Michał Urbaniak, el legendario violinista, saxofonista y compositor polaco, falleció a los 82 años. Nacido el 22 de enero de 1943 en Varsovia (Polonia), Urbaniak se convirtió en uno de los músicos de jazz más influyentes de su país y en un pionero del jazz fusion. Desde joven mostró un talento prodigioso: estudió violín clásico en Łódź y Varsovia, pero pronto se apasionó por el jazz americano. Aprendió saxofón de forma autodidacta y comenzó tocando en bandas de dixieland y con figuras como Zbigniew Namysłowski.
En la década de 1960, formó parte de grupos innovadores y ganó reconocimiento internacional al ganar el Gran Premio como mejor solista en el Festival de Jazz de Montreux en 1971. En 1973 emigró a Nueva York, donde firmó con Columbia Records y lanzó álbumes clave como Fusion (1974), Atma (1974) y Fusion III (1975). Estos discos fusionaban jazz con elementos de rock, funk, folklore polaco y efectos electrónicos en su violín de cinco cuerdas personalizado, al que aplicaba pedales como wah-wah y phaser para crear sonidos únicos.
Urbaniak grabó más de 60 álbumes como líder y colaboró con gigantes del jazz como Miles Davis (en el icónico álbum Tutu de 1986), Herbie Hancock, Wayne Shorter, George Benson, Larry Coryell, Billy Cobham, Jaco Pastorius y Quincy Jones, entre muchos otros. Fue uno de los primeros músicos del bloque del Este en lograr fama global durante la Guerra Fría.
Más allá del fusion, experimentó con hip-hop y rap en proyectos como Urbanator (considerado precursor del acid jazz) y UrbSymphony, donde fusionó jazz con orquestas sinfónicas. También compuso música para cine y teatro, y promovió talentos jóvenes.

