Cada 19 de octubre se conmemora el Día mundial de lucha contra el cáncer de mama y por eso durante este mes es propicio concientizar, sensibilizar e informar sobre una enfermedad que se diagnostica cada día, aproximadamente, a cinco mujeres uruguayas. En ese marco Grupo R Multimedio habló con Silvina Díaz, una mujer llena de fortaleza que fue diagnosticada con cáncer de mama y que trabaja mucho en la difusión y concientización, para que de lo que le toca vivir resulte algo positivo.
El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres uruguayas y en la mayoría de los países del mundo, pero no olvidemos que respecto al total, el 1% de los casos se presentan en hombres. Según datos del Registro Nacional del Cáncer (período 2015-2019), se diagnostican en promedio aproximadamente 2.000 nuevos casos por año, por lo tanto, 5 mujeres uruguayas son diagnosticadas de cáncer de mama por día y de acuerdo con las cifras del Ministerio de Salud Pública, cada año mueren aproximadamente 700 mujeres por esta causa, lo cual corresponde, en promedio, al fallecimiento de dos mujeres por día.
Al igual que sucede con muchos cánceres, la probabilidad de desarrollar cáncer de mama aumenta con la edad.
En nuestro país, el 78 % se presenta en mujeres mayores de 50 años y aproximadamente un 5.5% de los casos se presenta en mujeres menores de 40 años, como lo fue el caso de Sivina, quien fue diagnosticada a sus 25 años y en su relato destaca, la importancia de la detección temprana.
El cáncer de mama es curable si se detecta en etapas tempranas, el grado de extensión de la enfermedad al momento del diagnóstico influye significativamente en la supervivencia. En Uruguay, el 72 % de las pacientes se diagnostican en estadíos tempranos (I y II), y menos del 10 % se diagnostican con enfermedad metastásica.
“En octubre de 2019 lo primero que noté fue un bulto bastante pequeño en la mama izquierda y fui al hospital; en ese momento no esperaban que fuera cáncer pero me enviaron a hacer una mamografía de urgencia, cuyo resultado dio normal. Con el paso del tiempo ese bulto creció y me empecé a preocupar. Una mastóloga me mandó a hacer una ecografía y una biopsia, explicándome que las personas jóvenes tienen las mamas muy fibrosas por lo que los tumores no salen en las mamografías. Una vez que llegaron los resultados me diagnosticaron cáncer de mama y en enero del 2020 empezó el camino”, inició su relato.
Continuando Silvina recordó que en su caso “primero me hicieron quimioterapia para achicarlo y luego me realizaron una mastectomía radical (procedimiento quirúrgico que implica la extirpación de la glándula mamaria completa) y tenía 7 ganglios comprometidos, ya había hecho metástasis. Luego de la cirugía continué en tratamiento y en julio de 2021 empiezo a sentir dolores en la espalda y me mandaron una tomografía y resulta que el cáncer había hecho metástasis a más ganglios en el cuerpo y tenía comprometido pulmones e hígados”. En ese sentido se sinceró y explicó que sintió mucha “bronca e impotencia”, debido a que “cuando terminás el tratamiento pensás que ya pasó y enterarme de eso fue un balde de agua fría”, pero consultada por el manejo de los miedos y la ansiedad, expresó que a pesar de esos sentimientos desde el día uno se mantuvo “positiva” y siguió adelante.
“Hasta el día de hoy tengo ataques de ansiedad pero logro manejarlos gracias a la terapia. Creo que es fundamental tener en cuenta la salud mental desde el inicio y pedir una consulta con psicólogo para que te pueda sostener en el proceso, obviamente el apoyo de la familia y amigos ayuda, pero tener un espacio personal donde descargar y encontrar herramientas es fundamental. Hay que ser conscientes de ese miedo porque trae consigo otros síntomas”, aconsejó.
En ese sentido y aceptando que el cáncer es parte de ella, “me va a acompañar toda la vida” expresó, Silvina agarró todo eso que le toca vivir, lo transformó en enseñanzas y las comparte con nuestros lectores: “Trato de vivir el día día como si fuese el último y valorar las cosas simples que a veces uno deja pasar pero que son importantes. Me hubiese gustado no haber aprendido esto con una enfermedad sino haberlo podido ver desde un principio”, pero espera concientizar sobre eso a otros.
Factores no modificables y modificables que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama
Los no modificables son el sexo, la edad, los antecedentes personales y familiares de cáncer de mama, los antecedentes personales de algunas enfermedades benignas en la mama, susceptibilidad genética, alta densidad mamaria y antecedentes ginecológicos (menarca precoz y menopausia tardía, entre otros).
Los factores modificables son los que tienen relación con el comportamiento y estilos de vida de las personas. Los principales son el sobrepeso y la obesidad en la postmenopausia, el sedentarismo y el consumo de bebidas alcohólicas.
¿Cómo podemos ayudar a prevenir el cáncer de mama?
- Adoptar una alimentación saludable.
- Mantener un peso adecuado.
- Realizar actividad física.
- Limitar el consumo de bebidas alcohólicas.
Es muy importante en el cáncer de mama la detección temprana. Esto incluye el tamizaje y diagnóstico precoz de la enfermedad. El tamizaje consiste en aplicar un test simple (mamografía) a mujeres asintomáticas para la detección de lesiones precancerosas o en una fase temprana de la enfermedad. El diagnóstico precoz consiste en hacer diagnóstico de la enfermedad al inicio de los primeros síntomas.
Respecto a la enfermedad en Uruguay, Silvina considera que hoy en día hay más campañas y movimientos de concientización, así como también los tratamientos y la difusión han avanzado mucho, “lo que ha ayudado a salvar vidas”, pero conocer nuestro cuerpo es fundamental para poder identificar cambios que puedan ocurrir y estar atentos, porque “la detección temprana salva vidas y aunque es una frase que se repite mucho, es la realidad”, reflexiona.
En cuanto a los síntomas iniciales que pueden aparecer en un cáncer de mama son:
- Nódulo en la mama
- Hinchazón o cambio de forma de una mama
- Cambios persistentes en la piel de la mama
- Alteraciones del pezón
- Secreción por el pezón
- Nódulos en la axila
En Uruguay, de acuerdo al artículo 2º de la Ley N° 17.242 las mujeres trabajadoras de la actividad privada y las funcionarias públicas tienen derecho a un día al año de licencia especial con goce de sueldo para concurrir a realizarse la mamografía y/o el papanicolaou (test de tamizaje para el cáncer de cuello uterino).
Según la Ordenanza Nº 842/015, en nuestro país se exonera la tasa moderadora de las mamografías a las mujeres de entre 50 y 69 años de edad.
Recordá consultar periódicamente a tu médico y hacerlo siempre frente a cambios en las mamas, antecedentes familiares de cáncer de mama y cualquier duda y no olvidar el consejo de Silvina: “La detección temprana salva vidas”.
