Faltan 130 días para el comienzo del Mundial 2026 e Irán ya está listo para el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá y que, por primera vez en la historia, contará con 48 selecciones participantes. El combinado asiático apunta a llegar más lejos que en sus últimas presentaciones mundialistas.
Los persas fueron los segundos clasificados al Mundial vía Eliminatorias asiáticas, por detrás de Japón. Los dirigidos por el entrenador Ardeshir “Amir” Ghalenoei consiguieron su boleto a Norteamérica tras un emocionante empate 2-2 frente a Uzbekistán, en Teherán. Los locales frustraron el hito histórico de los uzbekos de finalizar en la primera plaza del grupo y, como recompensa, sellaron la clasificación ante su público en el Estadio Azadi.
El jugador más determinante de aquel encuentro fue el delantero Mehdi Taremi, futbolista del Olympiacos griego, quien en el segundo tiempo marcó por duplicado para rescatar el empate luego de que su selección estuviera en desventaja en dos ocasiones. En definitiva, Irán cerró las Eliminatorias asiáticas con 23 puntos, una sola derrota en el camino y una diferencia de gol de +11.

Con la clasificación asegurada desde marzo de 2025, los iraníes llegaron al sorteo realizado en diciembre con cierta incertidumbre y quedaron encuadrados en el Grupo G, que se disputará entre Estados Unidos y Canadá. En la fase inicial enfrentarán a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
El Team Melli, como se conoce popularmente al seleccionado, debutará en su séptima Copa del Mundo el lunes 15 de junio en el Estadio de Los Ángeles frente a Nueva Zelanda. El 21 del mismo mes se medirá ante Bélgica, nuevamente en esa ciudad, y cerrará la fase de grupos frente a Egipto en el Estadio de Seattle. Cabe señalar que, por cuestiones diplomáticas, las sedes asignadas a Irán podrían trasladarse a Canadá para, al menos, dos partidos de la primera ronda.
Objetivo en el Mundial
Irán, tres veces campeona de Asia y una referencia histórica del fútbol continental, mantiene una cuenta pendiente en la Copa Mundial, donde nunca ha logrado superar la fase de grupos a pesar de sus seis participaciones.
Aun así, las expectativas son altas de cara a la próxima edición. Tras una fase de clasificación sobresaliente rumbo a la cita norteamericana y con una generación de futbolistas plenamente consolidada, la selección iraní se presenta con la determinación de romper esa barrera histórica y competir por un lugar en las rondas decisivas del torneo.
Ya consolidado como un habitual participante mundialista, el equipo apelará a esa experiencia con la intención de meterse entre los 32 mejores, instancia que para muchos marca el inicio de la etapa más exigente de la competencia. Posteriormente, el gran objetivo será dar el salto de calidad hacia los octavos de final, algo que no logró en sus anteriores presentaciones (1978, 1998, 2006, 2014, 2018 y 2022).
En sus participaciones en la máxima cita del fútbol mundial, Irán arrastra una estadística adversa: disputó 18 partidos, con 3 victorias, 4 empates y 11 derrotas. Anotó 11 goles y recibió 31.
Entrenador y equipo
Ghalenoei afronta su segunda etapa al frente de la selección nacional. El veterano entrenador de 62 años figura entre los técnicos más destacados del país. Conocido como “el General” en su época de jugador por la autoridad que ejercía en el mediocampo del Esteghlal y del combinado nacional, el nacido en Teherán dio rápidamente el salto a los banquillos tras retirarse a finales de los años noventa.

Luego de tres temporadas al frente de su antiguo club, asumió el mando de la selección entre 2006 y 2007, antes de regresar al fútbol de clubes, donde vivió una etapa de gran éxito: conquistó dos títulos de liga con el Esteghlal y otros dos con el Sepahan entre 2008 y 2013. De vuelta en el banco nacional en marzo de 2023, condujo a Irán hasta las semifinales de la Copa Asiática de la AFC apenas unos meses después. Más tarde firmó una clasificación excepcional al Mundial, con apenas una derrota en 16 partidos, asegurando la cuarta presencia consecutiva del país en la Copa del Mundo.
El liderazgo del entrenador ha resultado clave para el equipo. Más allá de no contar con grandes figuras individuales en comparación con otros seleccionados, los Príncipes de Persia disponen de una base defensiva sólida, integrada mayormente por futbolistas que actúan en el medio local, respaldados en ofensiva por jugadores con pasado y presente en el fútbol europeo y en la competitiva liga de los Emiratos Árabes Unidos.
La figura indiscutida es Taremi. A pesar de sus 33 años, acumula cerca de una década como delantero del seleccionado. Actualmente en Olympiacos tras un reciente paso por el Inter de Milán, el goleador es la gran estrella del fútbol iraní y afrontará en 2026 su tercer Mundial, luego de sus participaciones en Rusia 2018 y Qatar 2022, esta última marcada por dos goles en la derrota 6-2 ante Inglaterra.
Su principal relevo generacional es Mohammad Askari, extremo del Sepahan, de la liga local, con apenas 19 años. Con actuaciones destacadas en las selecciones juveniles, logró captar la atención de Ghalenoei como alternativa para el plantel mayor. Su talento y creciente popularidad lo posicionan como una de las grandes promesas del fútbol iraní y un firme candidato a cumplir el sueño de representar a su país en una Copa del Mundo.
En cuanto al planteo táctico, el seleccionado basa su juego en el trabajo colectivo. Parte de una estructura defensiva sólida en la que, ante la ausencia de grandes individualidades, el funcionamiento del equipo prevalece sobre los nombres propios: sobriedad, orden y un bloque compacto para neutralizar las líneas ofensivas rivales. A partir de la recuperación, la idea es explotar transiciones rápidas y contraataques veloces para potenciar a sus jugadores más desequilibrantes.

