Después de cuatro meses de conflicto y tras varias semanas de negociaciones que no lograban superar tres puntos centrales, la empresa Terminal Cuenca del Plata (TCP) / Nelsury y el sindicato de TCP/Nelsury alcanzaron este miércoles un principio de acuerdo que permite encaminar el cierre de la disputa laboral en la terminal especializada de contenedores del puerto de Montevideo.
La salida surgió a partir de una nueva propuesta presentada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que incorporó modificaciones a la denominada “propuesta de acercamiento” que la cartera había puesto sobre la mesa el 23 de setiembre.
Luego de varias reuniones y de un intercambio de nuevas propuestas, tanto la empresa como el sindicato comunicaron su aceptación de la fórmula planteada por el Ministerio.
El documento firmado establece las bases para un convenio colectivo con una vigencia de cinco años y contempla los tres asuntos que permanecían pendientes: los jornales asegurados, una partida extraordinaria al momento de la firma del convenio y una partida diferencial excepcional para trabajadores de tres sectores de la terminal.
El acuerdo no implica todavía la firma del convenio colectivo definitivo. El acta establece que las partes quedaron convocadas para el viernes 2 de octubre a las 11 horas para suscribir un preacuerdo que posteriormente deberá ser sometido a consideración de los respectivos mandantes y, en el caso de los trabajadores, a la asamblea.
El presidente del sindicato de TCP, Álvaro Reinaldo, confirmó que la organización convocará a sus trabajadores este jueves para analizar el documento antes de avanzar hacia la firma definitiva.
“Lo que tenemos ahora es un borrador, hay que pasarlo a limpio”, explicó. Una vez redactado el convenio, el sindicato lo llevará a una asamblea para que sea analizado por el conjunto de los trabajadores de la terminal.

Los tres puntos
La propuesta del Ministerio establece que los trabajadores que actualmente cuentan con 20 jornales asegurados pasarán a tener 21 a partir del 1.º de enero de 2027.
El segundo punto refiere a una partida extraordinaria que será abonada al momento de la firma del convenio colectivo. El monto se ubicará en un punto medio entre las posiciones que habían planteado la empresa y el sindicato durante las distintas instancias de negociación.
El tercer aspecto consiste en una partida diferencial excepcional, de carácter compensatorio, destinada a trabajadores de los sectores Mantenimiento, M&R y Straddle Carriers, en consideración a las tareas que desarrollan. La propuesta establece que tendrá vigencia desde el 13 de julio.
A estos tres elementos se agrega un mecanismo de evaluación anual para el pasaje de jornales.
La evaluación se realizará en octubre de cada año para todo el personal e incluye expresamente la correspondiente a octubre de 2027. Según explicó Reinaldo, el convenio contempla la posibilidad de que determinados trabajadores puedan acceder posteriormente a 22 jornales, siempre que se cumplan los promedios establecidos.
De esta forma, la fórmula no fija simplemente una nueva cantidad de jornales, sino que establece un mecanismo de evaluación para determinar eventuales avances posteriores.
El documento señala que estos puntos se incorporan a la última propuesta presentada por la empresa y que se mantienen los restantes términos de esa propuesta, incluido el plazo de cinco años y la cláusula de paz.
El ministro Juan Castillo sostuvo que el Ministerio mantuvo durante todo el proceso una estrategia basada en la negociación.
“Si no tenés una dosis de paciencia y mucha flexibilidad táctica a la hora de tener que resolver conflictos, no estaríamos acá”, afirmó.
El jerarca sostuvo que, frente a las dificultades, el Ministerio optó por profundizar la negociación en lugar de recurrir a otras medidas.
“Cuanto más nos dicen de que tendríamos que resolver de otra forma con otro tipo de medida, nosotros más apostamos a la negociación”, señaló.
Según explicó Castillo, la propuesta presentada en las últimas horas fue resultado de tres días consecutivos de discusiones y de una revisión del documento que el Ministerio había presentado anteriormente.
