En sintonía con el incremento general de las tarifas de combustibles que comenzó a regir este miércoles 1º de abril, la petrolera estatal Ancap resolvió ajustar en un 7% el precio del gasoil marino destinado a la flota pesquera. La decisión tiene como objetivo principal eliminar la brecha de precios y otorgar «iguales condiciones que el resto de los combustibles regulados», según informaron las autoridades del organismo.
La presidenta de Ancap, Cecilia San Román, explicó que, si bien el combustible marino no se encuentra bajo el régimen de monopolio y posee mayor flexibilidad comercial, la empresa optó por alinear sus valores con el esquema anunciado el pasado viernes por los ministros Gabriel Oddone (Economía) y Fernanda Cardona (Industria).
Impacto financiero y operativo
A pesar del aumento, San Román aclaró que la medida contempla un tratamiento particular hacia el sector pesquero, dado que Ancap absorberá el desfasaje financiero derivado de los costos de importación y logística en el contexto actual. Se estima que este movimiento implicará para la estatal un costo de entre US$ 1 millón y US$ 1,2 millones.
Desde las cámaras empresariales de la pesca se sigue con atención el impacto que este incremento del 7% tendrá en los costos operativos de las embarcaciones, en un momento donde la competitividad del sector ya se ve presionada por factores externos. No obstante, desde el Poder Ejecutivo se insistió en que el ajuste es necesario para mantener el equilibrio de la caja estatal ante la suba de la paridad de importación.

