El Consejo Global para la Tolerancia y la Paz (GCTP) sigue ganando espacio en América Latina. Durante la sesión regional para América Latina y el Caribe del Parlamento Internacional para la Tolerancia y la Paz (IPTP), celebrada en Asunción, su presidente y fundador, S.E Ahmed Bin Mohammed Aljarwan, instó a reactivar la Resolución 53/243 de las Naciones Unidas sobre Cultura de Paz y advirtió que: “La Paz debe convertirse en una prioridad real y no en un mero eslogan”.
El GCTP y su brazo legislativo, el IPTP, activo desde 2018, reúnen a representantes de más de un centenar de países y conforman la segunda red parlamentaria más importante del mundo, solo por detrás de la Unión Interparlamentaria (UIP), que nuclea a 183 parlamentos nacionales.
El evento reunió a Ahmed Bin Mohammed Aljarwan; al Presidente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), Rolando González Patricio; al Representante del GCTP para América Latina y el Caribe, Gustavo Acosta; al Presidente de la Cámara de Diputados de Paraguay, Raúl Latorre; al Diputado paraguayo Carlos Núñez, delegado del IPTP y vicepresidente alterno del PARLATINO, a la Embajadora de los Emiratos Árabes Unidos en Paraguay, Al-Saghira Wabran Hamad Mubarak Al-Ahbabi, Director General de la Fundación por la Cultura Islámica y la Tolerancia Religiosa (FICRT) en Madrid, Musabeh Saeed Alketbi, y al presidente del Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR), Rodrigo Gamarra, junto a más de 35 parlamentarios y autoridades de América Latina y el Caribe.
La reunión estuvo marcada por la incorporación formal de Bolivia y Honduras, acompañada por la firma de memorandos de entendimiento orientados a impulsar el acceso equitativo a la tecnología, la formación académica y el trabajo conjunto entre países.
La delegación boliviana estuvo encabezada por el vicepresidente Edmand Lara, quien calificó el acuerdo como el comienzo de una nueva etapa. “Este documento marca el inicio de una cooperación permanente para intercambiar experiencias y promover iniciativas conjuntas en favor de la paz, la inclusión y el desarrollo sostenible”, afirmó. También defendió el uso responsable de las nuevas tecnologías al señalar que: “Bolivia asume este compromiso con la convicción de buscar resultados concretos, sabiendo que la paz se edifica sobre el diálogo, el respeto y la cooperación entre los pueblos”.
La representación hondureña estuvo a cargo de Erik Alvarado, integrante del Parlamento desde 2020, quien formalizó la adhesión de su país tras años de seguimiento a las actividades de la institución. Alvarado destacó además el liderazgo del presidente del Congreso Nacional de Honduras, Tomás Zambrano, y sostuvo: “La tolerancia, el debate abierto y la búsqueda de consensos se han consolidado como ejes de la actividad legislativa”.
Por su parte, Gustavo Acosta puso el foco en uno de los principales desafíos que enfrenta la región: la creciente polarización social. Según explicó, la educación y los medios de comunicación siguen siendo herramientas decisivas para contrarrestar los discursos de odio y construir espacios de respeto. También adelantó que el Consejo prepara nuevos programas académicos y alianzas regionales destinadas a ampliar la formación de líderes y fortalecer la colaboración entre distintos países. En paralelo, el Consejo impulsa la apertura de una Oficina Regional en el Edificio MERCOSUR, en Montevideo. La documentación correspondiente ya fue presentada y dio lugar a las gestiones ante Rodrigo Gamarra, presidente del Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR). La propuesta apunta a establecer una sede desde la cual coordinar programas de formación, intercambio y trabajo parlamentario para América Latina y el Caribe. El planteo será evaluado por la Mesa Directiva del organismo durante su próxima sesión, prevista para finales de octubre de 2026.

A esta estrategia se suma una red académica que financia programas de maestría y doctorado junto a más de 75 universidades de prestigio internacional. En el terreno de la comunicación, la institución promueve el llamado poder blando como una herramienta capaz de generar confianza y acercar posiciones entre sociedades con realidades diversas.
“La Paz requiere confianza, diálogo, respeto mutuo y aceptación de la diversidad, pero también decisión política para convertir esos valores en una realidad cotidiana”, afirmó el Presidente Aljarwan al cierre del encuentro.
La incorporación de Bolivia y Honduras, los nuevos programas anunciados para la región y los esfuerzos para establecer una oficina regional en Montevideo reflejan una organización en expansión, decidida a consolidar su presencia en América Latina a través de la diplomacia parlamentaria, la educación y la cooperación internacional.

