Este preciado líquido también conocido como “oro azul” sostiene los ecosistemas, permite la producción de alimentos, la generación de energía, la higiene, la salud y el desarrollo económico. No obstante, aunque a simple vista parezca que nunca se nos va a acabar, solo una pequeña fracción es dulce y apta para consumo humano. Asimismo, gran parte de ella está distribuida desigualmente en el planeta.
Por esta razón, hay que ser conscientes de que preservar el agua significa garantizar el acceso suficiente y seguro. A su vez, es preciso protegerla teniendo en cuenta la estabilidad y futuro de las nuevas generaciones.
Varios son los mensajes que hoy se transmiten, pero existe una brecha entre el dicho y el hecho ¿realmente estamos al tanto de esta problemática?. Cuando se contamina o se desperdicia, el impacto no es solo ambiental. En este aspecto, aumenta el costo del tratamiento, afecta la agricultura, la industria y se deteriora la salud pública. También, se debilitan los ecosistemas que regulan el clima y la biodiversidad.

La vida en la Tierra existe gracias a la presencia de agua en el planeta, sobre todo por la que se encuentra en estado líquido. Aunque tres cuartas partes del planeta sean agua, solo un pequeñísimo porcentaje puede ser usado por los humanos.
En el ámbito de la salud se conoce que nuestro cuerpo está formado en un 70% de agua, el 95% del peso de nuestro cerebro es agua, nuestra sangre contiene un 85% de agua y nuestros pulmones un 90%. Asimismo, cada una de las células del cuerpo humano contienen del 70 al 80% de agua. Esto se traduce en la realización de nuestras funciones vitales como parte de la hidratación de nuestras células y órganos.
Funciona como transportación de iones y nutrientes, a la vez contribuye a la limpieza de toxinas en el organismo, participa en la digestión, ejerce como regulador de la temperatura corporal entre otras funciones. Asimismo, las plantas utilizan agua para realizar su proceso de fotosíntesis y el resto de los animales al igual que nosotros necesitan beber agua para hidratarse y su organismo realice correctamente todas las funciones.
Así como los animales y las plantas la necesitan para vivir, el agua ayuda a regular el clima, es sumidero de CO2 y fuente de oxígeno. Está en constante movimiento por medio del cambio de sus tres estados (líquido, sólido y gaseoso) presente tanto en la superficie terrestre como debajo de ella. En la actualidad, se muestra una alteración del ciclo del agua, como por ejemplo lo que sucede con el cambio climático.
De igual manera es considerada el medio de transporte para llevar nutrientes a todas las zonas del planeta y que de ese modo sean aprovechados. Paralelo a ello, analizamos la importancia del agua por medio de su uso en las actividades que realiza a diario en el ser humano. Se cuantifica su uso en la agricultura con un 70%, el 15% en la industria y el otro 15% para uso doméstico.
Es válido aclarar que aunque exista un flujo constante de agua, no se puede decir lo mismo de su disponibilidad. Por eso la necesidad de mantener una gestión adecuada de su consumo, con el objetivo de evitar su escasez y el denominado estrés hídrico.
Su escasez conlleva a la pérdida de especies y ecosistemas, de igual forma el calentamiento global provoca aumentos de sequías, lluvias en exceso lo que provoca inundaciones que producen migraciones, y la desaparición de fauna y flora. Junto a esto, el aumento de las temperaturas lleva al deshielo de los glaciares, lo que aumenta el nivel del mar.
La contaminación del agua potable es un grave problema de seguridad que provoca más de 502.000 fallecimientos anuales por enfermedades diarreicas. Considerando que su escasez es una realidad en numerosas regiones y una amenaza creciente en otras, es urgente tomar conciencia del valor fundamental del agua. Es nuestro deber proteger este recurso vital para asegurar su disponibilidad en el futuro.


Excelente artículo. Este sitio web podría interesarle. Aborda la pregunta: «¿Qué puede hacer un país con la cantidad finita de agua dulce que tiene?».
https://www.gesteau.fr/sites/default/files/gesteau/content_files/document/Depliant-HMUC-oct-2024-web_0.pdf
Ahora que la UE y el Mercosur tienen un acuerdo comercial, tal vez sería de interés para ambas partes estudiar conjuntamente la cuestión de la asignación de recursos hídricos entre todos los países.