanto no se ventilen y promuevan asuntos de carácter político o que atenten contra los valores que defiende el Uruguay la embajada puede promocionar en su stand lo que de le antoje, ya sea de carácter cultural, social, comercial o turístico. En lo que respecta a quienes respaldaron el golpe de estado, cúmpleme recordar que la asociación rural no fue la única institución que lo hizo, ya que surgieron apoyos hasta de la propia izquierda a tan lamentable como doloroso episodio de nuestra historia.

    • Se ve que no te llega el mensaje a la azotea. Que le pertenezca, no quiere decir que puedan hacer lo que quieren, hay límites para no perjudicar al estado. Por eso, ese stand extranjero, tiene límites, ¿OK? Es como si los Alemanes pusiesen propaganda nazi, con fotos de la casa de Hitler promocionando el libro Mein Kampf , BOBO. «La izquierda» como decís, tiene 13 partidos , nabo. No fue la izquierda como englobás a todos. Si te referís al PCU, entonces también estas equivocado, BOBO. (PCU) no apoyó el golpe de Estado definitivo de junio de 1973, pero meses antes, en febrero de ese mismo año, adoptó una postura de expectativa favorable hacia una insurrección militar bajo la idea de que existían sectores progresistas dentro de las Fuerzas Armadas.

  2. Que se puede esperar de este «brazo» de LOS MALLA ORO del Uruguay.
    Uno esperaría una neutralidad , pero se repite año a año .
    El FRENTE AMPLIO respaldo uno de los comunicados ( 4 y 7 ) si no mal recuerdo .
    Pero no saquemos fuera de contexto lo que ocurría en aquellos momentos . Era la época Bordaberry (padre) y sucesor del Presidente Gestido , el déspota Jorge Pacheco Areco .
    Fueron tiempos convulsionados de mucha represión sindical y obrera.
    Y se pensaba que eso iba a ser transitorio y un nuevo llamado a elecciones nuevamente y eso NO ocurrió.
    Igualmente entiendo que fue una desicion sumamente equivocada de nuestra izquierda .
    Concuerdo con el editorial.

  3. FRENTEAMPLISTA: WOW!!..AHORA ERES ESPECIALISTA EN DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO !!!.. PUBLICASTE TU TESIS DE GRADO ??…O ACASO TRABAJAS PARA PBX INTERNATIONAL LAW ??..O SOS UN POBRE PAPAFRITA QUE VERANEA EN LA PLAYA DEL CERRO ??

    • MULTIKK: WOW!!..AHORA ERES ESPECIALISTA EN DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO !!!.. PUBLICASTE TU TESIS DE GRADO DE NABO??…O ACASO TRABAJAS PARA PBX INTERNATIONAL LAW CARDAMA??..O SOS UN POBRE PAPAFRITA QUE VERANEA EN LA PLAYA DEL CERRO Y VOTA MALLLAS DE ORO??

  4. MULTIKK: WOW!!..AHORA ERES ESPECIALISTA EN DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO !!!.. PUBLICASTE TU TESIS DE GRADO DE NABO??…O ACASO TRABAJAS PARA PBX INTERNATIONAL LAW CARDAMA??..O SOS UN POBRE PAPAFRITA QUE VERANEA EN LA PLAYA DEL CERRO Y VOTA MALLAS DE ORO??

  5. Los de la ARU son burgueses (que, a veces, se disfrazan de gauchos y van a Masoller cantando Hava Nagila) preocupados por mantener sus privilegios. Le besarán los pies a quien quiera que les compre la carne y los proteja. Si es la reina de Inglaterra, se le besan los pies. Si es el presidente de China, se le besan los pies a Jinping.
    A Argentina solo le digo. Es probable que Europa Occidental (eso incluye a UK) desaparezca en poco tiempo debido a explosiones nucleares. Cuando pase, invaden ustedes. UK no podrá defender nada esta vez porque serán polvo radiactivo flotando en la atmósfera.
    Y supongo que pueden con 3600 personas, ¿no?
    Falta poco. Solo hay que tener paciencia.

