El nuevo decreto de promoción de inversiones comenzará a regir este 1.° de febrero y priorizará empleo, descentralización, exportaciones y sostenibilidad. “Vamos a trabajar mucho con el sector privado, la ANDE, universidades y centros para pequeñas y medianas empresas, para facilitar el acceso a esta herramienta”, adelantó la directora de Incentivo a la Innovación, Isabella Antonaccio.
“Necesitamos crecer económicamente, por eso hay una fuerte apuesta a la inversión”, aseguró la directora Isabella Antonaccio, en diálogo con Comunicación Presidencial, al explicar los alcances del decreto n.° 329/2025, que reglamenta a la ley n.° 16.906, de promoción de inversiones.
Los proyectos de inversión declarados promovidos acceden a una exoneración del impuesto a la renta de las actividades económicas (IRAE) por un porcentaje de la inversión, de hasta el 100% del impuesto al patrimonio y del pago de tasas y tributos a la importación de bienes que no compitan con la industria nacional. Asimismo, obtendrán certificados de crédito del impuesto al valor agregado (IVA) por las compras de insumos equipos y servicios adquiridos en el país.
Para acceder a los beneficios, las firmas presentarán sus proyectos a la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap), cuya evaluación determinará el grado de las exoneraciones, indicó la jerarca. El decreto reglamentario modificó la valoración de los componentes, cambios que serán aplicados a partir del 1.° de febrero. La generación de empleo continuará como el indicador con mayor relevancia al momento de analizar las solicitudes. Para este punto, el cambio normativo pondera la creación de fuentes laborales para jóvenes, mujeres y colectivos vulnerables, especificó Antonaccio.
Sobre el indicador de descentralización, recordó que fue actualizado mediante un trabajo con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, para promover las inversiones en los departamentos con menor tasa de empleo y mayor informalidad, con énfasis en los indicadores de pobreza.
La incorporación de tecnología para aumentar la productividad es otro de los objetivos contemplados por la nueva norma.

