Se celebró en Río de Janeiro el Foro BRICS, que este año ocupó Brasil la presidencia de esta organización intergubernamental y que agrupa a países con un PIB nominal acumulado de más de 31 billones de dólares en 2024.
China (la segunda economía del mundo, con un PIB nominal estimado en más de 19 billones de dólares este año) tiene una participación del 60% dentro de los BRICS, seguida de India (con el 12%) y Brasil (con el 7%), si consideramos las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En otras palabras, China es el motor de la integración económica entre países emergentes y en desarrollo, y el papel de este país en la economía global aumentará en el mediano plazo, dado el énfasis en la innovación y la calidad y la continuación de la Nueva Ruta de la Seda (BRI), tras inversiones de más de 1,2 billones de dólares desde 2013 a la actualidad.
Al mismo tiempo, el componente económico de la Cumbre BRICS en Río de Janeiro en 2025 expresa perspectivas de profundización de la integración económica dentro del Sur Global en los próximos años.
En un contexto internacional caracterizado por transformaciones, desafíos y riesgos sin precedentes, se destaca la tendencia de aumento de la participación de los BRICS en la economía mundial, superando el año pasado el nivel de 40%, si consideramos el PIB expresado en paridad de poder adquisitivo, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Destacó que desde 2014 los BRICS han superado al G-7 (el grupo de países más industrializados) en términos de participación en la economía mundial (considerando el PIB en paridad de poder adquisitivo) representado en el Gráfico 1.
Si tenemos en cuenta las previsiones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), la participación de los BRICS en la economía mundial aumentará hasta aproximadamente el 43% en 2030, año en el que la participación del G-7 en el PIB mundial será de sólo el 26,3% (PIB expresado en paridad de poder adquisitivo).
Esta evolución divergente (BRICS vs. G-7) está determinada por la importante brecha en términos de la tasa potencial anual de crecimiento de la actividad económica.

Aplicando métodos econométricos estándar y utilizando datos del Informe Macroeconómico Mundial de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), se estima una tasa de crecimiento anual potencial superior al 4 % para los BRICS e inferior al 2 % para el G-7. La brecha de la tasa de crecimiento potencial (BRICS – G-7) se mantendrá en más de dos puntos porcentuales anuales al menos hasta finales de esta década, según las estimaciones econométricas desarrolladas y representadas en el gráfico 2.
Además, si analizamos la evolución macroeconómica dentro de los BRICS, se destaca una tendencia de creciente convergencia económica entre estos países durante los últimos años.
Sin embargo, siguen existiendo diferencias importantes entre los países BRICS, tanto en términos de crecimiento económico anual potencial como en términos de apertura, tasa de desempleo, inflación, nivel de deuda, marco regulatorio y desarrollo del mercado financiero.

