A fines de junio, en una de las escuelas más pequeñas y recientes de hotelería y gastronomía de la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) en Montevideo, 15 estudiantes de entre 16 y 23 años comenzaron a darle forma a un proyecto que, en su origen, parecía una simple propuesta académica. Ninguno imaginaba que aquel ejercicio en el aula terminaría convirtiéndose en el punto de partida de una proyección internacional.
Un representante de la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay (AHRU) visitó la Escuela de Hotelería Nº 3, ubicada en la calle Gutiérrez Ruíz 1217, para presentar el Concurso de Hotelería Sustentable – Hoteles más Verdes e invitar a la institución a participar. Motivados por el desafío, los alumnos del segundo año de Gastronomía comenzaron a intercambiar ideas e investigar para articular una propuesta consensuada. “Fuimos recolectando todas nuestras ideas, porque somos 15 personas y todos teníamos proyectos distintos”, relata Azul Duarte, una de las integrantes del grupo, en diálogo con Diario La R. El objetivo central consistía en unificar esos aportes en un proyecto que, además de sustentable, tuviera un impacto innovador. Tras sucesivos debates, alcanzaron un diagnóstico común y concibieron “Hotel Circular Uruguay”, una plataforma orientada a la gestión eficiente de los excedentes de alimentos en el sector hotelero.
La iniciativa surge de una problemática que los estudiantes conocen bien por su formación técnica. Los excedentes de los buffets y cocinas forman parte de la rutina diaria de la industria y, con frecuencia, terminan convertidos en residuos. “Trabajando y estudiando en el mundo gastronómico, uno ve día a día la cantidad de alimento que sobra”, explica Duarte, de 23 años.
Sin embargo, el grupo incorporó una dimensión social a la mirada ambiental. “Todos los días vemos en la calle y en nuestros alrededores la falta de comida que padece mucha gente”, interviene Paz Silva, otra de las representantes de la clase. Esa constatación resultó determinante para definir el propósito de la iniciativa.
La aplicación busca vincular los excedentes comestibles de los establecimientos con organizaciones capaces de darles un destino útil. Entre las alternativas pensadas figuran merenderos e instituciones comunitarias, así como plantas de compostaje o establecimientos de alimentación animal para aquellos insumos que ya no son aptos para el consumo humano. “Decidimos que nuestra propuesta era valiosa no solo porque cuida el medio ambiente y reduce desperdicios, sino porque aporta una solución concreta a la comunidad”, destaca Silva durante la entrevista.
Por el momento, Hotel Circular Uruguay se encuentra en etapa de diseño conceptual. La herramienta digital aún no ha sido desarrollada, un aspecto que los propios alumnos asumen con pragmatismo. Su perfil es técnico-gastronómico, por lo que transformar la idea en un desarrollo informático requiere conocimientos informáticos y financiamiento especializado. “La aplicación es un prototipo, pero la idea es nuestra. Esperamos poder desarrollarla en el futuro, aunque sabemos que no es sencillo”, detalla Azul.
Lejos de abandonar la iniciativa, el grupo trabaja con la meta de captar los recursos necesarios para concretarla. “Queremos, en algún momento, llevarla a la práctica”, afirman.

Representar a Uruguay en la final regional
El certamen al que se inscribieron a comienzos de julio posee alcance regional, abarca a Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, y está dirigido a alojamientos turísticos y a estudiantes de carreras vinculadas al sector.
Su propósito central es impulsar la innovación y la gestión sostenible en la hotelería, contemplando el equilibrio entre el turismo, el cuidado ambiental, el desarrollo económico local y la inclusión sociocultural. Durante la evaluación, el jurado pondera el diseño del trabajo, su coherencia operativa, el grado de aplicabilidad, los indicadores de resultado y la ejemplaridad de la propuesta.
A finales de julio, los estudiantes recibieron la notificación oficial de su pase a la final. “Fue una emoción total. Saltábamos por las paredes”, recuerda Duarte. La clasificación consagró al equipo de la Escuela Nº 3 como el representante uruguayo en la categoría “Ideas Innovadoras”.
La instancia decisiva se desarrollará del 2 al 4 de septiembre en la Rural de Buenos Aires, en el marco de la feria Hotelga, donde competirán los proyectos seleccionados de cada país.
“Vamos por todo”
Para los jóvenes, haber alcanzado la fase internacional constituye un logro de enorme valor, aunque no ocultan sus aspiraciones competitivas. “Ser finalistas en representación de Uruguay ya es muchísimo”, reconoce Azul, pero aclara: “Obviamente vamos por todo. Queremos ganar”.
En este proceso, el respaldo institucional de UTU resultó determinante. La directora del centro, Johanna Bacelo, ha asumido un rol activo en la articulación administrativa y el acompañamiento del grupo. “Es quien nos apoya en los trámites y la comunicación; es nuestro nexo entre el grupo y la institución”, destacan.
Al tratarse de una sede pequeña, con apenas cinco grupos en total, la hazaña adquiere una dimensión singular. Los propios alumnos admiten que las expectativas iniciales no eran elevadas, dado que competían en un terreno predominantemente hotelero desde su especificidad gastronómica. De cara al certamen, el equipo no solo ensaya la exposición que realizará ante el jurado en Buenos Aires, sino que decidió documentar la experiencia. A través de la cuenta de TikTok: Rumbo a la final, comparten los preparativos, las actividades de recaudación de fondos y la rutina cotidiana en la escuela. “Queremos vivir la experiencia desde ahora, no solo cuando viajemos”, señala Azul.
El objetivo de fondo, no obstante, trasciende la competencia. “Nos gustaría que la aplicación pueda materializarse y utilizarse en el país”, concluye Duarte. “Si logramos desarrollarla, será una herramienta útil para combatir el desperdicio alimentario y generar un impacto positivo en la sociedad”.

Financiamiento del viaje
Aunque la organización del concurso cubre los traslados y estadía de tres representantes, delegación integrada por Paz Silva, Azul Duarte y Santino Cotelo, el grupo asumió el compromiso colectivo de viajar en su totalidad.
“Desde el primer momento tuvimos claro que queríamos ir los 15, porque la propuesta pertenece a todos”, explica Azul. Con ese fin, los estudiantes montaron una red de autogestión: vendieron ropa de segunda mano en ferias vecinales y organizaron rifas. Este domingo 23 de agosto realizarán una venta de hamburguesas en Acevedo Díaz 1769, de 12:00 a 15:00 horas, y para la semana siguiente preparan una venta de cazuela de lentejas. Asimismo, pusieron a disposición la cuenta de OCA Blue N.º 3436097 (con el asunto “Para el viaje”) para recibir aportes de la ciudadanía.


