El mundo del espectáculo mexicano está de luto tras la muerte de Elda Peralta Ayala, una de las figuras más representativas del Cine de Oro mexicano. La actriz falleció a los 91 años, dejando un legado imborrable en la industria cinematográfica.
Elda Peralta Ayala nació en Hermosillo. Su vida cambió radicalmente debido a la pérdida de sus propiedades durante la Revolución Mexicana, cuando la hacienda de sus abuelos fue confiscada en 1934. La influencia de su padre, un funcionario de aduanas, y su insistencia en que sus hijas aprendieran inglés, las llevó a estudiar en Estados Unidos.
Llegó a protagonizar más de 40 películas, con papeles memorables en “La negra Angustias” y “Cuando ¡Viva Villa! es la muerte”. Además de su trabajo en el cine, se dedicó a la enseñanza. Impartió clases de Historia del Teatro en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y participó en diversos programas televisivos. Su profunda pasión por las artes escénicas quedó reflejada en su labor educativa y en sus contribuciones mediáticas.
Peralta también incursionó en el ámbito literario, escribiendo varias obras importantes: “La época de oro sin nostalgia, Luis Spota en el cine mexicano” (1989), “Las sustancias de la tierra. Biografía íntima de Luis Spota” (1990), “Nocturno mar sin espuma” (1998) y “Remedios para olvidar” (2000). Desde 1997, asumió el rol de editora en Morgana Editoras, ampliando aún más su impacto cultural.

