Los niños con acceso a un smartphone podrían tener pensamientos suicidas en el futuro

El uso de celulares antes de los 14 años puede generar graves problemas de salud mental.

Vivimos en sociedades cada vez más dinámicas y cambiantes donde las nuevas tecnologías presentan un uso prácticamente generalizado, formando parte, progresivamente, de la rutina diaria de niños, niñas y adolescentes. De hecho, en los últimos años, ha habido un aumento significativo en el uso de Internet entre los jóvenes de 0 a 12 años, debido, en parte, a que comienzan a utilizar dispositivos digitales a edades cada vez más tempranas.

Según señala la Organización de las Naciones Unidas, en todo el mundo, un niño se conecta a Internet por primera vez cada medio segundo. Sus datos a nivel mundial muestran que los y las menores pasan ahora más tiempo que nunca conectados online: un 75% de los jóvenes de entre 15 y 24 años tienen conexión a internet, en comparación con el 65% del resto de la población mundial.

A pesar de los diversos beneficios comprobados, como una mejora de la educación, una mayor oportunidad de aprendizaje y acceso a diversos materiales y fuentes de información, fomento del intercambio de información e ideas, una mejor expresión y potenciación del lado creativo, una mayor aceptación y socialización, o estar. Dar a un niño un teléfono inteligente demasiado pronto puede tener consecuencias graves para su salud mental; este panorama lo sugiere un nuevo estudio.

Investigadores han analizado los datos del Global Mind Project, una gran base de datos que contiene perfiles de salud mental, datos demográficos e información sobre el estilo de vida de más de 1.5 millones de personas con acceso a internet. Estos especialistas descubrieron que los niños que reciben teléfonos inteligentes a los 12 años o antes tienen más probabilidades de desarrollar síntomas preocupantes en la adultez temprana, entre los 18 y 24 años.

Los síntomas más fuertemente relacionados con la posesión temprana incluían pensamientos suicidas, agresión, desconexión de la realidad y alucinaciones. En las mujeres, tener un teléfono a una edad más temprana también se asoció con una peor imagen de sí mismas, menor autoestima y confianza, así como con una menor resiliencia emocional. En los hombres, era más común observar menor estabilidad, tranquilidad, autoestima y empatía.

Los autores afirman que estos efectos están en gran parte relacionados con el acceso temprano a las redes sociales, mayores riesgos de ciberacoso, alteraciones del sueño y malas relaciones familiares en la adultez. Señalan que se necesita una acción urgente para proteger la salud mental de las futuras generaciones y recomiendan políticas que exijan educación obligatoria sobre alfabetización digital y salud mental, restrinjan el acceso a teléfonos inteligentes y redes sociales para niños menores de 13 años y apliquen la responsabilidad corporativa. Por otro lado, es fundamental que los padres tomen decisiones informadas sobre el uso de teléfonos inteligentes por parte de sus hijos y prioricen su bienestar físico y mental.

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1 Comentario

  1. Es posible que más.allá del teléfono los mensajes de los Medios son negativos, que dan una versión triste y pesimista de la vida Esto aún para los adultos no sólo para los chicos
    Los Medios deberían hacer autocrítica

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