  6. Solo me da lástima por el Museo Británico, el Louvre, el Prado, el Museo Vaticano y el de Berlín. Tienen tesoros culturales y artísticos que se perderán para siempre.
    Todo reducido a ceniza radiactiva. Una lástima.
    ¿Los que habitan esas ciudades? Se lo merecen.
    Pero, como decimos acá, «muerto el perro se acaba la rabia». Y no hay mejor manera de terminar con el colonialismo imperialista europeo (del cual las Malvinas es una reliquia) que eliminar a los europeos. Y, si encima, se eliminan entre ellos, es mejor. Más eficiente.

  7. Parece que todavía hay algunos que no entienden que un espacio como este es para opinar sobre un tema determinado de un artículo publicado, y no es un lugar para atacar personalmente gente que comenta. Sí es un lugar para expresar opiniones y criticar opiniones, no insultar gente, eso es para conventillos como el guasap o el feisbuk.

    Pocas veces he diferido con los puntos de vista del Sr Blanco Sommaruga, cuyos análisis y comentarios normalmente me parecen muy acertados.
    En esta ocasion sin embargo, creo que su apreciación enfoca el tema de las islas contestadas por Argentina y la ARU desde un ángulo altamente discutible.
    Por un lado y como todos saben, la ARU es una institución privada que no representa ninguna posicón oficial del gobierno ni está sujeta a reglamentación alguna referente a posiciones de políticas de entrecasa o de hechos internacionales. Simplemente no son esas sus funciones ni competencias.
    Dentro de su marco de actividades está la organización de la exposición anual donde administra los pabellones y stands a los comerciantes, instituciones y representantes extranjeros, que participan de la misma exhibiendo sus productos y exponiendo los intereses de quienes representan.
    En el particular caso de representaciones extranjeras son sin duda alguna una puerta que asoma a las acciones de los gobiernos que representan y sus posiciones y políticas hacia los sectores y temas que esos gobiernos muestran de cara a la opinión pública en su casa y en ámbito internacional.
    Desde el momento que cualquier institución privada invita a una embajada o ésta solicita una presencia en ese espacio privado, queda claro que es un país el que estará presente, un país que de momento que tiene embajada está relacionado y mantiene vínculos con nuestro país a nivel oficial. Y si nuestro país no objeta ni prohíbe a la representación diplomática la inclusión o no de material informativo de cualquier índole, entonces ¿qué poder tiene una institución privada de actuar por encima de la posición de Estado y prohibir a una representación extranjera lo que exhibe? En este caso yendo además la ARU fuera de su jurisdicción reglamentaria y de competencia, en contradicción del mayoritario reconocimiento internacional de las islas en cuestión como territorio bajo dominio británico ipso facto e ipso jure.
    Que uno discrepe o no con los hechos es tema de posiciones personales, basadas en diferentes y discutibles argumentos, algunos válidos y otros no.

    Por encima de cualquier interés o disputa a nivel político, por encima de opiniones, intereses lucrativos, posesiones territoriales, posiciones diametralmente opuestas y hasta por encima de leyes y jurisdicciones hay un elemento que sobrepasa a todos ellos: el derecho humano de autodeterminación de vivir donde uno ha nacido, de elegir a quienes administrarán la propiedad y bienes públicos de ese lugar, de hablar la lengua de su cultura, de honrar himno y bandera que los representa. Eso es universal y cualquier cosa contraria debe ser considerado un delito de lesa humanidad.
    Para ponerse un poco bajo la piel de un isleño, bastaría pensar qué nos sucedería a nosotros si el gobierno de Argentina nos reclamase como parte de su país invocando la época de las Provincias Unidas del Río de la Plata, o que Brasil invocase lo mismo porque fuimos parte de su Imperio como la Provincia Cisplatina.. . ¿Qué haríamos, qué haría usted que con paciencia me lee? Yo sé perfectamente lo que haría, lo tengo muy claro, y no necesito de ninguna ley, ni ninguna historia, ni disputa territorial arcaica o presente, ni ningún oportunismo ni interés de gobierno alguno, pues nada de eso llega ni a los pies del sentimiento de autodeterminación no sólo mío sino que creo de cualquiera que vive aquí y respira el aire que respiro.
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    Como ejemplo un poco más realista habría que ir a Gibraltar, acerca del cual tanto ruido los españoles hacen, y preguntarle a algunos de sus habitantes si quieren «ser españoles»… Y ya que estamos co España, a ver si alguno de Ceuta quiere ser marroquí… o yendo hacia otras regiones, preguntarle a algún palestino si quiere ser israeli…
    Y entonces ¿cuántos habitantes de las islas del Atlántico Sur quieren ser argentinos?
    Lo único que debe tomarse en cuenta es el interés supremo de quienes viven en un lugar al cual pertenecen pues ahí han nacido.

