Marina Vlady, la actriz francesa de origen ruso que brilló en el cine europeo, ganó el premio a la mejor actriz en Cannes y fue la última esposa del cantautor soviético Vladimir Vysotsky, falleció a los 88 años.
Nacida Catherine Marina de Poliakoff-Baïdaroff el 10 de mayo de 1938 en Clichy, cerca de París, era hija de emigrados rusos blancos. Su padre, Vladimir Poliakoff, era cantante de ópera, y su madre, Militza, bailarina. Comenzó a actuar desde niña y a los 16 años recibió el Premio Suzanne Bianchetti por Avant le déluge (1954), de André Cayatte.
En 1963 conquistó el premio a la mejor actriz del Festival de Cannes por El lecho conyugal (Le lit conjugal), de Marco Ferreri. A lo largo de su carrera participó en más de 80 películas, alternando cine popular y de autor. Trabajó con Jean-Luc Godard en Dos o tres cosas que sé de ella (1967), con Orson Welles en Campanadas a medianoche (1965) y con Bertrand Tavernier, entre otros. Interpretó a la Princesa de Clèves en la adaptación de Jean Delannoy y a personajes de obras de Balzac, Tolstói y Maupassant.

