La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) descartó formalmente la presencia de contaminación o intoxicación en los alimentos suministrados en la Escuela Chile, tras las inquietudes planteadas por las familias de los alumnos a raíz de una serie de cuadros de malestar estomacal registrados en los días previos al receso por las vacaciones de primavera.
Ana Novo, responsable del Programa de Alimentación Escolar del organismo rector, explicó que los estudios pertinentes arrojaron resultados negativos respecto a eventuales irregularidades en la comida. Las empresas proveedoras del servicio de viandas deben reservar muestras testigo de cada jornada para su fiscalización ante emergencias sanitarias, procedimiento que permitió comprobar el cumplimiento estricto de los estándares de higiene e inocuidad.
La jerarca indicó que la hipótesis principal apunta a una afección de carácter viral, cuya transmisión se facilitó por la interacción cotidiana entre niños y adultos dentro del establecimiento. Novo destacó que el receso escolar contribuyó significativamente a interrumpir la cadena de contagios, estabilizando la situación sanitaria del alumnado tras el retorno a las aulas.
Pese a haber desestimado el problema en la preparación de las viandas, las autoridades mantendrán encuentros con los delegados de las familias para evaluar alternativas operativas, entre las que se analiza la posibilidad de retomar la elaboración propia de los menús dentro del centro educativo.