    La humanidad entera está cansada de desplazamientos forzados, genocidios e impuestos «cambios de patria», los que no corresponden a sus intereses diarios de una vida pacífica sino a manipulaciones oportunistas y exacerbados patrioterismos populistas fuera de lugar.

    Las islas Malvinas existen sólo en los mapas en la mesa del gobierno argentino al igual que el «golfo de América» y el «lago de América» en la mesa de Trump. Los nombres seguirán siendo Golfo de México y Lago Ontario en la realidad, y para todo el resto del mundo, no importa lo que Trump, su gugle y su aplemaps digan, son tan ilegales como sus sanciones dictando leyes nacionales sin jurisdicción internacional válida (aunque el tema de la cobardía, los lacayos y alcahuetes –que no saben o no quieren unirse y decir «no» está en el medio).

    A menos que los habitantes quieran cambiar el nombre, las islas seguirán siendo Falkland Islands y quienes allí viven seguirán considerándose británicos por encima de los deseos de quienes nunca han puesto un pie en su tierra –sí, su tierra y de nadie más– ni han contribuido nunca a nada más que un intento de invasión por parte de un dictador asesino y borracho, que en su borrachera cruel y despótica mandó a morir a 645 inocentes criaturas de su nación, con el cerebro lavado e imbuído en un idealismo basado en un campo de batalla fuera de la realidad.
    —-
    ¡Fuera las politiquerías y los políticos y sus gobiernos belicistas que sólo producen miseria y muerte a los pacíficos habitantes de cualquier lugar!

    ¡Fuera a sus intereses personales de gloria histórica, a sus ambiciones coimeras de las explotadoras multinacionales!

    ¡Viva la autodeterminación de los pueblos, por encima de geografías y manipulaciones de intereses oportunistas y patrioteros!

    Respeto a sus derechos es lo que los habitantes de cualquier lugar merecen, sin molestar a nadie ni intervenir en asuntos ajenos.
    Respetemos pues como nación pequeña que somos, los derechos de otra nación pequeña que sufre el acoso psicológico de otro estado que para nada ni por un minuto considera sus derechos, sus deseos, su libertad de elegir, su cultura, su lengua y sus costumbres.

    Esto NO es una defensa de la posición del Reino Unido, NO es una defensa de la posisión de Argentina.
    Esto SÍ ES EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS ISLEÑOS de las islas del Atlántico Sur, denominadas y reconocidas como Falkland Islands, bajo dominio territorial del Reino Unido, dominio reconocido formalmente, deseado y expresado públicamente por voz y voto en referendum popular.
    De hecho debemos reconocer y respetar lo que los habitantes quieren que sea reconocido –como deseamos para nosotros aquí mismo– y no la ambición de un vecino totalmente desconectado a la realidad del diario vivir de los isleños.
    Si el Reino Unido propaga información sobre las islas no sólo lo hace en nombre de quienes las habitan sino que está en su derecho el hacerlo, de la misma manera que habla e informa de Gibraltar y no vuela una mosca… a menos que venga de la casa del vecino Borbón.

    Y obviamente la ARU no tiene ninguna potestad de intervenir en lo que son asuntos internos de otros países ni tampoco negarse a admitir en su exposición rural a una representación de un país vinculados de muchas maneras al nuestro, lo cual podría resultar en alguna «molestia» a nivel diplomático, cosa que es evitable y siempre se intenta evitar.

