Para abordar las oportunidades y retos en la gestión hídrica en Uruguay promoviendo un enfoque integral y sostenible, la Alianza Uruguaya por el Agua (AUA) inició el conversatorio “Desafíos en la gestión pública del agua”, que contó con la presencia de Teresa Sastre, directora Nacional de Aguas, y Nicolás Rezzano, especialista en Agua y Saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En la apertura, Rezzano destacó que la gestión del agua en Uruguay enfrenta grandes desafíos que requieren una apuesta por la innovación y el uso de nuevas tecnologías. Señaló que herramientas como la inteligencia artificial y la información satelital pueden ser claves para mejorar la eficiencia en la detección de pérdidas y optimizar el uso del recurso hídrico.
“Es necesario abordar la gestión del agua desde múltiples dimensiones, considerando eventos extremos, como las recientes sequías e inundaciones urbanas, la calidad del agua potable, el saneamiento y la preservación de los recursos hídricos, entre otros”, apuntó.
También comentó que uno de los principales desafíos radica en fortalecer el acceso a la información y su uso en la toma de decisiones basadas en evidencia. Explicó que muchas veces la falta de datos y de participación ciudadana limita la comprensión y el involucramiento de la población en temas clave.
«Es fundamental aterrizar los planes en acciones concretas con costos definidos a muy corto plazo. La priorización de medidas efectivas permitirá enfrentar los desafíos del agua con mayor rapidez y eficacia», enfatizó el especialista.
También mencionó que, si bien la creación del Ministerio de Ambiente ha representado un avance, aún falta una visión estructural que redefina su rol. En este contexto, subrayó el valor de las alianzas público-privadas para sumar recursos y conocimientos del sector privado en la gestión del agua.
«Es complejo y desafiante, porque como país llegamos a un punto de inflexión donde cambia el paradigma. Históricamente se creyó que en Uruguay el agua sobraba, pero los eventos recientes mostraron la necesidad de invertir en su gestión. A eso se suma el deterioro de la calidad de los cursos de agua superficiales, y la necesidad de investigar más en los subterráneos para comprender y mitigar su impacto», destacó.
La jerarca analizó la complejidad de coordinar los intereses de múltiples sectores involucrados y la necesidad de generar acuerdos basados en la Ley de Política Nacional de Aguas.
También mencionó que se están discutiendo incentivos económicos y de investigación para promover el uso eficiente del agua, y que el gobierno trabaja en la actualización del decreto sobre reutilización del medio ambiente, en conjunto con la Comisión Técnica Asesora de la Protección del Medio Ambiente. Con relación al control y fiscalización, destacó que se están incorporando nuevas tecnologías, como monitoreo aéreo con apoyo del Ministerio de Defensa para supervisar el uso de los recursos hídricos. “Debemos actualizar la red de monitoreo de los grandes cursos de agua y coordinar un acceso más dinámico a la información para la ciudadanía y el sector privado, optimizando los sistemas de alerta y ajustando los modelos de predicción para garantizar el acceso seguro al recurso, minimizar daños y proteger infraestructuras críticas como las telecomunicaciones y las redes eléctricas”, destacó.
Finalmente, la directora Nacional de Aguas se refirió a los proyectos de hidrógeno verde que están en evaluación y enfatizó que su desarrollo necesita una estrategia coordinada a nivel ministerial para asegurar un uso sostenible del agua en esta nueva industria.
“Es fundamental generar incentivos para incorporar al privado en el diálogo sobre el agua en proyectos puntuales y apuntalar el traspaso de información”, concluyó.
¡NADA DE PRIVATIZAR Y NADA DE AGUA SALADA! YA SE LAUDÓ EN DOS OPORTUNIDADES. LOS HERRERISTAS QUE SE VAYAN A DONDE GARCÓ EL CABALLO O LA VACA.