Una delegación de la Federación Médica del Interior (Fepremi), encabezada por su presidente Aníbal Cataldo, se reunió con el presidente electo Yamandú Orsi, la ministra de Salud Pública Cristina Lustemberg y la titular de la Junasa Gabriela Pradere. En el encuentro, la gremial planteó la necesidad de acceder a líneas de préstamos blandos para financiar la actualización de infraestructura y superar el rezago tecnológico que enfrentan las instituciones de salud en el interior del país.
Durante la reunión se abordaron tres ejes centrales: la sostenibilidad financiera del Sistema Nacional Integrado de Salud, el acceso a financiamiento blando para inversiones y la atención en salud mental, aspecto calificado por las autoridades como un desafío prioritario a nivel nacional. Cataldo remarcó que la rapidez de los avances científicos exige un esfuerzo continuo de capitalización que preserve la calidad asistencial prestada a los usuarios regionales.
Respecto a la estabilidad económica de las 22 instituciones asociadas que operan en red, la directiva de Fepremi aseguró que el balance patrimonial consolidado del grupo es sólido y positivo. El representante gremial afirmó que los prestadores del interior mantienen la estabilidad financiera característica de la mayoría de los servicios de salud del país, garantizando la continuidad en la prestación de los servicios asistenciales en todo el territorio.


Las mutualistas están ganando muy bien si atendemos a como expanden sus edificios en Montevideo y afuera Que no lloren por falta de recursos
«para renovar tecnología médica».
Médicos. Tengan cuidado con eso, no sea que los renovados sean ustedes. Hay gente muy inteligente investigando métodos para simular la inteligencia humana. Esa que solo usan para diagnosticar (admito que eso tiene cierta dificultad). Por ahora, se salvan. Porque no tiene manera de interactuar con la realidad. No tiene ojos, manos, cuerpo. No puede determinar la verdad de algo. Le podrían decir que la luna es de queso y, a menos que tenga un filtro humano, se lo comería.
Pero están trabajando para cambiarlo. Y podrán para algunas cosas. Salvo para lo muy raro, podrán sustituir esa parte de su trabajo.
Así que, salvo la parte de «carnicería» (cortar al fiambre: eso necesita un robot sí o sí) el resto puede ser «automatizado» con tecnología.
Tengan cuidado. Los ingenieros, generalmente más inteligentes que ustedes, cometieron el error de sustituirse a sí mismos con tecnología.
Que no les pase a ustedes.