El Ministerio del Interior convocó a una reunión de emergencia a los directivos de la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales (MUFP) y a los representantes de los clubes involucrados tras los graves desórdenes registrados al finalizar el encuentro entre Rentistas y Cerrito en el Complejo Rentistas. Los episodios de violencia motivaron la resolución inmediata de la gremial de decretar un paro indeterminado en los torneos de Primera y Segunda División. Las autoridades ministeriales abrieron una investigación de urgencia para determinar responsabilidades individuales e institucionales en los choques ocurridos durante el operativo de desconcentración de los parciales y planteles.
El conflicto derivó en acusaciones cruzadas respecto a los hechos acontecidos en el escenario deportivo. Desde el Club Atlético Rentistas anunciaron la presentación de denuncias administrativas y penales contra los efectivos policiales a cargo del procedimiento, alegando agresiones hacia el futbolista Jean Martínez cuando este intentaba aproximarse a sus familiares. Por su parte, la Jefatura de Policía de Montevideo reportó que un agente resultó con politraumatismo de rodilla tras ser alcanzado por objetos contundentes arrojados desde las tribunas, derivando las actuaciones a la Fiscalía de Flagrancia de 10° Turno y a la Dirección General de Seguridad en el Deporte.
La gremial de futbolistas supeditó el levantamiento de la medida de fuerza a la adopción de garantías de seguridad efectivas para los deportistas y trabajadores del espectáculo. Mientras se procesa el relevamiento de las cámaras de videovigilancia y se toman las declaraciones a las partes damnificadas, las autoridades del Gobierno y de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) buscan destrabar el diferendo y establecer un protocolo reforzado de control que permita reanudar el calendario fijado de la temporada.


Que se dejen de embromar, los futbolistas. Cómo van a parar las actividades de todo el fútbol, y por tiempo indeterminado, por la acción de unos hinchas inadaptados que armaron relajo en una cancha. Que protesten y reclamen está bien; pero luego, que la actividad siga como estaba previsto.