De cara al próximo período eleccionario de este 2024 más de 60 organizaciones sociales han adherido a una carta abierta impulsada por la Coordinación por el Agua, que se ha hecho pública y está dirigida al sistema político, especialmente a los y las candidatas, sobre los temas que les preocupan en materia ambiental.
En la carta destacan que “Las organizaciones consideran que el agua es el denominador común donde se reflejan los conflictos ambientales y donde se evidencian los usos no sustentables del territorio que atentan contra el equilibrio entre sociedad, ambiente y economía”.
En esta misma línea sostienen que “en la medida que Uruguay vive una crisis sin precedentes sobre la calidad del agua disponible, con períodos de sequía e inundaciones y que la gravedad de esta crisis en sus múltiples dimensiones no está siendo comprendida por el sistema político uruguayo; consideran que es necesario que se trabaje en un proyecto de país que no solamente genere trabajo local y valor sino que lo haga con justicia social, económica y de género y además defienda las bases materiales que sustentan la vida”.
Agregan que no es posible el sostén y la reproducción de la vida cuando se afecta un componente básico del ecosistema como el agua. Concluyen que un modelo de desarrollo, a costa del agua, carece de sentido.
Por otra parte señalan que, este año que se cumplen 20 años de la Reforma Constitucional que define el agua como un derecho humano y la responsabilidad del Estado en garantizar el acceso a ese derecho, sin derivación a privados, es de gran relevancia que las fuerzas políticas se expresen sobre cinco temas que según las organizaciones son los que importan:
Limitación de los monocultivos y la forestación.
Los monocultivos forestales están desplazando a otros sectores productivos. Las fábricas de celulosa utilizan millones de litros de agua dulce a diario, en forma gratuita, para diluir los contaminantes que luego devuelven a los ríos.
Los empleos que ha generado el sector foresto-celulósico han sido subsidiados por el alto coste en inversiones públicas que ha realizado el Estado uruguayo como el tren para uso por el momento exclusivo de UPM. Para lograr que este sector se desarrolle en el país también se ha flexibilizado la legislación nacional violando los derechos de la ciudadanía y no se contemplan los empleos que se pierden por la expansión del sector y lo que es peor se socializan las consecuencias ambientales, como las sequías y las inundaciones, que en parte derivan del cambio de uso del suelo.
Detener y revertir la privatización del Agua
La Ley de Riego habilita el acaparamiento de agua impidiendo la llegada de agua de lluvia a ríos y arroyos, reduciendo el caudal de agua necesario para el desarrollo de otros sectores productivos que generan mucho más valor social que el monocultivo. Esta Ley promueve que los grandes acaparadores de tierra sean también acaparadores de agua, favorece la reproducción de la desigualdad social y la
desaparición de pequeños y medianos productores y empresarios. La Ley de Riego atenta contra el derecho humano de acceso al agua.
Adicionalmente, las principales cuencas del país están comprometidas por el sistema de producción agroindustrial y los vertidos urbanos.
Soluciones verdaderas para el abastecimiento de agua potable
El Proyecto Neptuno-Arazatí es un proyecto privado que busca rentabilidad y que no asegura agua de calidad por los problemas de salinidad y presencia de cianobacterias que habitualmente presenta la cuenca del plata. De concretarse la sociedad uruguaya pagará más por agua de peor calidad, por un proyecto que sólo abastecería al 30% del consumo del área metropolitana. Este proyecto es un traspaso injustificado de dinero público a un consorcio y pone en manos de actores privados la gestión del agua en la capital de nuestro país que seguramente no será potable.
Se considera que la solución es, por un lado, la reparación de las cañerías de la zona metropolitana otorgando a OSE un presupuesto acorde para que se ocupe de esta tarea.
Promoción e incentivo para el desarrollo de la Agroecología
La agroecología ha demostrado tener propuestas reales y concretas a la crisis sistémica y al cambio climático, a la vez que promueve la producción de alimentación sana, sustentable y la generación de gran cantidad de puestos de trabajo igualitarios.
Preservación y recuperación de ecosistemas
La mayoría de uruguayos viven en las ciudades y es necesario que el ordenamiento territorial funcione de forma adecuada para dar condiciones de vida dignas a la población urbana y garantizar sus derechos frente al avance de nuevos proyectos de depredación urbana. Además de incluir un breve texto sobre cada uno de los problemas importantes del país, realizan una serie de preguntas sobre las cuales no parece que el sistema político esté dando respuestas.

