La deportividad abarca numerosos aspectos del fútbol y se manifiesta de diversas formas tanto dentro como fuera de la cancha. Puede expresarse al jugar de acuerdo con el reglamento y promover las Reglas de Juego, respetar a compañeros, rivales, árbitros y aficionados, y luchar contra la discriminación. En definitiva, la deportividad representa el fútbol en su estado más puro.
Desde 1987, la FIFA reconoce los comportamientos ejemplares con el Premio Fair Play de la FIFA. Este galardón se otorga a futbolistas, entrenadores, árbitros, aficionados individuales o grupos de aficionados que demuestran una conducta destacada dentro o fuera del campo. El ganador es elegido por un panel de expertos que representa a la FIFA y a distintos actores vinculados al fútbol.
De cara a la Copa del Mundo de 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, el concepto de juego limpio adquiere una relevancia especial, sobre todo en el marco de las campañas contra la discriminación y el racismo impulsadas por el organismo rector del fútbol mundial. Sin embargo, su importancia también estará vinculada al nuevo formato del torneo y a los criterios de clasificación hacia las rondas eliminatorias.
La próxima edición del Mundial estrenará un formato inédito con 48 selecciones y una ronda adicional de eliminación directa. Como parte de este sistema, la FIFA estableció que algunos de los terceros lugares de cada grupo también podrán avanzar a la fase eliminatoria, una regla que se aplicará por primera vez en la historia del torneo.
El objetivo de este modelo es equilibrar la competencia en un certamen con mayor número de equipos, evitar partidos intrascendentes en las últimas jornadas de la fase de grupos y mantener abiertas las posibilidades de clasificación hasta la tercera fecha.
En caso de empate en puntos, primer criterio de clasificación, entre selecciones que buscan avanzar a la siguiente ronda, se aplicarán varios parámetros de desempate. El primero será la diferencia de goles, es decir, el saldo entre goles a favor y en contra. Si persiste la igualdad, se tomará en cuenta la cantidad de goles anotados. En caso de que el empate continúe, entrará en juego la puntuación Fair Play.
Para este criterio, la FIFA utilizará el sistema disciplinario oficial basado en tarjetas. Una tarjeta amarilla resta un punto al equipo; una doble amarilla para un mismo jugador equivale a -3 puntos; una tarjeta roja directa implica -4 puntos; mientras que una amarilla seguida de roja directa representa -5 puntos. El equipo con mejor comportamiento disciplinario será ubicado por encima en la clasificación. Si aun así no existe diferencia, el desempate se resolverá mediante un sorteo.
Además, se prevé un mayor control disciplinario en el campo. Solo el capitán del equipo podrá dialogar con el árbitro para discutir decisiones, una medida que busca mejorar la conducta de los jugadores durante los partidos.
También se analiza la implementación de la regla conocida como “antisimulación”, mediante la cual los futbolistas que requieran atención médica dentro del campo deberán salir durante un tiempo determinado, posiblemente dos minutos, obligando a su equipo a continuar momentáneamente con un jugador menos.

Juego limpio como estrategia
En este nuevo contexto, no siempre bastará con ganar. El concepto de “no ensuciar el partido” cobra relevancia dentro de la lógica competitiva del torneo. Técnicos y jugadores deberán tener presente este aspecto, especialmente en grupos muy parejos, donde una sanción disciplinaria podría terminar influyendo en la clasificación.
Finalmente, la FIFA también anunció un monitoreo más riguroso mediante herramientas de inteligencia artificial y análisis en tiempo real durante el Mundial 2026. Estas tecnologías permitirán registrar con mayor precisión situaciones como faltas tácticas, protestas reiteradas o comportamientos antideportivos, lo que podría derivar en sanciones disciplinarias más rápidas, incluso cuando el árbitro no haya advertido la acción en el momento.


El Fair Play es una estrategia de dar ventajas físicas que los europeos tienen por sobre la picardía de los latinos que son los que compiten de verdad con ellos. Esto esta pensado para atar esa picardía de los países de Latinoamérica a favor de la preparación atlética que tienen ellos gracias a los dineros que invierten y que acá no tenemos. En la CONMEBOL se hacen los distraídos porque también se llevan su tajada.