En las últimas horas uno de los dos menores que en la madrugada del lunes trataron de rapiñar a un hombre que trababa como delivery en la localidad de Toledo recibió imputación por la Justicia.
El intento de robo ocurrió en el kilómetro 23 de la ruta 33. Un policía que vestía de particular vio un intento de rapiña. El agente dio la voz de alto y tras ello sacó su arma y realizó varios disparos. Los delincuentes, baleados en sus brazos, manos y piernas, huyeron del sitio mientras blandían sus armas de fuego.
Ni el funcionario ni el delivery sufrieron lesiones, mientras que los antisociales resultaron frustrados en su intento de despojar al trabajador de sus pertenencias.
En horas de la mañana los dos delincuentes, de 14 y 15 años, ingresaron a un centro de salud para tratarse sus heridas. Tras recibir atención médica, ambos quedaron a disposición de la Fiscalía y, luego de que uno de ellos recibiera el alta, lo imputaron.
El menor de edad recibió imputación por el delito de rapiña agravada en grado de tentativa en reiteración real con desacato y acometimiento con arma. Por ello, se dispuso la internación en una dependencia del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), a la espera de la sentencia judicial.
El otro menor, en tanto, aún se recupera de las heridas, por lo que la Fiscalía aguarda para poder imputarlo.

