Endometriosis: Una enfermedad de género que reclama un mejor diagnóstico

Afecta hasta al 10% de las mujeres en edad reproductiva a nivel mundial.

La endometriosis, una enfermedad inflamatoria crónica dependiente de estrógenos, se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio fuera del revestimiento uterino, afectando hasta al 10% de las mujeres en edad reproductiva a nivel mundial. Esta afección presenta manifestaciones clínicas variables, siendo el dolor pélvico el síntoma principal en el 90% de los casos, incluyendo dismenorrea, dolor pélvico no menstrual y dispareunia.

El tejido endometrial se comporta como lo haría el que recubre el interior del útero: se engrosa, se separa y genera un sangrado en cada ciclo menstrual. El problema es que crece en lugares donde no debería y no se va del cuerpo. Cuando la endometriosis afecta a los ovarios, se pueden formar quistes llamados endometriomas.

El tejido circundante puede irritarse y formar un tejido cicatricial. También es posible que se formen bandas de tejido fibroso, llamadas adherencias. Estas pueden causar que los tejidos pélvicos se peguen a los órganos. Según una escala de gravedad , si hay pocos implantes y no existen adherencias (bandas de “pegamento” que alteran la movilidad de los tejidos) se considera un grado mínimo (grado I). Cuando los quistes son numerosos y afectan a un órgano, hablamos de endometriosis severa (grado IV). Esta escala no se correlaciona con el nivel de dolor percibido.

La endometriosis puede causar dolor, especialmente durante los períodos menstruales. También pueden generar problemas de fertilidad. No obstante, los tratamientos pueden ayudarte a tomar el control de la afección y sus complicaciones. A pesar de que la endometriosis es una enfermedad muy frecuente, socialmente está invisibilizada.

Un paciente típico suele tener reglas muy dolorosas, y puede sufrir problemas digestivos, dolor con las relaciones sexuales e infertilidad, entre otros síntomas. Pero más allá de lo común de la enfermedad, desafortunadamente, el diagnóstico suele llegar tarde, tras un largo peregrinaje médico o al someterse a pruebas ante dificultades para conseguir un embarazo natural.

Un estudio reveló que el diagnóstico de endometriosis se retrasa en promedio de 5 a 12 años después del inicio de los síntomas, con la mayoría de las mujeres consultando a múltiples médicos antes de obtener un diagnóstico. La terapia hormonal, como los anticonceptivos orales combinados y los progestágenos, se considera el tratamiento de primera línea para pacientes sintomáticas que no desean un embarazo inmediato.

La supresión hormonal es el tratamiento inicial para las mujeres que no buscan un embarazo inmediato, mientras que la extirpación quirúrgica de las lesiones puede realizarse si las terapias hormonales son ineficaces. La histerectomía puede considerarse si los tratamientos iniciales y la extirpación quirúrgica de las lesiones no alivian los síntomas.

En Uruguay, el Senado de la República aprobó a finales del 2024 el proyecto de ley que busca incluir prestaciones que aseguren un diagnóstico y posterior tratamiento de la endometriosis en el Plan Integral de Atención en Salud. El objetivo es incluir la enfermedad en el Plan Integral de Atención en Salud. El proyecto indica que el primer paso es reconocer la enfermedad y luego crear un registro de pacientes y brindar mayor información sobre esta patología.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Salud