La medicina tradicional tiene una larga historia y es la suma de los conocimientos ancestrales, habilidades y prácticas basadas en las teorías, creencias y experiencias de pueblos originarios de diferentes culturas, explicables o no, que se utilizan en el mantenimiento de la salud y la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas y mentales.
Este sistema médico con raíces antiguas se basa en la creencia de que la salud se logra mediante el equilibrio del cuerpo y la armonía con la naturaleza. En 170 países se utiliza la medicina tradicional, siendo la acupuntura la forma más común de práctica (113 países). Muchos países desarrollados también han comenzado a reconocer e integrar la medicina tradicional en sus sistemas de salud. La práctica de este tipo de medicina es cada vez más popular en todo el mundo, gracias al creciente interés en los enfoques holísticos de la salud que hacen hincapié en la prevención, la promoción de la salud y la rehabilitación.
Por otro lado, la inteligencia artificial (IA) inaugura una era transformadora para la medicina tradicional, en la que sistemas de curación centenarios se mejoran gracias a tecnologías de vanguardia para brindar una atención más segura, personalizada, efectiva y accesible. Es por ello que las experiencias de muchos países que utilizan la IA para abrir nuevas fronteras en la atención personalizada, el descubrimiento de fármacos y la conservación de la biodiversidad ha comenzado a generar resultados prometedores.
Muchos países de diferentes continentes comienzan a verse beneficiados, por ejemplo con el uso en la genómica ayurvédica de medios diagnósticos que funcionan con IA; los modelos de aprendizaje automático que identifican plantas medicinales en países como Ghana y Sudáfrica; y el uso de la IA para analizar los compuestos de la medicina tradicional con el fin de tratar trastornos sanguíneos en la República de Corea.
Esta innovación es parte de la Iniciativa Global sobre IA para la Salud y busca guiar a países y comunidades en el uso responsable de esa tecnología, sin perder de vista la protección del conocimiento ancestral y la soberanía sobre los datos. Asimismo, la Naciones Unidas, pide que se invierta en la alfabetización digital y la protección del conocimiento ancestral mediante tecnologías responsables.
Según las agencias de la ONU, algunos casos en Canadá, Nueva Zelanda y Australia han demostrado que es posible desarrollar modelos de gobernanza de datos liderados por las propias comunidades. El estudio subraya el enorme potencial de la inteligencia artificial en un mercado global de medicina tradicional que alcanzaría 583.000 millones de dólares en 2025, y luego puede crecer entre 10 y 20 % anual.
Por ejemplo, la industria de la medicina herbal australiana está valorada en 3970 millones de dólares, mientras que el mercado de la medicina tradicional china asciende a 122.400 millones de dólares y el mercado indio de Ayush (medicinas tradicionales), a 43.400 millones de dólares. Sin embargo, esa tecnología no debe convertirse en un nuevo frente de explotación, afirma la OMS.

