India busca ampliar su presencia en la región y ve a Uruguay como un posible centro logístico

El embajador Binoy George, primer representante residente de India en Uruguay, afirmó que la “falta de conocimiento mutuo” es el principal problema para profundizar las relaciones bilaterales.

“Queremos mejorar los vínculos con Uruguay en los ámbitos político, económico y cultural” dijo el embajador Binoy George.

La apertura de una embajada residente de India en Uruguay abrió una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, con el objetivo de profundizar los vínculos políticos, comerciales y culturales. Binoy George, quien asumió oficialmente como embajador el 7 de septiembre de 2026, considera que existe un amplio margen para desarrollar una relación económica más intensa y diversificada, aprovechando las complementariedades entre las dos economías. Señaló que la falta de conocimiento entre las empresas, los costos logísticos y las restricciones del acuerdo comercial entre India y el Mercosur son obstáculos que ambos países buscan superar. En entrevista con Diario La R, que en forma provisoria está instalada en Sinergia Punta Carretas Tower, el diplomático sostuvo que, pese a las relaciones establecidas desde 1960 y a los antecedentes de contactos de alto nivel —entre ellos, la visita de la entonces primera ministra Indira Gandhi a Uruguay en 1968—, el comercio bilateral y los vínculos entre las sociedades no han alcanzado el nivel que ambos países desean.

George identificó oportunidades en la economía uruguaya, además de sectores de alta tecnología en los que India cuenta con capacidades relevantes, como el aeroespacial, los semiconductores y la tecnología digital. También destacó el potencial de Uruguay para desempeñar un papel logístico regional, a partir de su infraestructura portuaria y aeroportuaria y de sus conexiones con países vecinos, incluidos aquellos que no tienen salida al mar.

El diplomático también señaló que el turismo y la movilidad de personas enfrentan dificultades por la ausencia de vuelos directos, la necesidad de tramitar visas y las conexiones aéreas que requieren varias escalas. Indicó que existen conversaciones con el gobierno uruguayo para explorar un régimen de visas más accesible.

Durante los tres años habituales de su misión, George se propone sentar las bases para una cooperación duradera promoviendo contactos entre empresas y personas.

El diplomático señala que «facilitar los trámites de visa contribuiría a desarrollar el turismo y los contactos entre las sociedades”.

– ¿Qué motivó la decisión de establecer una embajada residente de India en Uruguay y cuáles son los principales objetivos de su gestión?

– Uruguay e India mantienen relaciones diplomáticas desde 1960. Uruguay fue uno de los primeros países de América Latina en reconocer a India como Estado independiente. A lo largo de estas décadas hubo visitas diplomáticas de alto nivel y contactos entre figuras importantes de ambos países. En 1968, por ejemplo, la entonces primera ministra india, Indira Gandhi, visitó Uruguay.

Compartimos compromisos con la democracia, el Estado de derecho y la estabilidad económica. Sin embargo, aunque los vínculos políticos han existido, las relaciones entre las personas y el comercio bilateral no se han desarrollado al nivel que nos gustaría.

India y el Mercosur cuentan con un acuerdo de preferencias comerciales, vigente desde 2009, pero sus resultados no han contribuido al crecimiento del intercambio en la medida que esperábamos. En el contexto internacional actual, marcado por incertidumbres y conflictos en distintas partes del mundo, los países necesitan asegurar sus fuentes de recursos y fortalecer sus relaciones económicas.

Por eso queremos mejorar los vínculos con Uruguay en los ámbitos político, económico y cultural. La decisión de abrir una embajada residente responde a ese objetivo. Actualmente estamos trabajando desde una oficina temporal y próximamente nos trasladaremos a una sede permanente.

– ¿Qué importancia tendría una visita del presidente Yamandú Orsi a India para profundizar la relación bilateral?

– Hasta ahora, las visitas oficiales de mayor jerarquía desde Uruguay a India han sido las de los vicepresidentes (N.d.R: Hugo Fernández Faingold, en 1999, y Danilo Astori, en 2011).

Existe una propuesta para que el presidente Yamandú Orsi visite India y esperamos que esa visita pueda concretarse. Probablemente podría realizarse durante el próximo año. Para nosotros es importante que, cuando el presidente viaje, exista una agenda robusta, con asuntos concretos y oportunidades de cooperación que permitan aprovechar plenamente la instancia.

– Uruguay e India tienen economías de dimensiones muy diferentes. ¿En qué sectores identifica mayores oportunidades para aumentar el comercio bilateral?

– Aunque nuestras economías tienen dimensiones distintas, considero que son complementarias en varios sectores. Uruguay es fuerte en la producción agrícola y cuenta con productos que pueden responder a necesidades del mercado indio.

En el pasado, las exportaciones de India a Uruguay se concentraron en áreas como maquinaria, productos derivados del petróleo y otros rubros en los que la economía uruguaya tiene una menor capacidad de producción. Pero existe potencial para diversificar el intercambio y encontrar nuevas áreas de colaboración.

