En una decisión que refleja la gravedad de la situación, la Comisión Permanente del Parlamento aprobó este miércoles, por unanimidad, la convocatoria de las autoridades del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). El llamado a sala, que contó con 11 votos en 11 integrantes, busca obtener explicaciones urgentes sobre la reciente muerte de varios menores de edad que se encontraban bajo el amparo y cuidado directo del Estado.
La iniciativa, impulsada originalmente por la oposición, recibió el respaldo inmediato del oficialismo, evidenciando una preocupación transversal en el espectro político. El foco de la comparecencia, que se desarrollará bajo el régimen de Comisión General, estará puesto en las circunstancias de los fallecimientos y en la supervisión de las organizaciones civiles que el INAU contrata para la gestión de los centros de cuidado.
Durante la sesión previa a la votación, el diputado del Partido Nacional, Pedro Jisdonian, manifestó una «profunda preocupación» por estos hechos. En declaraciones a la prensa local, el legislador fue tajante al afirmar que los sucesos han dejado de ser fatalidades aisladas para convertirse en una muestra de «desgobierno» dentro de la institución. Según Jisdonian, la falta de respuestas claras por parte de la directiva del INAU agrava la crisis de confianza en el sistema de protección a la infancia.
Este llamado a sala es considerado apenas un primer paso en el proceso de control parlamentario. Desde la coalición de gobierno ya se ha adelantado la posibilidad de elevar la jerarquía de la instancia a una interpelación formal en la Cámara de Diputados durante el mes de marzo. El objetivo final es determinar las responsabilidades administrativas y políticas detrás de la vulnerabilidad de los adolescentes que, irónicamente, se encontraban en ámbitos destinados a garantizar su seguridad y bienestar integral.

