«Bisagra», así se definía el partido que Peñarol tuvo que jugar en la noche de este miércoles en el Defensores del Chaco de Asunción en el marco de la jornada 4 de la fase de grupos de la Copa Libertadores.
A primera hora Colón venció a Cerro Porteño por marcador de 2-1 y lo igualó en el liderato del grupo, ambos con siete puntos. Por otro lado, Peñarol llegaba con tres unidades y Olimpia con dos, por lo que ambos estaban urgidos de la victoria.
Buen inicio y nada más
El partido inició con una oportunidad inmejorable de gol para los de Larriera, quien aprovecharon un robo en la salida del rival. La pelota le quedó a Betancourt, que sacó un remate que se perdió en el cielo de la capital paraguaya.
Podría decirse que el arranque fue del «carbonero», quien se plantó bien en cancha y manejó las acciones del compromiso. A los 15 minutos la tuvo de nuevo Betancour, esta vez con un centro de Cepellini desde la izquierda el cual el ex Boston River conectó de cabeza, pero sin dirección al arco.
Que el «mirasol» no pudiese capitalizar sus buenos primeros minutos costarían caro. Poco a poco Olimpia se adueñó del compromiso y Dawson tendría que empezar a figurar cada vez más.
Richard Ortiz probó primero con un tiro cruzado que el guardameta nacido en Colonia logró despejar.
Cerca de la media hora de compromiso Olimpia desperdiciaría insólitamente un gol. Hubo un doble cabezazo en el área de Peñarol el segundo, de Ortiz, terminó por dirigir la pelota directo a la base del palo izquierdo del arco defendido por Dawson.
Antes de finalmente inaugurar el marcador el local tuvo una más con un cabezazo que obligó al golero «aurinegro» a intervenir.
De tanto buscarlo lo conseguiría. Al minuto 33 de un córner desde la derecha Saúl Salcedo se impuso en la altura y sacó un testarazo para el 1-0.
De ahí hasta que Daronco señaló el fin del primer tiempo Peñarol se veía en cancha más deseoso de irse al camerino que de buscar el empate. Olimpia era dueño absoluto de las acciones y los de Larriera sufrían.
Sin embargo, la sacó barata el «mirasol», que pese a los numerosos ataques del rival se fue al descanso con un solo gol en contra.
Segunda parte sin ideas
En el segundo tiempo se cambiaron algunas piezas pero el guion no varió demasiado. Peñarol se mostraba inofensivo ante un equipo guaraní que se mostraba rocoso.
El ingreso de los Máximo Alonso, Rodrigo Saravia y Álvarez Martínez poco impacto tuvieron y el juego se cargó una y otra vez de la misma manera. Laquintana era el jugador más buscado con la esperanza de que ganara una por la banda, pero con casi nulo efecto.
Dawson tendría que volver a intervenir para evitar la caída de su arco ante un remate de Gamarra para que su equipo mantuviera, al menos, la ilusión.
Al 67′ lo más similar a un remate fue un tiro de Betancourt que se fue demasiado alto, nuevamente. Recién al 84′ el «carbonero» insinuaría peligro nuevamente, con un centro templado que cortó muy bien un defensa del equipo local antes de que lo conectaran de cabeza.
No hubo ni un tímido acercamiento al gol para el «carbonero» que, impotente, vio como los minutos pasaron hasta el final del partido y la consumación de su derrota.
La derrota de Peñarol lo complica no solo en sus aspiraciones de continuar en la Libertadores, sino también en las de seguir en copa internacional. En este momento los de Larriera son últimos de grupo con dos puntos menos que Olimpia, que ocupa el puesto que da boleto a la Copa Sudamericana.
En la próxima fecha los «mirasoles» recibirán la visita de Cerro Porteño y en la última lo propio ante Colón.
