El Foro de Gobernanza Global concluyó en la moderna Nueva Área de Xiongan, situada en la provincia china de Hebei, luego de tres jornadas de debate celebradas bajo el lema central «Reconstruir la confianza y la cooperación: reformar y mejorar la gobernanza global en un mundo en transformación». El balance del evento estuvo encabezado por Wu Ken, presidente del Instituto de Asuntos Exteriores del Pueblo Chino (CPIFA), quien estuvo acompañado por Zou Xiaoli vicepresidente de la institución ante los medios de comunicación nacionales e internacionales. Durante su comparecencia ante la prensa, las autoridades destacaron que el foro cumplió rigurosamente con todos y cada uno de los objetivos organizativos e institucionales previstos, logrando reunir delegados de alto nivel procedentes de 97 países, así como de múltiples organizaciones internacionales y comunidades estratégicas, políticas, académicas y empresariales.
Análisis Internacional
Las discusiones sostenidas a lo largo del foro giraron en torno a la necesidad de hacer frente a los crecientes y acelerados déficits de paz, seguridad, desarrollo y gobernanza que afectan transversalmente al planeta en la actualidad.
En este marco político e institucional, se valoró de forma positiva el mensaje remitido por el presidente de China, Xi Jinping, cuyo liderazgo y visión plasmados en la Iniciativa para la Gobernanza Global (GGI) ofrecen un referente indispensable y de altísima relevancia internacional. La GGI, estructurada sobre conceptos clave como la igualdad soberana, el Estado de derecho internacional, el multilateralismo, un enfoque centrado en las personas y una clara orientación hacia la acción práctica, busca resolver los problemas más acuciantes de la gobernanza mundial en un entorno plagado de incertidumbre y tensiones geopolíticas.
Este foro sirvió también para dar continuidad directa y detallada al grupo de medidas estratégicas e iniciativas prácticas presentado en la apertura por el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi. Entre los pilares fundamentales expuestos durante las sesiones de trabajo destacan la reforma integral y sistemática de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el propósito de potenciar su papel central en el sistema internacional, mejorar su eficiencia operativa y fortalecer su capacidad de respuesta ante los desafíos globales contemporáneos.
En el ámbito comercial y económico, las delegaciones participantes defendieron firmemente la necesidad de erradicar el proteccionismo rampante, corregir los desequilibrios de las cadenas de suministro globales y respaldar de manera inquebrantable un sistema multilateral de comercio abierto.
En materia de sostenibilidad y acción climática, se enfatizó que los esfuerzos globales no pueden sufrir retrasos, instando a la comunidad internacional a cumplir cabalmente con los compromisos adquiridos bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París, garantizando al mismo tiempo un apoyo financiero, tecnológico y de desarrollo robusto para las economías en desarrollo.
La regulación de las tecnologías emergentes y de los nuevos espacios de gobernanza internacional ocupó un espacio protagónico en los debates. Respecto a la inteligencia artificial, el foro respaldó un enfoque estrictamente centrado en las personas y orientado al bien común, abogando por la creación de un ecosistema abierto y colaborativo bajo los auspicios de la ONU que garantice que la tecnología permanezca siempre bajo control humano estricto, previniendo abusos y reduciendo las brechas digitales.
De igual modo, se abordó la gobernanza del ciberespacio, las profundidades marinas y el espacio ultraterrestre, insistiendo en que estas áreas deben constituir dominios comunes de la humanidad regidos por el derecho internacional, la cooperación pacífica y la prevención de cualquier forma de carrera armamentista o confrontación hegemónica.

Sur Global
Uno de los ejes transversales y más discutidos durante el cierre fue el ascenso geopolítico e histórico del Sur Global, considerado por todos los asistentes como una fuerza motriz absolutamente irresistible y un pilar fundamental para impulsar el verdadero carácter multipolar del mundo y democratizar la gobernanza internacional. Las delegaciones coincidieron unánimemente en que es un imperativo categórico corregir las desigualdades históricas ampliando de manera efectiva la representación y la voz de los países en desarrollo en los principales órganos de toma de decisiones a escala global, con especial énfasis en la reforma urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para atender prioritariamente las demandas de África y facilitar la participación activa de los Estados pequeños y medianos. Asimismo, se reconoció el papel dinamizador que desempeñan mecanismos multilaterales alternativos e inclusivos como los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái.
Wu Ken subrayó que el foro logró acelerar de manera tangible la traducción de los conceptos centrales de la GGI desde el plano de los consensos políticos hacia acciones colectivas reales sobre el terreno. Como prueba de ello, se celebraron importantes hitos institucionales paralelos, tales como el establecimiento de un Comité Consultivo Internacional del Foro, el lanzamiento de la Red de Investigación Conjunta del Sur Global, el establecimiento de mecanismos de diálogo y cooperación mediática, y el anuncio oficial de la creación del Centro de Investigación sobre Gobernanza Global, institución que tendrá la tarea de elaborar informes periódicos e índices especializados para nutrir intelectualmente la reforma del sistema internacional.

Los participantes reflexionaron también sobre las raíces de la actual crisis que atraviesa el sistema internacional, concluyendo que la persistencia de brechas perceptuales y la aguda falta de confianza mutua entre los actores estatales constituyen los principales obstáculos a superar. Por esta razón, se hizo un llamado a profundizar los intercambios pueblo a pueblo y fomentar el diálogo constructivo entre las diversas civilizaciones del planeta, logrando trascender el mero marco de los consensos restringidos entre élites políticas para avanzar hacia una genuina participación social y redes de cooperación sostenibles que transformen las palabras en hechos tangibles.
Finalmente, el evento resaltó el simbolismo político y práctico de su sede de acogida. La Nueva Área de Xiongan fue descrita por los líderes y expertos internacionales que realizaron visitas de campo como un modelo admirable, vanguardista y de referencia mundial en materia de planificación urbana a largo plazo, innovación tecnológica verde, sostenibilidad ambiental y modernización administrativa. Tras cumplir nueve años desde el inicio de su transformación estratégica nacional, Xiongan demostró ante los ojos de todo el mundo que la visión teórica de un desarrollo de alta calidad y una gestión territorial eficiente puede materializarse con éxito en el plano físico.