India exporta aceites comestibles, incluido el aceite de soja. En el sector cárnico existe una importante demanda de carne ovina. También hay oportunidades vinculadas con la madera y la pulpa de celulosa. En particular, India necesita madera de pino y eucalipto para la construcción y el desarrollo de infraestructura. Uruguay ya exporta celulosa a India, por lo que existe una base sobre la cual continuar trabajando.

Las posibilidades no se limitan a los productos agropecuarios. India tiene capacidades importantes en sectores de alta tecnología, como la industria aeroespacial, los semiconductores y la tecnología digital. También existen oportunidades en investigación y desarrollo. La experiencia india en tecnología avanzada puede abrir posibilidades de cooperación con Uruguay en el futuro.

“Para nosotros es importante que, cuando el presidente Yamandú Orsi viaje a la India, exista una agenda robusta”.

– Más allá del comercio, ¿qué oportunidades existen para aumentar las inversiones de empresas indias en Uruguay?

– El comercio bilateral está condicionado, en parte, por los volúmenes de producción disponibles para exportar. En determinadas circunstancias, tanto Uruguay como India pueden tener excedentes limitados para colocar en el otro mercado. Por eso es importante mirar más allá del intercambio directo entre ambos países y considerar las oportunidades de negocios con el conjunto de América del Sur. Uruguay cuenta con ventajas para desempeñar un papel logístico. Tiene un puerto de aguas profundas que funciona bajo el régimen de puerto libre, un aeropuerto y conexiones de transporte con países vecinos. Algunos de esos países no tienen salida al mar.

Si Uruguay logra posicionarse como un centro logístico regional, podría convertirse en un punto de interés para empresas indias que quieran operar en América Latina. Esa función también podría contribuir a atraer inversiones, incluso cuando el mercado uruguayo, por sí solo, no genere un volumen suficiente para determinadas actividades.

India y Uruguay han estado negociando la actualización del tratado bilateral de inversiones. Consideramos que avanzar en ese instrumento puede contribuir a fortalecer los vínculos económicos. También sería beneficioso ampliar el alcance del acuerdo comercial entre India y el Mercosur, que actualmente contempla un número limitado de líneas arancelarias.

Si se amplía la cantidad de productos comprendidos y se reducen los aranceles, podrían generarse mejores condiciones para el intercambio y para que Uruguay se consolide como una plataforma de negocios para la región.

– ¿Cuáles son hoy los principales obstáculos para profundizar la relación económica entre ambos países?

– La distancia geográfica ha sido tradicionalmente uno de los obstáculos, pero existen países que exportan productos a mercados muy lejanos. En mi opinión, el principal problema es la falta de conocimiento mutuo.

Las empresas uruguayas e indias no siempre están en contacto. Los grandes grupos empresariales, las familias empresarias y las compañías de distintos sectores no necesariamente se conocen ni han desarrollado relaciones comerciales. Es necesario generar esos vínculos, porque el entendimiento entre las empresas comienza cuando sus representantes tienen la oportunidad de conocerse.

También existen dificultades logísticas. Los costos de transporte y de seguros son elevados, y las rutas de envío no siempre están optimizadas para el comercio entre Uruguay e India.

Por ejemplo, algunos productos uruguayos pueden llegar a India después de pasar por puertos de Brasil, Europa o el Mediterráneo. Esos recorridos pueden incrementar los tiempos y los costos. Si el volumen de comercio entre nuestros países aumenta, también podrían desarrollarse rutas más adecuadas para transportar las mercaderías.

Por eso considero que debemos trabajar tanto en el contacto entre las empresas como en las condiciones que facilitan el intercambio. La revisión del acuerdo de preferencias comerciales entre India y el Mercosur es uno de los asuntos importantes en esa agenda.

– ¿Es posible actualizar el acuerdo comercial vigente para ampliar las oportunidades de intercambio?

– Actualmente, Uruguay e India mantienen negociaciones para actualizar el acuerdo. El instrumento vigente ofrece reducciones recíprocas de aranceles para un listado limitado de productos, lo que restringe su alcance. Una ampliación de las líneas arancelarias comprendidas podría beneficiar a ambos países y generar condiciones más favorables para el comercio. Es importante que podamos aprovechar las complementariedades de nuestras economías y crear oportunidades para nuevos productos y sectores.

Al mismo tiempo, debemos fortalecer los contactos empresariales y trabajar para superar las dificultades logísticas.

– ¿Cuál es la posición de India frente a la crisis del multilateralismo y los conflictos internacionales?

– India ha sido una defensora del multilateralismo y ha apoyado la construcción de un mundo multipolar. También ha tenido una participación activa en las Naciones Unidas y en diferentes organizaciones y agrupaciones regionales. Al mismo tiempo, consideramos que las Naciones Unidas necesitan reformas, porque su estructura no refleja plenamente la situación actual del mundo. India y otros países han presentado propuestas para reformar el sistema.

