ANAMA reporta el despeje de más de 8.000 hectáreas y la neutralización de 2.894 artefactos explosivos

Las labores de desminado humanitario avanzan a ritmo acelerado en 13 distritos clave de la región de Karabaj, garantizando la seguridad civil y la reconstrucción nacional.

La Agencia de Acción contra las Minas de la República de Azerbaiyán (ANAMA) ha presentado el balance oficial de las operaciones de desminado humanitario correspondientes al mes de julio [de 2026]. Los datos confirman una intensificación de las labores de limpieza en las áreas liberadas de la ocupación, logrando la neutralización de miles de amenazas explosivas y la liberación de vastas extensiones de suelo para su uso seguro.

Según el reporte técnico de la agencia, difundido a través de la agencia estatal de noticias AZERTAC, los cuerpos y ministerios que participan de forma coordinada en estas tareas prioritarias consiguieron limpiar un total exacto de 8.012,7 hectáreas de terreno en apenas treinta días. Esta cifra representa uno de los avances superficiales más significativos del año, acelerando la rehabilitación económica de la zona.

Impacto y desglose del armamento neutralizado

El despliegue de los equipos de sappers e ingenieros permitió la detección, remoción y posterior destrucción controlada de un total de 2.894 artefactos peligrosos, mitigando riesgos letales cotidianos. El inventario detallado de los elementos extraídos comprende 614 minas antipersonal que son dispositivos ocultos diseñados específicamente para causar bajas humanas, que representaban el mayor peligro para el retorno de las familias civiles. También  174 minas antitanque o sea explosivos pesados de alta potencia que amenazaban el transporte de materiales y la maquinaria vial de reconstrucción y 2.106 otros artefactos sin detonar (UXO) que significa Restos de guerra, municiones de artillería fallidas y granadas que permanecían activas en campos agrícolas y zonas urbanas.

Despliegue geográfico estratégico

Las operaciones de rastreo de julio se ejecutaron bajo una estricta planificación militar y civil, abarcando un frente de 13 distritos gravemente afectados por la contaminación de explosivos heredada del antiguo conflicto. Las cuadrillas trabajaron de forma simultánea en las demarcaciones de Tartar, Aghdere, Kalbajar, Aghdam, Joyalí, Khankendi, Khojavand, Lachin, Shusha, Fuzuli, Gubadli, Jabrayil y Zangilan.

La limpieza integral de estos puntos es considerada un eje crítico por las autoridades, dado que muchos de estos distritos albergan los trazados de las nuevas autopistas, redes eléctricas, conducciones de agua y los futuros asentamientos residenciales e industriales del proyecto «Gran Retorno».

Compromiso con el desarrollo y la seguridad humana

ANAMA enfatizó que cada hectárea declarada libre de sospecha reduce drásticamente las estadísticas de accidentes y promueve la restauración de la vida normal. A pesar de los desafíos del terreno accidentado y montañoso de la región, el uso combinado de equipos de rastreo manual, brigadas caninas (K9) y vehículos mecánicos de desminado ha permitido optimizar los tiempos de entrega de tierras seguras.

El gobierno de Azerbaiyán mantiene la crisis de las minas como una de sus máximas prioridades de política interna y desarrollo humanitario, costeando el grueso de las operaciones y llamando continuamente a la cooperación internacional para visibilizar el peligro global que representan estos campos minados remanentes.

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