El 14 de febrero comenzará en Roma, Italia, el juicio contra el represor Jorge Tróccoli por el asesinato y desaparición de la maestra Elena Quinteros y dos argentinos secuestrados en Uruguay.
Elena Quinteros fue secuestrada desde dentro de la embajada de Venezuela el 28 de junio de 1976. Estando presa y bajo torturas había convencido a sus captores de que la dirigieran a la calle Boulevard Artigas y Palmar para supuestamente entregar a un compañero de militancia. Una vez allí, Elena corrió hacia la embajada gritando su nombre y solicitando asilo político. A pesar de que logró entrar al recinto los militares que la habían conducido al lugar entraron y la sacaron a rastras. El Consejero y el Secretario de la Embajada venezolana intentaron infructuosamente impedir el secuestro y el hecho provocó la ruptura de relaciones diplomáticas entre Uruguay y Venezuela. Luego de esto, la madre de Elena, conocida como “la Tota” Quinteros, encabezó las denuncias internacionales dejando en evidencia a la cruenta dictadura cívico-militar uruguaya. Sin embargo Elena no volvió a aparecer pasando a engrosar la lista de detenidos desaparecidos que dejó el terrorimos de Estado en Uruguay.
Según el informe de la Comisión para la Paz (2003), Elena luego de su secuestro de la embajada habría sido trasladada al centro de detención clandestino conocido como el “300 Carlos”, torturada durante meses y ejecutada a principios de noviembre de 1976. El informe que realizaron las Fuerzas Armadas al presidente Tabaré Vázquez (2005) mantuvo esa misma versión. El juicio que comienza la próxima semana en Roma es específico sobre el secuestro y desaparición de Elena Quinteros y por la detención y la entrega a la policía paraguaya de la pareja argentino-italiana José Potenza y Rafaela Filipazzi quienes luego fueron asesinados.
Quien está imputado en este caso es Néstor Trócolli, un torturador del Cuerpo de Fusileros Navales (FUSNA) que cumplió un rol de enlace, en el marco del Plan Cóndor, con la Escuela de Mecánica de la Armada de Argentina (ESMA). En esa función actuó tanto en torturas como en la ejecución de desapariciones de disidentes políticos de ambos países.
Trocolli fugó de Uruguay al estar siendo investigado en una causa judicial durante el año 2007. En 2019 fue condenado a cadena perpetua por la muerte y desaparición de 20 personas en el mega juicio contra el Plan Cóndor que también tuvo lugar en Roma. Existe una acusación contra Trocolli por parte de la fiscalía italiana y de los abogados que representan al Frente Amplio (FA) como participante civil en el juicio.
Representante del Frente Amplio
En ese marco el FA, decidió designar al militante y exdiputado Luis Puig para que lo represente. Puig comparecerá en la primera jornada del juicio en calidad de antiguo compañero de militancia de Elena en el Partido Por la Victoria del Pueblo (PVP).
El juicio que se desarrollará en Roma va a contar con 12 audiencias que irán de febrero a julio con un promedio de 3 testigos por audiencia: “a nosotros nos designaron para presentar el primer testimonio cuyo objetivo es poner en contexto a la corte italiana sobre la situación de la dictadura uruguaya, el contexto represivo y el contexto en la región” comentó Puig en diálogo con Diario La R.
Durante su testimonio Puig nos dice que dará cuenta de “lo que fue la represión al pueblo uruguayo y al PVP y en ese marco el secuestro de Elena en la embajada de Venezuela”. En su comparecencia Puig también informará a la justicia italiana sobre otros elementos de contexto como la coordinación represiva con los gobiernos del Cono Sur conocida como Plan Cóndor. Finalmente Puig explicará en la primera audiencia del juicio las razones que tiene el Frente Amplio para reclamar verdad y justicia: “no solo hacia el pasado sino como componente esencial de la democracia. Y como un reaseguro para que nunca más dictadura, sobre todo pensando en las nuevas generaciones” dijo el militante a La R.