“Lo que hicimos fue mejorar esa redacción”, explicó, incorporando reclamos planteados por el sindicato y posiciones expresadas por la empresa.
Un convenio por cinco años
Uno de los elementos centrales de la salida es la duración prevista para el convenio colectivo.
La propuesta establece una vigencia de cinco años, acompañada de una cláusula de paz y mecanismos de prevención de conflictos.
El propio ministro reconoció que nadie puede asegurar que durante cinco años no habrá diferencias entre trabajadores y empresa.
La cláusula de paz, explicó, apunta a establecer mecanismos para procesar esas diferencias mediante instancias de diálogo antes de llegar a la paralización de actividades.
Reinaldo coincidió en que la existencia de una cláusula de paz no puede interpretarse como una garantía absoluta de que no habrá conflictos durante los cinco años.
“Antes de tener conflictividades hay que pasar procesos de diálogo bipartitos, tripartitos”, señaló el dirigente sindical.
El presidente del sindicato remarcó además que el acuerdo alcanzado no contempla todas las reivindicaciones que habían sido planteadas inicialmente.
“Sabemos que hay cosas que han quedado por el camino, pero es parte de la negociación”, afirmó. De todos modos, manifestó su conformidad con el preacuerdo y dijo que esa posición será transmitida a los trabajadores para su consideración.
Otro de los aspectos pendientes está relacionado con el decreto del Poder Ejecutivo que estableció servicios mínimos para la actividad portuaria.
Según explicó Castillo, una vez que la asamblea de trabajadores apruebe el convenio colectivo, el decreto de servicios mínimos dejará de tener razón de ser y el Ministerio emitirá una resolución para dejarlo sin efecto.
El sindicato también planteó esta cuestión como parte del proceso de cierre del conflicto.
Reinaldo recordó que el sindicato tenía aprobado un paro de 48 horas, pero aclaró que esa medida estaba vinculada a los servicios mínimos establecidos por el Poder Ejecutivo y no directamente con los contenidos del convenio colectivo.
El dirigente señaló que el tema será informado y analizado en el Ejecutivo Nacional del sindicato y posteriormente en los ámbitos correspondientes.
La secuencia prevista, por tanto, es la redacción definitiva del convenio, su consideración por los trabajadores y la firma del acuerdo colectivo.
El ministro Castillo destacó el trabajo desarrollado por los funcionarios del Ministerio de Trabajo y señaló que la central sindical también tuvo participación en la búsqueda de una salida.
Durante las últimas jornadas participaron en las conversaciones representantes del PIT-CNT, entre ellos su presidente, Marcelo Abdala, y el presidente del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano.
El ministro evitó atribuir el resultado a versiones sobre eventuales gestiones externas y puso el acento en el trabajo realizado por el MTSS. Según trascendió desde Torre Ejecutiva, el secretario de la presidencia, Alejandro Sánchez, mantuvo comunicaciones directas con representantes de la empresa en Amberes (Bélgica) y con la dirigencia sindical para destrabar las negociaciones.
Aunque el principio de acuerdo permite poner fin a las medidas que afectaban la operativa, el proceso formal todavía no concluyó.
El acta establece que ambas partes aceptaron por correo electrónico la propuesta del MTSS y quedaron convocadas para avanzar en la firma del preacuerdo.
Posteriormente deberá redactarse el convenio colectivo definitivo y ser sometido a los respectivos mandantes.
En el caso de los trabajadores, el paso decisivo será la asamblea que deberá considerar el contenido del documento.
Por eso, tanto desde el Ministerio como desde el sindicato se evitó presentar la jornada como la culminación definitiva de todo el proceso.
Reinaldo definió la firma del preacuerdo como una señal favorable para llegar al convenio colectivo, aunque remarcó que todavía resta completar las etapas internas.
La empresa, por su parte, aceptó la propuesta del Ministerio y quedó incorporada al proceso de elaboración del documento definitivo.

