Contra todo pronóstico, el Chelsea de Inglaterra se quedó con el primer Mundial de Clubes de la historia realizado con 32 equipos. En la final mostró un nivel brillante y derrotó 3-0 al gran favorito PSG. El encuentro que cerró el torneo que se jugó en Estados Unidos se desarrolló en el Metlife Stadium de Nueva Jersey con más de 80 mil espectadores.
El equipo londinense le robó todas las virtudes al campeón de Europa con un primer tiempo perfecto y se quedó con una victoria en un partido que nadie esperaba. Cole Palmer, la figura de la tarde, marcó un doblete y Joao Pedro el 3-0 definitivo. Por lo que la batalla táctica entre entrenadores se la quedó Enzo Maresca sobre Luis Enrique; en el final del encuentro, el español protagonizó una pelea con los jugadores “The Blue”.
Desde el primer minuto, el Chelsea demostró que no iba a ser un rival más en el camino perfecto y lujoso del PSG. En el primer tiempo sacó la ventaja y en el segundo la controló con algo de suerte y mucha inteligencia. Entre los puntos altos del encuentro, se encuentran Enzo Fernández y Moisés Caicedo, quienes fueron fundamentales en esa batalla del centro del campo que ganó Chelsea. El argentino impuso todo su carácter para jugar en instancias definitivas y su jerarquía. El ecuatoriano fue el amo de la zona por sobre Vitinha, quien había brillado todo el torneo.
El actual campeón de la UEFA Conference League vino de menos a más en el torneo luego de perder por goleada 3-0 frente al Flamengo de Brasil, significando un punto de quiebre para los ingleses que desde entonces controlaron cada partido que tuvieron en el camino. Por parte de los parisinos, en todo el torneo habían conseguido resultados acordes al alto nivel que trasladaron desde la UEFA Champions League al Mundial de Clubes 2025.
Los franceses solo perdieron con Botafogo por la mínima en la fase de grupos, pero luego su juego “sin errores” los llevó a la final en un camino difícil donde enfrentaron al Bayern Múnich, Real Madrid y Atlético de Madrid, por mencionar algunos. De todas maneras, como ya mencionamos, el planteamiento táctico del rival logró en primera instancia limitar a los actuales campeones de la Champions y luego poder proponer un juego dinámico y muy letal por las bandas, una situación inesperada para el PSG que en ningún momento consiguió las armas necesarias para llegar con peligro al arco defendido por Robert Sánchez.
De esta manera, el Chelsea dio una demostración de buen fútbol y garra para pasar a la historia como el primer ganador de un Mundial de Clubes que cumple con las expectativas para establecerse como una competición de larga duración en el fútbol mundial.


Le ganó con un jarabe de novela. Y la caballerosidad de los franceses y su DT se fue al joraca en cuenta se dieron cuenta que la derrota era inevitable. Armaron lío como en cualquier partido de campito de acá.