El Comandante en Jefe del Ejército, general de Ejército Mario Stevanazzi, dispuso una investigación interna de “urgencia” a raíz del hallazgo de más de 17 kilos de droga en dependencias de la Unidad Nº 4 del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), donde el Ejército tiene a su cargo la guardia perimetral. Según supo Diario La R, la investigación castrense estará a cargo de la División de Ejército I, dentro de cuya jurisdicción —que comprende Montevideo y Canelones— se encuentra ese centro carcelario. La investigación interna del Ejército buscará establecer qué ocurrió en el ámbito de la vigilancia perimetral y si existió alguna responsabilidad del personal militar que tenía a su cargo ese sector.
En paralelo, la Fiscalía de Flagrancia de 4º Turno, a cargo del fiscal Rodrigo Morosoli, solicitó información al Comando General del Ejército sobre los efectivos encargados de la guardia perimetral los días 21, 22 y 23 de agosto pasados.
La investigación alcanza a la totalidad de los funcionarios militares afectados a esa tarea. Según se informó a Diario La R, el personal asignado a la guardia perimetral de ese establecimiento penitenciario está integrado por 86 funcionarios: tres oficiales y 83 efectivos de personal subalterno. Aproximadamente la mitad de ese contingente, fue relevada el día 23 de agosto, de acuerdo con el cronograma previsto de rotación del personal. Fuentes del Ejército dijeron al Diario La R . La droga fue encontrada el día 24 de agosto en horas de la mañana.
El procedimiento policial dispuesto tras varios meses de paciente investigación derivó el pasado lunes en la mayor incautación de droga realizada hasta el momento dentro de un establecimiento penitenciario del país. La investigación fue desarrollada por el Área Operativa de la Unidad de Investigación y Análisis Penitenciario (UIAP), dependiente de la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional. El volumen de la incautación da cuenta de la magnitud de la operación que se investiga. De acuerdo con la información oficial, fueron decomisados 14,894 kilos de una sustancia amarillenta, 2,320 kilos de sustancia vegetal y 353 gramos de una sustancia blanca.
En total, la incautación alcanzó los 17,567 kilos de sustancias, una cantidad que, según las estimaciones manejadas en el procedimiento, equivale a unas 23.500 dosis y tendría un valor comercial aproximado de US$ 330.000, unos $ 13.300.000.
Junto con la droga fueron encontrados 38 teléfonos celulares, 10 TV Box y 13 routers, elementos cuya presencia también será analizada en el marco de la investigación.
La Fiscalía de Flagrancia solicitó al Comando del Ejército Nacional información sobre los efectivos que cumplían funciones en la guardia perimetral. La causa es llevada inicialmente por la Fiscalía de Flagrancia de 4º Turno, a cargo del Dr. Rodrigo Morosoli, que dispuso la documentación de todos los efectos incautados, el relevamiento de las cámaras de videovigilancia y la intervención de Policía Científica.
También se resolvió dar intervención a la Fiscalía de Estupefacientes.
Uno de los elementos que podría resultar decisivo para reconstruir lo ocurrido son las imágenes de videovigilancia. La revisión de las grabaciones permitiría establecer si hubo movimientos sospechosos en la zona donde fue encontrada la droga y, eventualmente, identificar a las personas que pudieron haber participado de la maniobra.
También será necesario determinar cuánto tiempo permanecieron los paquetes en el lugar antes de ser localizados y si existieron desplazamientos, accesos o fallas en los diferentes niveles de control.
El relevamiento de las cámaras fue una de las primeras medidas dispuestas por Fiscalía, junto con la intervención de Policía Científica, que deberá realizar los análisis correspondientes sobre las sustancias y los demás efectos incautados. Según pudo saber Diario La R, existen al menos dos cámaras con visual hacia el predio próximo al Módulo 6 que podrían contener registros relevantes para determinar cómo y en qué momento llegaron los estupefacientes al lugar. Sin embargo, uno de los dispositivos no funciona y el otro estaría “encandilado” por uno de los focos policiales instalados en el perímetro. El sistema de videovigilancia del complejo cuenta con alrededor de 100 cámaras, a las que se suma una planificación para incorporar nuevos dispositivos.

