Doce millones de niñas por año se ven obligadas a casarse, según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Que estima que cuestiones como la pandemia de Covid-19, los conflictos armados y el cambio climático provocaron una «batalla cuesta arriba» para terminar con esta práctica.
Los conflictos armados y el cambio climático incrementaron esta problemática. Que genera en las menores un mayor índice de deserción escolar, embarazo prematuro, aislamiento familiar y complicaciones psicológicas y físicas.
A pesar de un leve descenso en las últimas décadas, una multiplicidad de factores como conflictos armados, el cambio climático, la pobreza extrema y el coletazo de la pandemia generó que ciertos logros conseguidos se vean amenazados, según un nuevo análisis publicado este miércoles por la agencia de la ONU.
«En la última década, el mundo está sumergido en una crisis tras otra, que destrozan los sueños y las esperanzas de infancias vulnerables, especialmente de niñas que deberían ser estudiantes, no esposas», dijo la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, citada en el comunicado de la organización.
Actualmente, hay unas 640 millones de niñas y mujeres en el mundo que se vieron obligadas a contraer matrimonio en la infancia. Y si bien el porcentaje de jóvenes que fueron forzadas a casarse pasó del 21 al 19 por ciento en cinco años. La ONU estima que, si se quieren cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2030, el ritmo debería ser 20 veces superior.

