El suizo Roger Federer se despidió del tenis profesional este viernes entre lágrimas y arropado por todo su equipo, entre ellos Rafa Nadal, después de caer derrotados ante la pareja Sock – Tiafoe en la Rod Laver Cup.
El helvético, que cuelga la raqueta tras 24 años de carrera y tras conseguir 20 Grand Slam, rompió a llorar emocionado tras finalizar el partido, momento en el que el público que asistía a su partido de despedida en Londres ovacionó al tenista.
Su equipo al completo y el equipo rival acompañaron al tenista, todos visiblemente emocionados, siendo Rafa Nadal uno de los más afectados, envuelto en lágrimas durante el homenaje de despedida al suizo. «Ha sido una noche maravillosa. Gracias a todo el mundo», arrancó sus palabras entre lágrimas. «Tenía miedo de lesionarme, pero he podido estar agusto. Estar junto a Rafa y los demás miembros del equipo ha sido fantástico», prosiguió.
En sus palabras, micrófono en mano, agradeció a su familia, amigos y a todo el mundo -«son muchos a los que tengo que dar las gracias»- todo el apoyo recibido en su carrera. Mención especial tuvo su mujer Mirka, que asistió al partido junto a sus hijas y que también se mostraron muy emocionadas. «Ella ha sido mi principal apoyo todo este tiempo, probablemente ha sido la que me ha traído hasta aquí», apuntaba. La organización del torneo también le dedicó un vídeo de homenaje, recordando su trayectoria, con mensajes de todos sus compañeros y rivales a lo largo de su carrera, entre ellos el propio Nadal, sin duda, el más grande de todos ellos.
Ayer en el primer set, ninguno lograba quebrar y quedaron para el recuerdo algunas situaciones curiosas. En los primeros games, el suizo puso una pelota en un hueco entre la red y el fleje. No iba a ser convalidado pero tras ver la repetición, el equipo europeo ganó ese punto.
La dupla Fedal se impuso en el primer set quebrando solamente en el último game. Cada pareja venía logrando games con su saque, hasta que en el último levantaron un 40-15 y, algunos errores no forzados mediante, se quedaron con el primer parcial.
En el segundo parcial, la dupla estadounidense quebró rápidamente. Pero el suizo y el español no se rindieron y lograron quebrar y poner todo como al principio. En última instancia, la dupla legendaria cayó en tiebreak por 11-9 y Federer se despidió del estadio ante una ovación celebrando su carrera.
El «caballero» de las canchas
Su “Majestad”, como suelen llamarlo en el mundo del tenis, trabajó en su carácter e impulsiva forma de reaccionar frente a las malas bolas o derrotas, junto a Peter Lundgren, que era su entrenador cuando levantó su primer torneo grande en Wimbledon, en 2003.
Roger siempre se mostró carismático y abierto al público, lo que permitió que la gente se conectara no solo con el jugador, sino también con la persona. Ejemplos de su calidad humana hay muchos. En 2015 mientras se llevaba a cabo una exhibición en el Madison Square Garden de Nueva York y competía contra el búlgaro Grigor Dimitrov, permitió a un pequeño fanático estar en la cancha y jugar un punto. El osado aficionado ganó en ese peculiar mano a mano.
Mucho se especulaba sobre la salud de Federer, quien desde el 2016 había visto cómo las lesiones se hacían sentir con fuerza. Ese año se operó para reparar un menisco en su rodilla izquierda. En 2020 fue intervenido en dos ocasiones, ahora, en su rodilla derecha.
Esto le pasó factura. Durante el Roland Garros de 2021 dio a conocer su retiro de la competencia tras haber clasificado a tercera ronda: «Después de dos cirugías de rodilla y más de un año de rehabilitación, es importante que escuche a mi cuerpo y me asegure de no esforzarme demasiado en mi camino hacia la recuperación» publicó Federer.