  8. Me hacen gracia los burgueses patéticos. Dicen «derecho a la autodeterminación»!!! ¡¡¡Piensen en los isleños!!! ¡¡¡Pobrecitos!!!» Por supuesto, aplican los principios de manera selectiva, porque ese mismo principio no es válido ni para los Palestinos, ni para los Rusos del Donbas.
    Los isleños se quedan callados y se comen lo que tengan que comerse. No será un asado. Será una buena bala.
    De mi parte, a los isleños: Largo a Europa. De una patada en el traste, de ser necesario. Lleven yodo, que protege a la tiroides de la radiación que tendrán.

    • Por supuesto que es válido lo de autodeterminación tanto para los palestinos (lo menciono en mi comentario) como para los de las nuevas repúblicas del Dombás, (¡y no hay ningún burgués escribiendo aquí!).
      Mucha falta de sensibilidad con los isleños. No estaría bueno que a un uruguayo le dijesen «vete al país donde nació tu bisabuelo!» porque este país quedaría vacío…
      Hay que entender lo que es ser descendiente de emigrantes, que por qué llegaron al país pues es irrelevante, están todos muertos. Lo importante es lo que uno es y cómo se siente ahora, en el lugar donde nació. El resto, la historia pasada no es importante, lo que sí debemos conocer y respetar es el sufrimiento de esos inmigrantes, llegados por fuerza e impulsados por el hambre, huyendo de guerras, tal vez transportados en su contra por ser opositores, todos colonos forzados, y en este caso no a un cálido Uruguay de tierra fértil y próspera, sino a un páramo casi congelado y más cerca del polo que de otra civilización.
      Las generaciones posteriores hicieron de ese páramo deshabitado su casa y no conocen otra cosa, es su tierra, tanto como lo es nuestro país para nosotros mismos.
      No hay que dejarse llevar por «pasiones patrioteras» ajenas (e inútiles) y ser más comprensivos con quienes, quiérase o no, nos guste o no, son descendientes de emigrantes y sienten por su territorio lo mismo que nosotros por nuestra tierra, no la de los bisabuelos… o hay todavía algún charrúa por ahí que tenga un origen diferente?
      El sentimiento humano de «pertenecer a» por haber nacido y crecido en un entorno es común a todos los seres humanos, no importa dónde estén.
      Ese sentimiento que nosotros tenemos por Uruguay es el mismo que tenían nuestros ancestros por su Italia o su España u otro lugar, y es el mismo que tienen los isleños por su gélido páramo, o el de un egipcio por su desierto con pirámides, y ESE sentimiento es lo que importa y debe estar por encima de todo el resto, meras montañas de basura política y manipuladora, y es lo que debe primar y ser considerado antes que cualquier interés geopolítico o no.

      • Esos isleños son colonos como los sionistas. Deben irse a patadas. Apenas son 3600 idiotas.
        Además, su lealtad solo depende de quien los pueda mantener. Si UK termina como pasa seguido con Europa: en una guerra mundial, no podrá mantenerlos. Verás lo rápido que se quieren hacer argentinos. En particular, cuando apriete el hambre y vean que su isla es desértica y fría.
        Y no me trago lo de «somos un país de inmigrantes». Yo no. Serás tú. Y esos inmigrantes huyeron por sus propias guerras. Solo los europeos tienen la culpa de las guerras entre europeos.
        El colmo es que nos culpen a los demás.
        Como Perón. Debo tener mezcla. Por suerte. ¿Quién quiere ser un neandertal europeo?
        Aprecio la cultura grecorromana. Eso no quiere decir que aprecie a los ingleses, que, para Aristóteles, no serían más que bárbaros de los bosques del norte.

        • Sigo la idea. A Aristóteles le sorprendería ver a gente de apariencia germánica o celta (como los ingleses) comportarse de manera civilizada. Pensaría: «¿Qué esclavo tan educado! ¡¡¡Aprendió a hablar algo de latín y griego!!!. Lo pronuncia mal, pero trata de pasar por educado». Enterarse de que ellos, ahora, juegan a ser «Occidentales y Europeos» le causaría risa.

  9. Les recuerdo lo que hacía Artigas con los realistas en la batalla de Las Piedras: matarlos a todos. Les decía: «a menos que te rindas, te mueres», europeo.
    Largo a Europa. América para los Americanos. Giles.
    Al menos algo positivo: los ingleses son minoría étnica en su propia capital. Ganaron Malvinas, pero perdieron Londres.
    Son idiotas.