También participamos activamente en iniciativas vinculadas con el Sur Global. Entendemos que los conflictos internacionales tienen efectos desproporcionados sobre los países en desarrollo y que sus voces deben ser escuchadas cuando se buscan soluciones.

Un ejemplo es lo que ocurre cuando los conflictos en Medio Oriente dificultan el transporte de petróleo y otros recursos energéticos. Las consecuencias afectan especialmente a los países en desarrollo, que necesitan garantizar el suministro de energía y otros bienes esenciales.

Nuestra posición es que las soluciones deben buscarse a través del multilateralismo, teniendo en cuenta las necesidades y los intereses de los distintos países.

George se propone sentar las bases para una cooperación duradera promoviendo contactos entre empresas y personas.

– ¿Qué papel puede desempeñar Uruguay como plataforma para las empresas indias interesadas en América Latina?

– Existe potencial para ampliar el intercambio entre India y América Latina en distintos sectores. Los países de la región han incrementado sus exportaciones de algunos productos hacia India y pueden seguir identificando oportunidades.

Entre los recursos de interés se encuentran los minerales de tierras raras, presentes en varios países latinoamericanos, y los productos energéticos. Existe una importante demanda mundial de gas natural licuado y gas licuado de petróleo. Argentina, por ejemplo, ha aumentado sus exportaciones a India durante los últimos meses.

La relación también puede desarrollarse en sentido inverso. Los productos fabricados en India, incluidos los de alta tecnología, pueden encontrar oportunidades en los mercados latinoamericanos a precios competitivos. En ese contexto, Uruguay puede desempeñar un papel relevante por su infraestructura y sus conexiones regionales. Si consigue consolidarse como un centro logístico, podría facilitar la llegada de productos indios a otros mercados y contribuir a atraer inversiones.

La presencia de profesionales calificados

– ¿Puede Uruguay convertirse en un destino atractivo para ciudadanos indios que quieran vivir y trabajar en el exterior?

– La presencia de ciudadanos indios en Uruguay se ha desarrollado principalmente a través de Tata Consultancy Services (TCS), empresa que está instalada en el país desde hace más de 20 años.

Actualmente hay aproximadamente entre 350 y 400 ciudadanos indios trabajando en esa compañía. Se trata de una población relativamente móvil: muchos profesionales llegan para trabajar durante tres o cuatro años y después son trasladados a otros destinos por la empresa.

No observo un movimiento migratorio de la misma magnitud que el que existe hacia países como Estados Unidos o el Reino Unido. Por ahora, la presencia india en Uruguay está más vinculada con profesionales altamente calificados.

– ¿Uruguay puede resultar atractivo para los turistas indios? ¿Qué obstáculos deberían superarse?

– Uruguay tiene potencial turístico y cuenta con distintos lugares de interés. Sin embargo, la distancia y la conectividad son dificultades importantes.

Actualmente no existen vuelos directos entre India y Uruguay, por lo que los pasajeros deben realizar viajes con varias escalas. Eso aumenta la duración y la complejidad del traslado.

También es importante facilitar los procedimientos de ingreso. Los ciudadanos indios necesitan obtener una visa para viajar a Uruguay y estamos conversando con el Gobierno uruguayo para explorar la posibilidad de establecer un régimen más accesible.

Un sistema que permita a determinadas personas ingresar a Uruguay cuando ya cuentan con visas de países como Estados Unidos, el Reino Unido o el espacio Schengen podría facilitar los viajes turísticos. Es un mecanismo que Uruguay aplica en determinadas circunstancias a ciudadanos de otras nacionalidades y que podría estudiarse para este caso.

Además, las escalas pueden generar dificultades adicionales, porque los pasajeros podrían necesitar visas de tránsito para atravesar Estados Unidos o algunos países europeos. Si existiera una conexión aérea directa, o una ruta con una sola escala desde centros importantes de Medio Oriente, como Dubái o Doha, viajar entre ambos países sería mucho más sencillo.


“Queremos que la embajada contribuya a acercar a las sociedades”

– Al finalizar su gestión, ¿qué resultados le gustaría haber alcanzado y cuáles serán sus prioridades?

– Es difícil establecer resultados que puedan cuantificarse con precisión, pero nuestro objetivo es sentar las bases para una cooperación futura más amplia.

Contar con una embajada residente nos ofrece la oportunidad de construir esa infraestructura institucional y fortalecer los vínculos políticos, económicos, comerciales y culturales. También nos permite trabajar directamente en el desarrollo de contactos entre personas y empresas.

Durante los tres años que habitualmente dura una misión diplomática en un país, espero que podamos establecer bases sólidas para el futuro. Queremos que la embajada contribuya a acercar a las sociedades, facilite los contactos empresariales y ayude a identificar oportunidades concretas de cooperación.

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