En discusión la educación internacional en Uruguay: para amigos o libre y competitiva

La internacionalización educativa es dominantemente un proceso académico, pero no está exento de lógicas mercantiles.

La educación internacional se ha expandido en los últimos años en forma vertiginosa, como lo muestra en parte el Observatorio de la Movilidad internacional de la Unesco. Esta creciente dinámica global es parte de un movimiento hacia la conformación de un sistema educativo global y asume varias formas. Desde sus características tradicionales como movilidad estudiantil y docente, a nuevas formas como la movilidad internacional de las instituciones educativas que se trasladan de un país a otro, o como educación transfronteriza. Incluso la movilidad profesional, de los recursos de aprendizaje, los modelos curriculares, o los servicios como los sistemas de aseguramiento de la calidad o de plataformas y software informáticos son parte de esos procesos recientes En la región, e incluso a escala global el traslado e instalación de instituciones ha sido relativamente limitado y los países mantienen la presencia dominante de sus organismos públicos o privados nacionales a través de múltiples barreras de acceso y de preservación de los mercados, pero en ese marco se han expandido múltiples modalidades de alianzas, co-titulaciones o prestaciones de servicios articulados entre las instituciones que han tornado una nueva realidad más flexible, diversas y compleja de los procesos de internacionalización y que coloca en el centro los problemas de regulación y la tensión entre protección de mercados locales o impulso a la libertad de las personas y a la diversidad de las ofertas.

Muchos de estos nuevos servicios se han expandido y asociado a la propia virtualización de los procesos de enseñanza, así como a la existencia de demandas de educación internacional dadas las asimetrías y desigualdades de niveles de calidad entre lo local y lo global. Las alianzas son las formas de la internacionalización y de la movilidad dominante de las instituciones, las cuales crecientemente se expresan en formas de educación transfronteriza al incorporar componentes virtuales. Realizan la prestación de los servicios educativos de un país, con sus estándares y autorizaciones, en otro país, pero a través en alianzas con instituciones locales. A través de un operador local logran brindar prestación de servicios educativos directamente a los estudiantes.

La internacionalización educativa es dominantemente un proceso académico, pero no está exento de lógicas mercantiles, y por ende es un proceso competitivo que se financia con la venta de servicios. Es parte de un nuevo mundo educativo en el cual se ha pasado del viejo modelo monopólico público, al sistema dual público y privado a un creciente modelo tripartito en el cual conviven lo público y lo privado local, con lo internacional, que asume formas mercantiles sea con el sector público como con lo privado.  No solo es una tendencia global, sino una necesidad, ya que lo internacional agrega diversidad con nuevas certificaciones y la mayor parte de las veces calidad cuando los estándares de la oferta externa son mejores o con pertinencias a mercados más desarrollados científicamente. En tal sentido, contribuye en los países receptores a reducir las asimetrías y desigualdades existentes, pero también requiere tener regulaciones controles de calidad y especialmente la atención a la legalidad de sus certificaciones. Desde el lado de los oferentes internacionales, la internacionalización incrementa sus escalas, aumenta su reputabilidad, genera curvas de experiencia positivas e impulsa también procesos de mejoramiento a la calidad, así como también beneficios económicos. Por ello, y muchas causas más como la propia dinámica de los mercados de trabajo globales, los analistas consideran que estamos frente a la conformación de un sistema educativo global, y a un campo de tensión, con múltiples resistencias que protegen mercados, como también de miradas nacionalistas que buscan limitar otros enfoques educativos, y también con impulsores que promueven nuevas ofertas y que complementan sus propias ofertas locales. Algunas veces muy marcado por intereses mercantiles y en otros donde el equilibrio prima entre lo económico y la calidad.

Estos temas están en la agenda general de Uruguay y en estos días hemos observado situaciones dudosas que requieren establecer una política clara en relación a la educación internacional. No se ha autorizado la presencia de instituciones internacionales, pero se ha reconocido a FLACSO que es institución de educación superior extranjera de Costa Rica que a la vez que realiza ofertas externas que no están licenciadas en su país de origen, y a la vez formular propuestas locales bajo los controles del MEC. Igualmente se limita el ingreso en igualdad de competencias a las ofertas virtuales extranjeras, pero el CFE contrata sin procedimientos competitivos una oferta argentina de Formación Docente de la Universidad UNIPE de Argentina que carece de autorización como oferta a distancia por su propio regulador local (CONEAU). ¿Será que la nueva política de internacionalización educativa tiene sesgo para los amigos?

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Eco. Claudio Rama

Dr. en Educación, Dr. en Derecho

1 Comentario

  1. Todo en el CFE ahora UNED es por clientelismo y manejado desde el Consejo todos políticos de comité de base mediante la Secretaria General a cargo de un sindicalista inepto y negociado por la Coordinación de PAEMFE, que es la coordinación de los Departamentos Académicos, la Coordinación de la ANII, la Coordinación de Proyectos y Programas y todo a cargo de una funcionaria solo con secundaria que cobra 200 mil pesos??

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