Despertarse con dolor de cabeza es una queja común entre las personas; esto puede deberse a varias razones, como la deshidratación, la mala calidad del sueño y la abstinencia de cafeína. El tratamiento incluye medicamentos y remedios caseros. A estas dolencias se les denomina migraña, un trastorno neurológico que se suele heredar.
Los episodios de migraña pueden tener numerosas causas, como un ligero estrechamiento de los vasos sanguíneos del cerebro, una leve inflamación o ambas. Las migrañas provocan un fuerte dolor punzante o palpitante en la cabeza. Las personas que padecen migrañas suelen experimentar otros síntomas, como náuseas, vómitos y sensibilidad a estímulos como la luz, el sonido y los olores.
Así mismo, la mayoría de los pacientes sienten un dolor punzante intenso y frecuente en un lado de la cabeza. Aunque las migrañas pueden producirse en cualquier momento del día, suelen aparecer por las mañanas al despertarse. Algunas personas sufren migrañas en momentos predecibles, como antes de la menstruación, después de una semana estresante de trabajo o los fines de semana, cuando se alteran los hábitos de sueño; a otras les sobreviene el dolor sin previo aviso.
Es importante resaltar que las migrañas son más que simples dolores de cabeza, aunque estos suelen formar parte de una migraña. Comprenden cuatro fases distintas, cada una con su propio conjunto de síntomas. La primera fase es el pródromo, que se produce antes de la aparición de la migraña, con síntomas como sensación de rigidez en el cuello, cambios de humor, sed intensa y cansancio.
Esto va seguido por la etapa del aura, una fase que no la experimentan todos, pero se refiere a las sensaciones sensoriales que se producen durante las migrañas y sus síntomas no suelen durar más de 60 minutos. Algunas de las señales son: dificultad para hablar, escuchar sonidos, sensación de hormigueo o de pinchazos, ver formas o luces, pérdida parcial temporal de la visión y debilidad o entumecimiento de la cara o el cuerpo.
Durante el “ataque”, la persona sufre un dolor intenso y debilitante que puede durar varias horas o días, acompañado de náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz, los sonidos, los olores o el movimiento. Finalmente, está la fase de posdromo, que básicamente es la recuperación, que incluye confusión, agotamiento, entre otros. Los síntomas de las migrañas pueden ser graves y afectar a la calidad de vida de la persona. No todas las personas experimentan todas las fases de una migraña.
Las primeras horas de la mañana son el momento más común en que se producen las migrañas. Los dolores de cabeza no migrañosos también suelen ser más graves a esta hora del día. Las migrañas suelen aparecer de las 4 a las 9 de la mañana, lo que puede indicar una relación con el sueño y el ritmo circadiano. Sin embargo, aún no está claro si la alteración del sueño es un desencadenante o un síntoma de la migraña.
Por otra parte, varios estudios confirman que muchos migrañosos aprenden por experiencia propia a combatir la cefalea con hábitos saludables que les ayudan a prevenirla, como comer, beber, dormir y hacer ejercicio físico con regularidad; pueden reducir las probabilidades de padecer los dolores.

