Max gana por vez primera en el año

Red Bull era una máquina imparable.

Lewis Hamilton sentado junto a su monoplaza de la Scuderia Ferrari tras una intensa carrera.

Bahréin no pudo correr por las consecuencias del conflicto con Irán de hace varios meses y Malasia había suspendido Sepang por los costos de organización. El país con la carrera suspendida pagó todo y se corrió en Malasia la carrera de Bahréin. Extraño, por cierto.

El día sábado tuvimos una clasificación que no fue para quitar el aliento, aunque marcó realidades indiscutibles. El motor Ford y Red Bull han logrado una máquina bestial capaz de hacer frente a Mercedes y ganarle. Verstappen logró clasificar primero, escoltado por Hamilton, Hadjar, su compañero en Red Bull, y atrás Antonelli, luego Leclerc y Norris. A destacar la posición diez del brasileño Bortoleto, de Audi.

Todo parecía que iba a ser tranquilo el domingo hasta que se desató la lluvia y comenzaron los retrasos. Lo más vergonzoso fue que los coches tuvieron que recibir una actualización de software. Estos hechos no pueden suceder en la máxima categoría. Hamilton, en la vuelta previa, quedó con el coche detenido y tuvo que resetear el auto. Como si apagaras y prendieras el módem en tu casa porque cayó el Internet.

Luego de superado el desmadre inicial y con más de una hora y media de retraso, comenzó el Gran Premio bajo agua. Verstappen salió con gomas para lluvia. Los Mercedes también; muchos eligieron compuestos de piso seco esperando que la lluvia cesara pronto y, con el tipo de pista abrasiva, un secado rápido. Norris, Hamilton, entre muchos otros, estaban por precipitarse al desastre. En estos casos siempre es más sabio hacer lo que hace Max. La ingeniera británica Hannah Schmitz sabe lo que hace, en serio.

Cuando se largó la carrera quedaron como parados los coches con gomas de piso seco. Max fue superado por los Mercedes y comenzó una brutal persecución. Momentos antes, McLaren se arrepintió y Piastri salió con gomas para piso húmedo. Bien hecho, ya que no secó el asfalto como estaba previsto y los coches que salieron con los compuestos para piso seco penaron y perdieron muchísimo tiempo.

Vamos a lo importante para luego desmenuzar otras cosas. Verstappen se comió a los Mercedes y tomó la punta hasta ganar la carrera. Brillante, único, lleno de genialidad. Antonelli quedó segundo y Hamilton hizo una gran remontada hasta quedarse con un tercer puesto gracias a que le llevó la contra a sus ingenieros y siguió en pista, asumiendo el error con los neumáticos. Eso hace siete veces campeón. ¿Y Russell? Sigue la maldición: el coche tuvo un fallo y quedó afuera a muy poco de terminar la competencia. ¡Qué golpe a la moral! Esto sitúa a su compañero de equipo ya casi como el próximo campeón.

Ahora, a pesar de la mala decisión inicial de Ferrari, no sucedió una debacle. El equipo está más firme de lo que yo creía. Leclerc terminó cuarto y, siendo sinceros, sin el desastre inicial podrían haber competido hasta con Verstappen. Hadjar, quinto. No es un mal puesto para el piloto. No pudo con las Ferrari, nada que reprochar.

Sexto, Piastri de McLaren. Aquí tenemos una posición digna para el australiano. Lo que fue un desmadre es lo de Lando. No solo se equivocaron con las gomas al inicio, sino que se remató lo malo con una distracción durante un auto de seguridad que casi lo hace chocar con los de adelante. Eso le hizo perder posiciones y terminó noveno. McLaren debe tomar medidas ya. No está siendo competitivo; Red Bull puede robarle la tercera posición en vez de ellos subir a la segunda, como se pensaba que podía suceder. A destacar que Alonso se llevó un punto con su tractor verde. Cómo me gustaría verlo en un equipo de primera categoría. La foto de la jornada es Hamilton, tan cansado que se tomó unos momentos sentado en el neumático.

Se vienen grandes carreras. A estar atentos.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Tribuna