  10. Tengo una versión diferente de lo que dijo Artigas en la batalla de Las Piedras, y documentado por el cronista del suceso, el padre Francisco Larrobla, según el cual las palabras fueron «tened clemencia para los vencidos».

    Quienes nacieron en las islas del Atlántico Sur son tan americanos como los argentinos mismos o los bolivianos canadienses, salvadoreños o uruguayos, todos hemos nacido en el mismo continente. América se subdivide en 3 partes, empieza en Canadá y termina en las islas mismas.
    Los isleños son tan sudamericanos como nosotros, y al igual que todos nosotros aquí, con ascendencia mayormente europea.
    Ciertamente los ingleses son minoría étnica en Londres, pero aquí no hablamos de etnias sino de gente nacida en el lugar, y la enorme mayoría de los residentes en Londres son británicos, tan británicos como los ingleses mismos.
    Hay que tener cuidado con el fascismo racista –que discrimina sin razón los sentimientos humanos de pertenencia a un lugar– es contagioso y hasta el momento no hay vacuna conocida, aunque los libros de historia atenúan los síntomas.

    • Y lo que dices de esos gringos es ridículo. Esos gringos no son sudakas. Son rubios y de ojos celestes y hablan inglés. No pertenecen a este continente. Que se vayan de una vez. A Canadá, o algo.
      Una minúscula minoría de 3600 personas no le importa a nadie.
      Además, cuando el Reino Unido sea un cráter radiactivo, nadie podrá mantenerlos. Llorarán por las vaquitas argentinas.
      Imagina a Tokio, Japón. Parece que limpia y ordenada. Ahora, cambia la gente por nigerianos. Enséñales a hablar japonés.
      ¿Sería lo mismo? Cuando mires los monumentos…. vas a notar algo diferente.
      Tú sabes la respuesta. No te engañes.

    • Soy racista, sí. Antigringo. No tienen nada que hacer aquí. Por suerte, están desapareciendo. Entre las guerras y su baja natalidad, el problema «gringo» morirá de una vez.
      No hay nada que puedan hacer para evitarlo. Así que desaparezcan en silencio, please.

  11. Los isleños son sudamericanos. Como Charlize Theron. Tremenda… sudafricana. O como Elon Musk. Africano de pura cepa.
    De lejos parecen Mandela y todo.
    Por suerte, están desapareciendo. El nido de donde salieron cada vez produce menos como ellos. Produce… «británicos». De nombre Mohamed.
    Y eso es bueno.

  12. Amigo, no caigas en el racismo, demasiado racismo hay alrededor, hasta el extremo de que estamos presenciando un genociduo en marcha.
    El color de la piel o los ojos no es importante, es un concepto colonialista y supremacista. ¿Qué me dices de las Guayanas, dos libres y otra sigue colonia francesa? Piensas que son sudamericanos quienes viven ahí?
    Muchas generaciones han pasado ya, y sigues viendo «rubios de ojos celestes» descendiebtes de holandeses e ingleses. Tampoco verías como sudamericanos los millones de brasileños de raza negra, pues sus ancestros llegaron de África, o da una vuelta por Paraguay donde los descendientes de alemanes forman buena parte de la población y se sienten tan paraguayos como un indio guaraní.
    A esra altura de la historia, la etnicidad tiene (o tendría) que ser cosa del pasado y habría que darle preponderancia a lo que la gente siente que es. Un Juan cualquiera que trabaja en una herrería, es hincha de Fénix, desayuna con mate y le gusta el asado gordo con vino y hace tortas fritas cuando llueve, es bien uruguayo, y su padre también, su abuela era una bella polaca de ojos azules que se escapó de la guerra y se casó con un «pardito de mota quieta» que vino de Rivera. Juan tiene los ojos de su abuela y el pelo ensortijado negro al que le cuesta peinar. ¿Qué es este Juan si no es un uruguayo típico, mezcla de razas y con características étnicas diversas, a pesar de sus ojos claros y demás? ¿Hay que discriminarlo? O la rubia Mireya, rubia natural y no teñida, que tiene un puesto en la feria y vende pescado…
    A esta altura de la vida y de la historia ya hemos visto y comprobado que el uso de características étnicas con motivos de generalizar individuos pues no conduce a nada bueno y siempre ha fracasado.
    Lo justo y acertado es ver lo que la gente siente y piensa, no cómo luce su aspecto físico.

