El mundo de la música británica se despide de una pieza fundamental de su historia. Len Garry, miembro clave de The Quarrymen —la banda de skiffle liderada por John Lennon que eventualmente evolucionaría en The Beatles— ha fallecido, dejando tras de sí un legado que define el sonido de Liverpool en la década de los 50.
Aunque su nombre no alcanzó la fama mundial de los «Fab Four», Len Garry fue un testigo y protagonista directo del Big Bang del rock británico.
En 1956, Liverpool era un hervidero de jóvenes buscando escapar de la austeridad de la posguerra a través del Skiffle. Len Garry se unió a The Quarrymen inicialmente tocando el tea-chest bass (un bajo improvisado con una caja de té y una cuerda), aportando la base rítmica necesaria para las presentaciones en fiestas escolares y salones parroquiales.
Garry estuvo presente en el momento más icónico de la mitología beatle: el 6 de julio de 1957. Fue él quien estaba en el escenario de la iglesia de St. Peter en Woolton cuando John Lennon conoció a un joven Paul McCartney. En las fotos granuladas de aquel día, se puede ver a Len sosteniendo su instrumento, ajeno al hecho de que ese encuentro cambiaría la cultura popular para siempre. A diferencia de otros miembros que se alejaron de la música, Len Garry mantuvo una conexión vital con sus raíces. Fue uno de los amigos más cercanos de John durante su adolescencia, compartiendo no solo el escenario sino las vivencias que moldearon la personalidad del futuro ícono. En 1997, para conmemorar el 40 aniversario de aquel encuentro en Woolton, Len se reunió con otros miembros originales (como Rod Davis y Colin Hanton). Lo que comenzó como un evento único se convirtió en una gira mundial que duró décadas, permitiendo a los fans escuchar las historias de primera mano. En sus últimos años, Len se convirtió en un embajador de la era pre-Beatle, aportando humor y humildad a los relatos sobre cómo unos chicos de Liverpool con instrumentos baratos intentaban imitar a Buddy Holly y Lonnie Donegan.