La consolidación de la impunidad
Puig afirma que uno de los temas a plantear en Roma será el de la impunidad y sus consecuencias para la libertad y la democracia. Según analiza, “la impunidad se consolidó en el cono sur de América” y que en casos como Brasil “en donde no hubo verdad ni justicia”, la impunidad propició el surgimiento de “un movimiento de extrema derecha golpista liderado por Bolsonaro”. El militante del PVP también recuerda lo que pasó en Honduras “en donde los impunes de los 80s dieron el golpe de 2009”.
Puig puntualizó en diálogo con La R que el caso de Argentina fue diferente ya que según explicó, “se avanzó en materia de una política pública de derechos humanos y eso acotó los movimientos de la extrema derecha” en el país vecino. Para Puig allí “se reivindicó la verdad y justicia estableciéndose la incompatibilidad de la impunidad con la democracia”.
Afirma que en el caso de Uruguay “históricamente ha habido una construcción de la impunidad en la cual participaron, no solo los mandos militares, sino los gobiernos que sucedieron a la dictadura” dijo y agregó que entiende que en nuestro país “hubo un esfuerzo grande por asegurar esa impunidad”. Luego vinieron los 3 gobiernos del Frente Amplio (2005-2020) en donde Puig afirma que “se registraron avances importantes como el procesamiento del represor Nino Gavazzo y su patota en 2006” pero que sin embargo “no se construyó una política pública de derechos humanos y no se dio un mensaje claro como el de Argentina” afirmó. Más allá de esto el militante vio como positiva la creación de la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesa Humanidad luego de lo cual se investigó y procesó a decenas de represores “vienen habiendo avances importantes en los últimos años, es innegable” dijo Puig.
Puig opina que los procesamientos de “terroristas de Estado» también se vienen dando a raíz del “avance de las causas” y “tras años de lucha” pero afirma que “claramente” durante los gobiernos de izquierda “hubo un déficit en materia de verdad y justicia” y en relación a explicar que “no es odio ni venganza sino un aspecto fundamental para la democracia”.
A su vez considera que expresiones como la del expresidente José Mujica que afirmó no querer “viejitos presos” “desalienta y desmoraliza” pero rescató que “desde el movimiento popular hubo un trabajo sistemático liderado por organizaciones como Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, el Observatorio Luz Ibarburu y la Secretaría de Derechos Humanos del Pit-Cnt” que él mismo dirigió. Para el dirigente del PVP, la aparición de Cabildo Abierto, y la existencia de espacios como Centro Militar y el Círculo Militar, son precisamente reacciones a estos avances en verdad y justicia.
En cuanto al número de represores procesados hasta la fecha Puig opina que “si bien ha aumentado en estos tiempos, es bajo y más bajo todavía el número de condenados” dijo y agregó que “hay personajes siniestros que fueron condenados por 28 asesinatos y terminaron con prisión domiciliaria”. Eso es algo “para revisar” porque “tiene que quedar claro que no se puede transar con la impunidad” advirtió. Afirmó en conversación con La R que “se trata de un trabajo permanente y cultural fundamental porque de lo contrario se genera confusión y aparecen defensores de los torturadores y asesinos como el nuevo partido Cabildo Abierto”, sentenció.
En relación al juicio sobre el caso de Elena Quinteros, asegura que existen en poder de la fiscalía italiana documentos, a los que no ha tenido aún acceso, “que establecen un vínculo entre Trocolli, el Cuerpo de Fusileros Navales (FUSNA) y el secuestro de la maestra”.
Por su parte el torturador Jorge Trocolli se encuentra purgando cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad italiana que es el lugar en donde se va a desarrollar el juicio a partir del próximo martes 14 de febrero.


La noticia que nos conmueve un poco es que este asesino este cumpliendo pena en una carcel italiana, y que, por lo menos, no tenga la impunidad de la cual gozan muchos de sus camaradas de armas en nuestro pais.