Cinco barrios en cinco departamentos, más de 2.000 policías nuevos en el período y una red de más de 20.000 cámaras. Son algunas de las cifras con las que el Gobierno busca bajar la violencia en las zonas más castigadas del país. Según datos del INE citados por el Ministerio del Interior, los delitos contra la propiedad cayeron 40% entre 2024 y 2025, pero los problemas más graves siguen concentrados en territorios donde faltan luz, servicios y presencia del Estado.

El programa Más Barrio ya trabaja en Cerro Norte, Corfrisa-Talca, La Colina y Las Higueras con obras de alumbrado, limpieza y recuperación de espacios públicos.
Un plan pensado a diez años
El 26 de marzo, el presidente Yamandú Orsi presentó el Plan Nacional de Seguridad Pública 2025-2035, con 79 acciones y 130 medidas organizadas en siete ejes. “La seguridad es un derecho de todos”, dijo el mandatario.
El ministro del Interior, Carlos Negro, explicó que en los barrios más violentos se combinará la inteligencia policial con la disuasión focalizada sobre los grupos e individuos más peligrosos. El plan también incluye un mayor control de armas y municiones, mejor trazabilidad y una revisión de las penas por porte ilegal y tráfico. Según el ministro, en el primer año de gestión se incautaron más de 3.000 armas de fuego.
Para sostener ese despliegue hace falta gente. El Ministerio del Interior se fijó la meta de sumar 1.700 nuevos efectivos durante 2026, dentro del compromiso de llegar a 2.000 policías más en el período. Solo en marzo egresaron más de 300 agentes de la Escuela Nacional de Policía. El plan suma comisarías móviles, que podrán instalarse rápido donde haga falta.

Cámaras que miran en tiempo real
La tecnología es la otra aliada. Según el Centro de Comando Unificado, el Ministerio cuenta hoy con más de 20.000 cámaras en todo el país. Un nuevo proyecto busca duplicar esa cifra integrando cámaras de empresas, grandes superficies y viviendas que apuntan a la vía pública. También se creará un centro de operaciones en Ciudad Vieja.
El plan prevé además anillos inteligentes de control territorial en el área metropolitana y en las fronteras. A eso se suma el sistema de detección de disparos que ya utiliza el Ministerio, capaz de ubicar desde dónde salió un tiro y activar la respuesta policial.

Más Barrio: luz, limpieza y vecinos
Si el plan de seguridad pone el foco en el delito, Más Barrio lo pone en el territorio. Es una política nacional que actúa en zonas con altos niveles de vulnerabilidad, exclusión y violencia. En su primera etapa destina 50 millones de dólares a Cerro Norte, Corfrisa-Talca, San Antonio y las ciudades de Durazno y Rivera.
En Cerro Norte, el trabajo empezó con un censo de unos 1.800 hogares, la recuperación del alumbrado, la limpieza de predios y el retiro de autos abandonados. La ministra de Vivienda, Tamara Paseyro, dijo que el objetivo es “generar las condiciones del barrio para que la gente se quede”. Este mes, además, se abrió el llamado para diseñar las obras de agua potable, saneamiento, calles, desagües y red eléctrica.
En Corfrisa y Talca, en Las Piedras, la Intendencia de Canelones hizo tareas de desmalezado, poda, plantación de árboles y arreglo de espacios públicos. En La Colina, en Rivera, el programa arrancó en julio con un censo a más de 800 familias. En Las Higueras, en Durazno, ya terminó el relevamiento de hogares. San Antonio, en Maldonado, todavía no figura entre las zonas donde el programa está en marcha.
Lo que se espera en la calle
La idea del Gobierno es que la presencia policial abra la puerta y que el Estado se quede. En Las Piedras, la coordinadora de Más Barrio, Silvana Nieves, adelantó que “habrá mucha cogestión” con una comunidad que quiere acompañar el proceso. Que una plaza vuelva a llenarse de niños o que una calle iluminada se recorra sin miedo puede parecer poco, pero para muchos vecinos es justamente lo que se perdió.

