El discurso de Axel Kicillof: Un llamado a cambiar el rumbo de Argentina

Lo realizó en la apertura de Sesiones 2026.

Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

En un contexto marcado por tensiones políticas y económicas, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró el 154° período de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense con un discurso que combinó un balance de su gestión, duras críticas al Gobierno nacional de Javier Milei y anuncios concretos para el futuro provincial. Pronunciado el 2 de marzo, el mensaje duró aproximadamente una hora y media y se centró en defender el rol del Estado, cuestionar el ajuste económico nacional y proponer alternativas para un «país productivo y federal».

El acto se realizó en un año simbólico: se cumplen 50 años del último golpe militar en Argentina (1976-1983). Kicillof abrió su alocución recordando este hecho, no solo como una tragedia represiva, sino como un «proyecto económico» que destruyó industrias y precarizó el trabajo. «Recordamos para cuidar la democracia, para defender el futuro y para no naturalizar la violencia contra la Constitución y la dignidad de nuestro pueblo», enfatizó, rindiendo homenaje a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. «¡30.000 detenidos desaparecidos, presentes, ahora y siempre!», exclamó, vinculando el pasado con las amenazas actuales a la democracia.

Este marco histórico sirvió para contrastar con la situación actual. El gobernador describió al Gobierno nacional como un «laboratorio de una derecha extrema» que gobierna mediante «odio, insultos, humillación, represión y amenazas». Acusó a Milei de implementar políticas que exaltan la violencia y persiguen judicialmente a opositores, con «condenas injustas». Kicillof alertó sobre el riesgo de disolución nacional, argumentando que «ninguna provincia se salva si el país se hunde» y que «no existe un municipio o gobierno provincial que pueda reemplazar a un Estado nacional que deserta».

Gran parte del discurso se dedicó a desmontar el «proyecto económico» de Milei, al que calificó de «fracaso». Kicillof cuestionó el ajuste fiscal que, según él, destruye la industria, precariza el empleo y desintegra el tejido social. «Es necesario cambiar el rumbo nacional», insistió, proponiendo una «alternativa productiva, federal y bien nacional» con vistas a las elecciones de 2027. Destacó el impacto en la Provincia: recortes de fondos, desfinanciamiento en salud y educación, y una deuda que el Gobierno central mantiene con Buenos Aires.

En salud, criticó la desregulación y el ajuste en el sistema sanitario, responsabilizando al Ejecutivo nacional por el deterioro. En educación, defendió la inversión provincial contra los recortes federales. En seguridad, enfatizó reformas para combatir el crimen organizado. Kicillof defendió el rol del Estado público, cuestionando la «moda de hablar mal» de lo estatal: «Si no erradicamos esta zoncera, la Argentina no tiene destino». El Estado, dijo, es clave para integrar, generar trabajo y corregir desigualdades.

A pesar de las críticas nacionales, Kicillof resaltó avances en su gestión. En educación, anunció el acceso universal a la sala de 3 años y la inauguración de 300 edificios escolares. En seguridad, destacó reformas integrales y una nueva ley para el reclutamiento policial. En economía, prometió beneficios fiscales para aliviar la carga impositiva y una regulación laboral para plataformas digitales, protegiendo derechos de trabajadores en apps como delivery.

Enviará cuatro proyectos de ley clave: 1) Creación de una empresa pública de producción de medicamentos para abaratar costos y garantizar acceso; 2) Nueva ley de reclutamiento policial; 3) Modificación integral de la Ley de Seguridad; 4) Iniciativa para ordenar el trabajo en plataformas digitales. En vivienda y obra pública, defendió inversiones provinciales contra el abandono nacional. En salud, enfatizó la expansión de servicios pese al desfinanciamiento federal.

El discurso generó cruces entre oficialismo y oposición. Legisladores de la UCR y otros bloques criticaron la falta de autocrítica y el enfoque en Milei, mientras que aliados peronistas lo aplaudieron como un llamado a la unidad. Internamente, expuso fisuras en el peronismo: La Cámpora y el Frente Renovador emitieron críticas veladas, aunque Kicillof evitó confrontaciones directas.

Comparte esta nota:

3 Comentarios

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Diario la R Argentina