La Universidad Católica del Uruguay (UCU) cerró un convenio de intercambio académico con la Universidad de Estudios Internacionales de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, en China. El acuerdo busca habilitar el intercambio de alumnos y profesores a nivel de grado y posgrado, además de abrir la puerta a actividades conjuntas de investigación, difusión y extensión.
En entrevista concedida a Diario la R desde China, Ignacio Bartesaghi, profesor titular, director de la Oficina Internacional de UCU Business School y Director del Instituto de Negocios Internacionales de la casa de altos estudios, explicó que “la universidad recientemente lanzó un centro para los estudios de América Latina y el Caribe, con la presencia de la delegación de CLADEA que integró, y en el marco de ese centro surgen oportunidades para profundizar las relaciones, ya no solo a nivel de intercambio de profesores y alumnos, sino también en lo que tiene que ver con investigación y actividades conjuntas de difusión y extensión», señaló.
Una apuesta por las ciudades no tradicionales
Uno de los aspectos que distingue a este convenio es la decisión de avanzar con universidades ubicadas en ciudades que no son las tradicionales de China, como Beijing, Shanghai, Hong Kong o Macao. En ese sentido, Bartesaghi explicó que «están apostando a expandir los convenios de la Universidad Católica en ciudades que muestran un dinamismo económico, comercial y científico muy relevante». Asimismo, se refirió al polo de atracción que conforman Chongqing y Chengdu, dos ciudades del interior de China que, según señaló, «tienen características distintas a las ciudades de la costa este».
En el caso de Chengdu, refirió que la Universidad de Estudios Internacionales de esta ciudad es una institución que fomenta el estudio de lenguas internacionales, entre las que se incluye el español. «Es una universidad que fomenta mucho el estudio del español, con 500 estudiantes por año», destacó Bartesaghi. Ese número, dijo, «nos permite tener una escala como para poder recibir estudiantes chinos de español en Uruguay, pero también va a poder enviar a nuestros estudiantes a tener un intercambio en esta universidad donde se fomenta este idioma».
El vínculo con esta universidad se gestó a través del consulado uruguayo en Chongqing, y en particular, del cónsul Valentín Touris, quien conocía la institución y fomentó el acercamiento.

Un convenio amplio y multidisciplinario
El acuerdo no está focalizado en una única área del conocimiento. Según Bartesaghi, abarca varias disciplinas que tienen que ver con el español en su sentido amplio, pero también con negocios, economía y tecnología. «Dentro del idioma español también a los estudiantes se les enseñan diferentes disciplinas, y dentro de ellas es donde por ejemplo entran los negocios, la economía, la cultura. Es ahí donde nosotros en el intercambio podemos abrir este intercambio a muchas carreras de la universidad, porque no va a ser solo negocio, sino que puede ser otro tipo de carreras que tengan que ver con derecho, con sociología», detalló.
El objetivo, subrayó, es que los estudiantes chinos adquieran la competencia del español y se especialicen en diferentes disciplinas, mientras que los estudiantes uruguayos puedan tener una experiencia académica y cultural en China. «Es un convenio que nos permite amplitud en qué carreras de la universidad recibir estos estudiantes», añadió.
Bartesaghi coincidió en que uno de los principales problemas que distancian a China y América Latina es el desconocimiento mutuo y la creación de falsos esquemas de lo que ocurre en América Latina. «Otra de esas problemáticas era el idioma, que hacía falta que más chinos aprendieran español y que más personas de América Latina se interesaran por aprender chino. La única forma de terminar con el desconocimiento mutuo es viajando. Por eso este tipo de intercambios y memorandos», afirmó. Y agregó: «Estudiar los idiomas te acerca a la cultura, te acerca al entendimiento, te acerca a comprender otros, a entender mejor la sociedad y el funcionamiento de la sociedad a partir del idioma».
El gran desafío, reconoció, es que más estudiantes uruguayos se animen a venir a China. «Que más estudiantes se impongan ese desafío de venir a tener un shock cultural, intentar entender esta sociedad y tener ese intercambio cultural que te acerca después al vínculo que deriva en oportunidades de cooperación, de negocio, de inversión. Pero para eso hay que conocerse», dijo.
El rol de las universidades
Bartesaghi lleva muchos años viajando a China y esa presencia, sumada al trabajo de los consulados uruguayos en China, ha permitido que las universidades chinas identifiquen a la UCU como una institución con especialización en China y con voluntad de seguir profundizando su relación.
«Para China el acercamiento cultural es muy importante para el desarrollo económico y comercial, y para tejer lazos en este aspecto, las universidades juegan un rol muy preponderante», explicó. El convenio con Chengdu se suma a otros que la UCU ya mantiene con universidades chinas en ciudades más tradicionales. Pero la apuesta por Chengdu y Chongqing responde a una lógica de expansión hacia regiones que, aunque menos conocidas, muestran un dinamismo económico y científico creciente. «Todo lo que tiene que ver con el polo de atracción de esta ciudades es bien interesante, y estamos avanzando en el cierre de otros convenios», adelantó Bartesaghi.

Un contexto internacional
La firma de este convenio Bartesaghi lo enmarcó en un contexto donde «China acelera su apertura cuando existen países en el medio internacional que toman otras decisiones vinculadas con el gigante asitaico». Esa apertura, dijo, se refleja en la disposición de las universidades chinas a profundizar vínculos con instituciones de América Latina.
«Ellos quieren profundizar los vínculos, conocerse más», afirmó. Y en esa lógica, el intercambio de estudiantes y profesores es una herramienta clave. «El convenio apunta fundamentalmente al intercambio de profesores y alumnos en diferentes niveles académicos, en diferentes carreras, que te permitan la posibilidad de vivir la experiencia cultural y la experiencia del idioma».
Bartesaghi también destacó el impacto que estos intercambios tienen a largo plazo. «Cuando un estudiante chino va seis meses o un año a Uruguay, cuando vuelve a China conoce la cultura uruguaya, tiene contactos, y eso deriva en oportunidades que se abren después en el trabajo. Ese estudiante actúa como un embajador del entendimiento del vínculo, puede terminar trabajando en embajadas, en ministerios, en empresas, puede terminar teniendo negocios individuales», explicó. Lo mismo ocurre con los estudiantes uruguayos que viajan a China: se convierten en «embajadores de China en Uruguay» y contribuyen a derramar un mayor contacto y comprensión entre ambas sociedades.
El convenio entre la Universidad Católica del Uruguay y la Universidad de Estudios Internacionales de Chengdu se inscribe en el marco de la Asociación Estratégica Integral entre Uruguay y China, un vínculo que ambos países profundizaron en los últimos años y que abarca dimensiones comerciales, políticas, culturales y académicas. En ese contexto, la cooperación universitaria cumple un papel fundamental, porque es a través de ella que se forman los profesionales que luego ocupan posiciones importantes en diversas áreas del conocimiento.
La cooperación sur-sur, en la que se enmarca esta asociación, se fortalece cuando las universidades de ambos países trabajan juntas. Se trata de generar investigación conjunta, actividades de extensión, profesores que viajan en ambas direcciones y proyectos que trascienden las fronteras.

