Astrid Llewellyn, falleció a los 85 años. Navegante británica audaz y pionera se convirtió en la primera mujer en capitanear una tripulación totalmente femenina en la prestigiosa Tall Ships Race. Con su pequeño velero histórico Dusmarie, demostró que las mujeres tenían un lugar destacado en la navegación de altura y abrió camino a generaciones de marineras.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la familia se refugió en Suffolk para escapar del Blitz. Allí, Astrid creció junto al río Deben, donde recibió su primera educación náutica. A los 15 años ya era cadete del Royal Ocean Racing Club y pasaba sus vacaciones navegando por el Mediterráneo a bordo del Dusmarie. En 1957, navegó con su familia hasta Gallipoli para conmemorar el Anzac Day. Tras un viaje en solitario de regreso en el Orient Express, se formó como enfermera en el St Thomas’ Hospital de Londres.
Astrid se convirtió en propietaria del Dusmarie, un smack ostrero de Colchester construido en 1884. Su momento histórico llegó en 1974, con 34 años. Astrid capitaneó el Dusmarie en la Tall Ships Race, desde Copenhague hasta Gdynia (Polonia), con una tripulación íntegramente femenina formada por chicas de 17 años del colegio Branson’s (y un solo chico amigo para ayudar con la navegación). Compitieron contra 54 barcos de 16 naciones, incluyendo gigantes como el ruso Kruzenshtern.