    Y sí te diré que 3600 personas en una isla o fuera de ella son importantes, son seres humanos como nosotros mismos. Que no le importen a las grandes potencias en sus juegos geopolíticos es una cosa, pero uno no puede a nivel humano decir que «no le importan a nadie». Son gente como uno, madres y padres de familia, con temor por el futuro, que quieren lo mejor para sus hijos, como todos alrededor del mundo sean koreanos o griegos o iraníes, son gente común que no tienen absolutamente ningún poder sobre lo que hacen sus gobiernos. Y la mayoría generaliza y tiende a decir que «todos los rusos son malos, los ‘americanos’ buenos, los ukranianos víctimas, los gallegos brutos, los ingleses inperialistas, los franceses maricones, los escoceses borrachos, los suecos fríos, los alemanes arrogantes, los chinos se quieren comer el mundo, los turcos son locos, etc.»… y absolutamente nada de eso califica a las poblaciones, generalmente se refiere a lo que los gobiernos de esos países hacen y las posturas que asumen en el contexto mundial cuando se enfrentan por intereses geopolíticos y económicos.
    ¿Cómo es el común «ciudadano del mundo» y qué quiere?
    Parece algo difícil de contestar, sin embargo es bien sencillo:
    La enorme mayoría de la gente «de a pie», que gana su diario sustento con sacrificio quiere un trabajo estable con un salario decoroso que le permita no tener apuros económicos, que le dé para pagar sus cuentas. Quiere un techo confortable para él y su familia. Quiere un buen sistema de salud gratuito, una educación gratuita, un buen mes de vacaciones. Quiere un cachilito para trasladarse y un rancho en la playa o en el campo donde ir a descansar. Luego una jubilación acorde a lo trabajado para no tener preocupación hasta la hora de su entierro…
    Eso pues, una vida sin grandezas, con respeto y con libertad.
    Este ciudasano no está interesado en guerras, invasiones, bombardeos, genocidios, cierres de estrechos marítimos, posesiones de islas, no le importa si su vecino es árabe o judío o si su mujer es rubia o morocha, simplemente no le interesa nada de portaaviones o submarinos, eso está totalmente fuera de su alcance o la influencia en su uso. Lo único que le interesa es vivir en paz, ayudar al viejo de enfrente a podar los rosales, que su hija haga «la primera comunión» o que el gurí no empiece a fumar a los 13 años…
    Eso uno lo ve, o por lo menos lo que he visto a todo lo largo del camino por el cual me llevó mi andariega ocupación laboral durante más de 4 décadas. De primera mano puedo afirmar que en más de una veintena de países ESO es lo que la gente quiere, con un asombroso parecido, y quienes se inflaman con una retórica discriminativa, belicista, agresiva, tal vez sin darse cuenta lo que están expresando son los deseos y puntos de vista de sus gobiernos, no el de sus propios intereses. Simplemente no ven que las políticas de los gobiernos, sobre todo si son bélicas o agresivas van en realidad a perjudicar sobremanera sus intereses personales. Los impuestos que pagan no van a ir a la educación, la salud, obras públicas, van a ir al canasto sin fondo de la improductiva maquinaria bélica, la cual genera ganancias sólo a las multinacionales que fabrican armamentos. A quienes financian esos armamentos a través de los impuestos que pagan, a los ciudadanos comunes sólo les va a traer miseria, deterioro en las obligaciones públicas del Estado, pobreza, sozobra en la calidad de vida, escasez de productos necesarios y sobreprecio en lo que hay, miedo, inquietud, desplazamiento, muerte…
    Es por eso que hay que ser solidario con los habitantes de otros pueblos, que sin quererlo ni merecerlo a veces se ven en medio de intereses conflictivos ajenos a su voluntad y fuera de su dominio y poder de decisión.

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