Especialistas de la Academia Nacional de Ciencias y de la Academia Nacional de Medicina de Uruguay plantearon un conjunto de medidas para abordar los problemas de descanso que afectan a la población. Durante un seminario conjunto, los científicos revelaron que el 50 % de los escolares y nueve de cada diez adolescentes se acuestan demasiado tarde, lo que sumado a los tempranos horarios de ingreso a los liceos (algunos desde las 7:10 horas) genera una falta crónica de sueño que perjudica el desarrollo y el rendimiento académico.
Entre las principales iniciativas propuestas para contrarrestar esta situación destaca el debate para retrasar el ingreso a los centros de educación secundaria, adaptándolo al reloj biológico de los jóvenes. En el plano de la atención sanitaria, sugirieron incluir preguntas sobre la calidad y cantidad de horas de sueño dentro de los controles del carné de salud, además de capacitar a los profesionales médicos para detectar tempranamente posibles trastornos del descanso.
El informe también advirtió sobre el impacto del mercado de trabajo en la salud metabólica y cardiovascular de la población, señalando que el 20 % de los uruguayos realiza tareas nocturnas o rotativas. Para mitigar la fatiga acumulada, los académicos propusieron establecer un marco regulatorio que garantice un descanso mínimo obligatorio de 11 horas consecutivas entre el fin de una jornada laboral y el comienzo de la siguiente, así como adaptar la iluminación en centros hospitalarios para no alterar el ciclo circadiano de los pacientes internados.

